Menú

Cinco exigencias a Casado en 'El País' para mantenerle el carné de demócrata

Vuelta al estado de alarma para un toque de queda pequeñín, el último palo de ciego del Gobierno.

0
Vuelta al estado de alarma para un toque de queda pequeñín, el último palo de ciego del Gobierno.
El líder del PP, Pablo Casado, durante su intervención en la segunda sesión del debate de moción de censura presentada por Vox, este jueves en el Congreso. | EFE

El Mundo

"Sánchez pide seis meses de estado de alarma sin control del Congreso". Dice el editorial que "no teníamos que haber llegado hasta aquí", pero "en el punto en el que nos encontramos resultaba inevitable el estado de alarma", "no había alternativa". "Otra cosa no menor es que, con la pretensión de que el estado de alarma dure seis meses, Sánchez vea cumplido el peligroso deseo de convertir en ordinario lo que constitucionalmente está previsto que sea una realidad temporal y excepcional. No puede extenderle el Congreso un cheque en blanco".

Raúl del Pozo le toca las narices al Pedro Sánchez. "Las palabras son las mismas que pronunció Milán del Bosh el 23F: toque de queda". ¿Cómo es posible que Iván Redondo no haya inventado una palabreja para evitar este paralelismo? El friki de Moncloa está perdiendo facultades.

"Las comunidades tampoco quieren mandar, sino quitarse los muertos de encima y piden que sea el Gobierno el que se pringue con el estado de alerta. Ya no culpan a Madrid y piden que mande el Gobierno, aunque sea decretando el toque que suena a ruido de tanques, a cuerpos bajo custodia, a restricción de movimientos. Ya no dan miedo las palabras, ni siquiera toque de queda". Lo que da miedo es la realidad. Hambre, ruina, muerte, enfermedad.

De la resaca de la moción habla Federico Jiménez Losantos. "Casado, para fortalecer un liderazgo en cuestión, ha destrozado el centroderecha español". Los votantes de Vox "se sienten insultados por Pablo Casado". "En fin, yo creía que el loadísimo discurso era una canallada personal que destrozaba a la derecha y favorecía a Sánchez, que nos devuelve al arresto domiciliario, y a Iglesias, feliz viendo crecer las colas del hambre. Es peor: Casado ha hipotecado al PP para la voladura de Vox, que sigue en pie, y ahora no puede pagar la factura".

El País

"España, en estado de alarma y con toque de queda". El editorial se deshace en elogios con la medida. Tampoco le asusta esa expresión. "Se trata de una decisión acertada, a la vista de la inquietante evolución de los datos sobre la pandemia y la consiguiente necesidad de adoptar medidas restrictivas de la libertad para reducir los contagios". "Es, por lo tanto, un paso idóneo y necesario". Si mañana dice Sánchez que para qué, que la vida son cuatro días y hay que vivirla le aplaudirán igualmente.

El País se queda solo alabando que la medida dure seis meses. "También parece razonable la intención del Gobierno de obtener una amplia reválida —hasta mayo— cuando expire el próximo 9 de noviembre la validez del decreto. Resulta lógico intentar evitar el calvario de negociaciones para renovaciones quincenales que se produjo en la primera ola". Claro, claro, hay que evitarle molestias al Señor Presidente, no vaya a creerse que vive en una democracia con controles.

Hasta encuentra un nuevo motivo para meterse con Ayuso. "Una restricción a la movilidad a partir de la medianoche tendría un efecto muy limitado y sería por tanto una medida insatisfactoria". Que empiece a las 11 de la noche, sin embargo, es perfecto. Porque no vean cómo se pone el bicho entre las 11 y las 12 de la noche, le entra una marcha contagiosa incontrolable.

"La gestión de la pandemia por parte del Gobierno de Pedro Sánchez puede y debe ser criticada". Hombre , gracias por el permiso.

"Es de esperar que las fuerzas políticas, y en especial el principal partido de la oposición, la apoyen en una necesaria muestra de unidad. El líder del Partido Popular, Pablo Casado, tiene ahora la oportunidad de demostrar que los votos de moderación y centrismo que exhibió en la moción de censura impulsada por Vox son un proyecto político real y no una pirueta táctica más". Ya sabes Pablo, vete acostumbrándote al chantaje continuo de la izquierda. O dices amén a todo lo que pida Sánchez o volverás a ser un ultra.

