Menú
La prensa de un vistazo

"Todos, todas y todes cómplices del abuso a la menor de Oltra"

Aun no habíamos digerido lo ocurrido en Andalucía y va Oltra y dimite. Tarde y mal, pero dimite.

Aun no habíamos digerido lo ocurrido en Andalucía y va Oltra y dimite. Tarde y mal, pero dimite.
La ministra de Igualdad, Irene Montero y la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. | Europa Press

El Mundo

"El PSOE tumba a Oltra tras el 19-J y debilita el proyecto de Díaz". Está la izquierda de capa caída. Dice el editorial que Oltra es patética y se queda corto. "Le ha faltado categoría moral hasta en el adiós. Dimite tarde, forzada por la gravedad de los hechos que la Fiscalía le imputa, abandonada por Ximo Puig, pero sin privarse de arremeter contra los «malos» en un patético gesto de desafío terminal, «con la cara alta pero con los dientes apretados». Para dientes apretados, los de la niña que fue agredida sexualmente por su ex marido", le zumba el editorial. Y por cierto, "a esta hora el feminismo oficial de Irene Montero y Yolanda Díaz aún guarda un clamoroso silencio de repulsiva complicidad con el machismo agresor cuando la víctima no es aprovechable para su interés político". Parece que para Irene, Yolanda y su basca que a una chica que no es de su cuerda es que se lo tiene bien merecido.

"El final de la escapada de Oltra llega a regañadientes, por la higiénica presión del Estado de derecho y no por la deseable asunción de esa responsabilidad política que el populismo solo atribuye a los demás". Vamos, que ha habido que echarla a empujones.

Federico Jiménez Losantos dice que "de ese abuso a la menor de Oltra y su marido fueron cómplices todos, todas y todes en Compromís, Podemos y el PSOE", no solo Oltra. Con nombres y apellidos. Baldoví, Puig, Yolanda, Irene, Pablo Iglesias, Pedro Sánchez… Esa chica ha sido víctima de una manada.

"Ni una palabra ha dicho la ministra del "hermana, yo sí te creo" (salvo que te viole mi marido), y del "sólo sí es sí" (salvo que abuse de ti uno de los nuestros, en cuyo caso el "no" sólo puede ser un "sí"). Ni una sola de las "feministras" ha salido en defensa de la menor". "Y, sobre todo, ni el más ligero sonido ha salido de la boca amplia, asendereada de incisivos, caninos, premolares y molares, de Yolanda Díaz. El silencio de la Vicepresidenta ha sido elocuente, contundente, chulísimo". Solo les ha faltado decir que seguro que disfrutó.

Raúl del Pozo se queja de la falta de autocrítica de los partidos. "Jamás hacen autocrítica ni siquiera cuando, como en este caso, se han arrojado por Despeñaperros". Algunos nos conformamos con que no digan las payasadas de Adriana Lastra. Pero el ingenuo de Raúl cree que es necesario " analizar los errores cometidos en vez de culpar de todo al adversario, como está ocurriendo tras la derrota histórica del PSOE y de la izquierda". Para qué, si eso ya te lo hacen otros, dirán. "Como se niegan a hacerse la autocrítica, se la haremos nosotros todos los días". La definitiva se la haremos en las urnas cuando se abran.

El País

A estos se les ha ido la pinza total y abren con otra chorrada de audios de Villarejo. En fin, lo de Andalucía ha hecho mucha pupita a la izquierda mediática. Abajito, que no se note, que no se vea, "Oltra dimite bajo la presión de Puig: "No voy a ser su coartada"". En el digital hay que esmerarse mucho para encontrar la noticia. "Que nadie piense que es posible hacer política contra los poderosos. A los que van contra los poderosos se los van a cargar con denuncias falsas", tuvo la desfachatez de decir. Que se lo digan a la niña de la que abusó tu marido, Mónica. El País no editorializa ni dedica una sola palabra a la niña violada. Como Díaz o Irenita Montero, esta chavala ha cometido el crimen de ser abusada por el marido de una mujer de izquierdas y no se merece ni una mención.

Juan Rodríguez Teruel insiste en salvar al soldado Sánchez. Cada día son más patéticos, ya hasta llegan a dar penilla. "A pesar de las lecturas interesadas o apresuradas con lógica nacional, hay que recordar lo obvio: no eran un plebiscito sobre Sánchez ni una reválida para Feijóo, aunque el resultado no resulte inocuo para ninguno de ellos". Que sí, Juan, que sí, que los andaluces han dicho no al tal Espadas, hala, ¿te quedas más tranquilo? "Hay un declive estructural de la izquierda andaluza", dice este espabilado.

