Menú

Casado bloqueará una reforma de la Constitución: se hablaría de "república o nación catalana"

Lastra defiende la reforma ya e Iglesias carga contra la monarquía. Rivera cree que hay que retrasar la negociación a la próxima legislatura. 

0
Pablo Casado, ovacionado este jueves en el Congreso. | EFE

Un año más, el debate sobre la reforma de la Constitución estuvo encima de la mesa. Y, de nuevo, se constataron las diferencias entre unos y otros. Así, el líder del principal partido de la oposición, Pablo Casado, avanzó que bloqueará cualquier ajuste de la Carta Magna mientras que Albert Rivera miró a la próxima legislatura, cuando a su juicio podría abrirse una nueva negociación. El PSOE reclamó no esperar tanto y Podemos pidió un referéndum para elegir la jefatura del Estado.

"La Constitución es en este momento el mejor muro de contención contra los enemigos de la libertad", enfatizó Casado a la llegada del Congreso, dejando claro que bloqueará cualquier tipo de reforma. Si se abre ese proceso, enfatizó, acabarían en las negociaciones cuestiones como "la república, la nación catalana o la ruptura del propio sistema político". Y se negó en redondo. "La Constitución es una vacuna contra el radicalismo, el populismo y el nacionalismo", enfatizó.

Para Rivera, la Constitución es "la mejor de nuestra historia" y "una de las más progresistas del mundo" lo que convierte este 40 aniversario en "un día de celebración". Y recordó que, pese a ello, "no en todos los lugares de España es fácil defender la Constitución", y por ello enfatizó el papel de los catalanes "que han sufrido un golpe de Estado, un golpe a la Constitución, y la han defendido".

En este contexto, el líder naranja consideró que ahora mismo no hay consenso para una reforma constitucional que sí cree pertinente en aspectos de "regeneración democrática" como la supresión de los aforamientos –una de las propuestas estrella de Ciudadanos– la reforma de la Ley Electoral, la reforma profunda del Senado o una "igual Sanidad e igual Educación" para todos los españoles, en un guiño inequívoco a la recuperación o armonización de competencias.

Sin embargo, abrió la puerta a que en la próxima legislatura sí será posible ese consenso, sin tener que contar para ello con un Podemos a la baja electoralmente, como apunta el resultado en Andalucía, y siempre que "el sanchismo" vuelva al "constitucionalismo" y a "darse la mano con Ciudadanos y el PP, que somos los partidos que sumamos en ese espacio de constitucionalismo, dos tercios de esta Cámara".

El PSOE sí defendió la reforma, pero sin grandes aspavientos. Adriana Lastra invitó al resto de partidos a que "se sumen a la necesaria reforma", que los socialistas llevan proponiendo desde hace un lustro, para "seguir avanzando al menos otros cuarenta años". "El reto es conseguir poner encima de la mesa lo que nos une a todos y conseguir otros cuarenta años de prosperidad, solidaridad, igualdad y progreso para la ciudadanía", argumentó, y de ahí su deseo de renovar el pacto constitucional.

Por su parte, Pablo Iglesias pidió que la Constitución "no sea una reliquia" y dijo que debe modernizarse para convertirse en un "instrumento dinámico que sirva para proteger los derechos de la gente", y que reconstruir el pacto social que "rompieron las élites significa decir república".

Iglesias aprovechó para emplazar a construir una España "moderna, feminista", que ponga por delante la "justicia social, la fraternidad y el diálogo" y eso, en su opinión, en 2018, es "decir república" y no una monarquía elegida "por fecundación".

"La monarquía sirvió para evitar un golpe de Estado. Si así fue, hay que dar las gracias, pero en 2018 la España moderna no entiende una jefatura de Estado que se elija por fecundación e identificada con la corrupción y los privilegios", dijo.

En España

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios