Menú

Muere Xabier Arzalluz, líder histórico del PNV

Será recordado por sus palabras racistas y sus teorías etnicistas sobre el RH- vasco. Fue duro con las víctimas y comprensivo con ETA y su entorno.

0
Muere Xabier Arzalluz, líder histórico del PNV
Xabier Arzalluz, en el centro. | Cordon Press

El veterano dirigente del PNV, Xabier Arzalluz, ha fallecido este jueves a los 86 años de edad, según ha informado a través de las redes sociales la formación política de la que fue referente político durante casi dos décadas. Y es que fue el máximo responsable de la Ejecutiva peneuvista o Euskadi Buru Batzar (EBB) en dos periodos diferentes. Primero, entre los años 1980 y 1984. Después, entre los años 1987 y 2004.

Nació en Azcoitia (Guipúzcoa) en agosto de 1932 en el seno de un familia de tradición católica y carlista. Empezó su formación religiosa a temprana edad, entrando en el seminario de Durango (Vizcaya) con apenas 10 años. Después la completó en las universidades de Zaragoza y Frankfurt, siempre con los hábitos jesuitas, hasta que finalmente fue ordenado sacerdote en 1967.

Sólo tres años después colgó lo hábitos y dejó de lado la vida religiosa para dedicarse por completo a la política, aunque nunca dejó de faltar, como mínimo, a los oficios religiosos de los domingos. Se afilió al Partido Nacionalista Vasco y en 1970 entró a formar parte de las ejecutivas clandestinas del partido. Tanto de la de Vizcaya (BBB) como de la absoluta (EBB), convirtiéndose rápidamente en uno de los dirigentes más carismáticos de la formación.

Fue elegido diputado por Guipúzcoa en las Cortes constituyentes en 1977. Negoció a escondidas y de tapadillo con los padres de la Constitución qué debía incluir la Carta Magna para que contase con el apoyo de la formación nacionalista y, una vez lo consiguió, fue una de las voces autorizadas del partido que apostó por la abstención en el referéndum. Esto le costó sus primeros roces con Carlos Garaikoetxea, que apostaba abiertamente por el "no".

En las elecciones generales de 1979 revalidó su escaño en el Congreso, pero no aguantó mucho tiempo, ya que empezó entonces su carrera en la estructura política del PNV. En febrero de 1980 fue nombrado presidente de la ejecutiva vizcaína (EBB) y unos meses después, presidente del EBB en sustitución de Garaikoetxea, que dejó el puesto para presentarse a Lehendakari -el PNV no permite que el poder político y el institucional recaiga en la misma persona-.

Estuvo en el puesto hasta 1984, cuando dejó el cargo en manos de Román Sudupe para convertirse en un simple afiliado. Sin embargo, tras la traumática escisión dentro del partido encabezada por el entonces lehendakari Garacoitxea, volvió aclamado por las bases y dirigentes de la formación, siendo elegido de nuevo presidente de la Ejecutiva en 1987. Fue entonces cuando empezó a destacar por su irreverente locuacidad.

Fue el encargado de negociar en persona los apoyos del PNV a los gobiernos de Felipe González y José María Aznar, teniendo como interlocutores para ello a Txiki Benegas y Francisco Álvarez Cascos, respectivamente. Paralelamente se encargó siempre de tener una vía de diálogo abierta -a veces de manera pública, otras veces clandestina- con la organización terrorista ETA y con su brazo político: Herri Batasuna.

Hombre de declaraciones duras y polémicas, se le recordará siempre por sus palabras racistas contra todo lo relacionado con lo español, llegando incluso a propagar teorías etnicistas relacionadas con el supuesto RH- de los vascos originarios, que los distinguirían del resto de los españoles. También por ser siempre duro y despótico con las víctimas del terrorismo y suave y comprensivo con ETA y su entorno. No en vano, intentó sacar todo tipo de rédito político de los crímenes de la banda asesina.

En 1998, un año después del asesinato del concejal del PP Miguel Ángel Blanco, hizo público un pacto alcanzado de forma secreta con la banda terrorista ETA para lanzar un envite secesionista al Estado español, traicionando de facto el denominado espíritu de Ermua. Pensaba que la corriente política provocada por el crimen de Blanco podía no sólo acabar con el terrorismo de ETA sino desactivar políticamente al nacionalismo vasco supuestamente moderado que encarnaba el PNV.

El periodista Koldo San Sebastián llegó a explicar en un artículo titulado "Notas de Campaña", publicado en el diario Deia (24-7-2001), periódico oficioso del PNV, cómo fue aquella batalla interna dentro del PNV encabezada por Arzalluz para traicionar el espíritu de Ermua:

Días después del asesinato de Miguel Ángel Blanco, centenares de militantes del PNV nos reunimos en asamblea [secreta en Artea] para ver cómo afrontábamos la brutal campaña mediático-política que se había desatado contra nosotros. En las asambleas se produjeron momentos muy tensos. Había quien pensaba que, efectivamente, sin ETA nos convertiríamos en una fuerza vulgar. Para quien conozca un poco la historia del PNV, se vivieron los momentos más críticos desde 1936 (incluso más críticos que los de la última escisión).

La alusión a 1936 se refiere a la discusión interna que hubo en el PNV para decidir si apoyaban al bando nacional o al republicano en la Guerra Civil. Finalmente optaron por el segundo bando, que les concedía de manera inminente un Estatuto de Autonomía, aunque el partido en Álava y Navarra era mayoritariamente partidario de unirse a los sublevados. Con la última escisión, hace referencia a la ruptura que en 1986 originó el nacimiento de Eusko Alkartasuna encabezada por Garaicoetxea.

No abandonó su cargo hasta 2004, que decidió retirarse de la política. Se fue ese año con un sabor un tanto amargo al no poder dejar el partido en manos de su delfín, Joseba Egibar, que fue vencido en las primarias por un Josu Jon Imaz -entonces portavoz del Gobierno vasco de Juan José Ibarretxe- y que contaba con el apoyo del entonces hombre fuerte del partido en Vizcaya, Iñigo Urkullu, que hizo todo lo posible para que Egibar no fuera el nuevo presidente del EBB.

En España

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios

    Máster EXE: Digital Marketing & Innovation