Xavier Vidal Folch hasta le pone deberes. "¡Bienvuelto, Pablo Casado, al universo dialéctico de la derecha democrática!". Pero "no basta con la palabra para completar el retorno al campo de la derecha democrática y moderantista". Y le pone 5 pruebas.

"1) Domeñar la rebeldía subversiva de Isabel Díaz Ayuso. "2)". Entregarle a Sánchez el Poder Judicial sin condiciones. "El pacto para renovar las instituciones, la gobernanza judicial en primer término. Una vez Pedro Sánchez ha descabalgado su criticada propuesta, no valen condiciones imposibles". "3)", Los presupuestos. "Aplíquese a sí mismo la doctrina de su escudero Teodoro García Egea sobre Vox: "Si considera que hay que tumbar los presupuestos [de una autonomía]" es que "no le importa mejorar la vida de los ciudadanos". "4)". Que rompa con Vox los ayuntamientos y autonomías en las que gobierna con el apoyo de los de Abascal. "Un aterrizaje suave de sus ejecutivos regionales desde el infausto tridente derechista hacia fórmulas menos ideológicas, menos ofensivas y más aperturistas con las respectivas oposiciones, como la búsqueda de apoyos de geometría variable". Y "5) Votar como el líder del PP europeo, Donald Tusk, y expulsar del mismo al parafascista húngaro Viktor Orbán". Y un aviso. "Al menos". Vamos, que esto es un aperitivillo, Pablo, no te vayas a creer. A cuadrarse toca.

ABC

"Seis meses de estado de alarma". Dice el editorial que "seguir de brazos cruzados ya no era una opción. Atrás queda la irresponsable euforia con la que Sánchez dio por superada la pandemia en verano, y su última frivolidad, según la cual seríamos vacunados en diciembre. Falso". Sánchez mintió, paren las máquinas.

"España vuelve a estar bajo un estado de alarma y la pretensión de que se extienda seis meses es tan extraña como discutible". En opinión de ABC "lo más peligroso es dar un cariz de permanencia a una medida excepcional que la Constitución diseñó con carácter provisional y coyuntural". Teme el periódico que, conociendo las tendencias autoritarias de Sánchez "le tiente sustituir paulatinamente un régimen de libertades por otro intervencionista y autoritario. Seis meses con España legislando al capricho de Sánchez, Iglesias y el separatismo es mucho más que un estímulo para la izquierda. Es todo un síntoma que obliga a las instituciones a permanecer alerta para impedir cualquier exceso. En el fondo es la misma democracia la que está en juego, y si la Moncloa aprovechase el estado de alarma para alterar los equilibrios de poderes y las garantías constitucionales, sería el propio sistema lo que peligraría".

La Razón

"El PP mide el ‘sí’ al estado de alarma que blinda a Sánchez". El editorial no ve mal la medida. "El gobierno apenas se reserva una función de supervisión general", porque las medidas de verdad las tomaran las comunidades autónomas, el Gobierno hará de mirón.

"Está en discusión el mantenimiento del estado de alarma durante 6 meses, pero el Congreso tendrá la ultima palabra. Parece lógico que el PP conceda su apoyo al gobierno y respalde el estado alarma". Siempre le queda el recurso del pataleo ante los palos de ciego que va dando el Gobierno, pero va a ser difícil hacer oposición con la pandemia.

Para Marhuenda, lo que ha quedado en evidencia es "la campaña del gobierno, con la alegre colaboración de la izquierda política y mediática, contra Ayuso y Madrid. Ahora es evidente que Ayuso no tenia la culpa".

Al final , "Sánchez y algunos presidentes de comunidades autónomas que se habían convertido en su palmeros, se han dado de bruces con la realidad". Madrid lleva confinada prácticamente un mes. Lo mismo la bomba vírica son las comunidades colindantes como la que preside el señor Page, cuyos paisanos vienen a trabajar a Madrid, vuelven el fin de semana a sus parcelas y a sus pueblos y con tanto trajín no hay quien controle el virus. Esperamos sus disculpas, señor Page. Y las de muchos otros.

En España

    0
    comentarios

    Servicios