Y no podía faltar en un articulista del periódico sanchista el mantra de la izquierda mediática desde el batacazo del domingo. "No ha habido un efecto Feijóo en Andalucía, sino que más bien el gallego puede beneficiarse de un efecto Moreno Bonilla, con un discurso que reivindica la moderación y rechaza explícitamente el tono ofensivo y la aparente sintonía con la derecha radical, en claro contraste con el de Isabel Díaz Ayuso". Que sí, Juan que sí, que ha sido Ayuso la que ha perdido las elecciones, ni Sánchez, ni la izquierda ni el PSOE, estas elecciones las ha perdido Ayuso. Hala, a llorar a otro ratito. La izquierda mediática, con Ferreras a la cabeza, lleva desde el domingo intentar meter cizaña en el PP para ver si enfrentan a Ayuso con Moreno. Pero esta vez pinchan en hueso.

ABC

"Mónica Oltra deja sus cargos acorralada y con reproches para todos". Menos para su ex marido por abusar de una menor. Eso se le pasó, como se le ha pasado al feminismo patrio. Su silencio las hace cómplices.

"Oltra no ha hecho ningún ejercicio de dignidad política y personal, porque ya expuso días atrás que su objetivo era permanecer en el cargo «para defender la democracia» de la ultraderecha. En realidad, se marcha de la Generalitat forzada por su propio partido, y cinco minutos antes de que el socialista Ximo Puig la destituyese". Da escalofríos, esta tía.

Es este turbio asunto "ha quedado en entredicho el feminismo combativo que dice encarnar Oltra. Nadie de Compromís —ni del Ministerio de Igualdad, por cierto— ha salido públicamente a defender a la mujer agredida sexualmente. Es sin duda, otro problema añadido para la credibilidad de Yolanda Díaz y su «proceso de escucha» para fundar el partido «Sumar»". Se ve que si es de los suyos pueden violar y abusar a su gusto.

Como dice Julián Quirós, "la despedida de Mónica Oltra ha girado entre el dolor de lo que considera una derrota injusta tras el bailecito desconcertante del fin de semana y la ira conteniéndose en su mirada para no reventar. Esa ira implacable que le asoma por los ojos y tan bien conocen aquellos que fueron víctimas de la líder de Compromís. Ese sectarismo de rechazar y arrollar al contrario".

Dice Ignacio Camacho que, después de lo del domingo en Andalucía, "Puig, o alguien de Madrid, decidió que Oltra tenía que irse por las buenas o por las malas". "Su derecho a la presunción de inocencia sigue intacto. En cambio, su concepto de la integridad moral ha mermado bastante desde el sábado. Habiendo un asunto de abuso de menores por medio, una fiesta de resistencia con bailes, risas y abrazos no parece el acto más sensible ni empático. Tampoco la frase de Joan Baldoví -«si tocan a una nos tocan a todos»- contenía el verbo más adecuado para el caso; el impulso sectario nubla a veces hasta a tipos con fama de sensatos. Ese jolgorio fue, por decirlo del modo más suave posible, una indecencia". Inaudito, parecía un aquelarre. Tenían que haber tomado alguna droga, si no, no se explica.

La Razón

"Oltra, del baile a la dimisión con los dientes bien apretados". Menuda tiparraca. El editorial está un poco desorientado. "El presidente valenciano, Ximo Puig, debería reconocerle a Oltra el alcance de un gesto político y personal que le ahorra el mal trago de tener que actuar por sí mismo". Como si Oltra hubiera dimitido de forma voluntaria.

"No es la primera vez que desde las formaciones de la izquierda radical y nacionalista –las mismas que exigían el mayor rigor cuando los presuntos implicados en un delito pertenecían al Partido Popular valenciano, desatando, incluso, auténticas campañas persecutorias sin la menor consideración por la presunción de inocencia de los imputados, la mayoría de los cuales, dicho sea de paso, resultaron absueltos de las acusaciones–, se acusa a los jueces actuantes de estar al servicio de oscuras maniobras políticas cuando algunos de sus miembros resulta objeto de una investigación judicial". ¿Qué no es la primera vez? No, es su forma natural de actuar. Anda, que está fina hoy La Razón.

Pedro Narváez dice que "de tanto mirarse el ombligo, de tanto creerse moralmente superior, la izquierda ha perdido la perspectiva, de manera que está en el punto de fuga, en ese momento en que el ángulo muerto no nos deja ver con nitidez quién nos adelanta en la carretera". "Han conseguido que lo contrario de la izquierda no sea la derecha sino el sentido común. De ahí el derechazo". Lo que han conseguido es que la gente normal les aborrezca. Lo de Andalucía va a ser una broma.

Temas

En España

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj Durcal