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La prensa de un vistazo

Feijóo debe llevar "verificador", "casco, chaleco antibalas y cazaminas" a una reunión con Sánchez

Sánchez ha lanzado a su jauría de nuevo contra Feijóo, esta vez para obligarle a que se reúna con él.

Sánchez ha lanzado a su jauría de nuevo contra Feijóo, esta vez para obligarle a que se reúna con él.
Feijóo felicita a Sánchez tras su investidura. | EFE

El Mundo

"Sánchez revoluciona Exteriores para intentar blindar la amnistía". "PSOE y PP postergan la reunión de Sánchez y Feijóo y se acusan de "maniobras de distracción" y excusas "ridículas"". Qué prisas le han entrado ahora a Sánchez por reunirse con el jefe del otro lado del muro.
"Puente dice que Bildu tiene "derecho a la vida política como el que más" mientras tilda de "poco democrática" la manifestación de UPN, PP y Vox en Pamplona". Una manifestación poco democrática. Este zumbado propone prohibir el derecho a manifestación.


Dice Jorge Bustos que "bajo el liderazgo espiritual de don Puente, los devotos operarios del muro están alcanzado sus últimos objetivos de blanqueamiento batasuno. Ya no son caretas las que están cayendo sino capuchas". "Nada como haber integrado un comando para demostrar tu hombría de paz".


"El PP no quiere aplicar este pensamiento supersticioso -quien pacta conmigo, venga de donde venga, vaya adonde vaya, se hace bueno mágicamente- a sus pactos con Vox". Así le va. Renegando de sus pactos mientras Sánchez los luce orgulloso.


"La memoria de la sangre derramada por ETA sale de la refinería de Ferraz convertida en algo peor que el olvido. Sale reciclada de militancia antifa; acaso un poco exagerada en sus métodos, pero por lo general valiente, atractiva, perfumada con el aroma nostálgico de una canción protesta y un póster del Che". "Batasuna en el fondo siempre fue de los nuestros". Pues sí, parace que Batasuna siempre fue de los suyos, o siempre quisieron que fueran de los suyos.

El País

Carlos Cué se empeña en presionar a Feijóo para que se reúna con Sánchez. Con los mismos malos modos que emplea su jefe. Debe llevarse un sobresueldo de Moncloa. "Las reuniones en La Moncloa, una historia de encuentros y choques pero nunca de plantones". "Ningún líder de la oposición dio largas para una cita o planteó la posibilidad de no acudir. Rajoy y Sánchez llegaron a acuerdos; e incluso Casado y el actual presidente lo hicieron". Ay, Carlos, vivimos tiempos de primeras veces. Primera vez que se aprueba una anmistía que hasta hace unos meses era inconstitucional, primera vez que se le regala Pamplona a los etarras, primera vez que un presidente español insulta a un miembro del Parlamento Europeo, primera vez que gobierna el partido que perdió las elecciones... Estamos viviendo tantas y tanta primeras veces a manos del sádico de Moncloa.


El periodista de cámara de Sánchez dice que "el PP alega que antes de cerrar el encuentro quiere un orden del día por escrito. En La Moncloa contestan que es una excusa absurda: ya saben qué tres temas quiere tratar Sánchez", o más bien tres en uno, la entrega del Poder Judicial, que es lo único que le interesa al dictador del otro lado del muro.


Para convencernos de lo chungo que es Feijóo, el siervo ultrasanchista Cué nos relata todos los acuerdos a los que ha llegado Sánchez, el inventor del noesnoismo. Y una infamia para hacerle un regalo al jefe, que es Navidad. "Casado cayó en febrero de 2023 tras su denuncia del supuesto escándalo del hermano de Isabel Díaz Ayuso, que en plena pandemia obtuvo más de 200.000 euros de comisiones por su mediación en una venta de mascarillas a la Comunidad de Madrid y otras gestiones". Eres un sinvergüenza, Carlos, y un embustero. Sabes tan bien como yo que eso es mentira, pero Cué es el rey de la mentira en El País. Lo que sí es verdad es que los únicos imputados por casos de mascarillas fueron altos cargos del Gobierno, y eso es demostrable. Cué siempre ha sido un vendido. Y un cobarde, porque no tiene los bemoles de acusar directamente a Ayuso de nada, no le vaya a caer una querella por difamación, que Sánchez se esconde tras su inmunidad parlamentaria, pero Carlos no la tiene. Debe estar muy interesado Sánchez en esa foto para presionar tanto desde su periodista faldero. Un azucarillo para Carlos.

ABC


"El Gobierno no envía a ningún ministro con el Rey por segunda semana consecutiva". "Felipe VI viaja a Kuwait con el subsecretario de Exteriores, como hizo en la jura de Javier Milei con el secretario de Estado". Y no será por falta de ministros cruzados de brazos. "El hecho de que sea un subsecretario de Asuntos Exteriores, Luis Cuesta, quien haya viajado con Don Felipe a Kuwait, demuestra que lo que está ocurriendo es una anomalía", dice el editorial. Ves, Cué, con Sánchez todo son anomalías, primeras veces.


"Si la agenda de catorce ministros de Sánchez está libre en plena mañana laboral de lunes para acudir a la presentación de su libro –retransmitida por cierto desde la página oficial de La Moncloa–, debe estarlo también para viajar a Buenos Aires, guste Javier Milei a los ministros o no les guste". Esto sí es una obligación, no reunirse con el presidente del Gobierno, como dice Calviño.

"Así lo establece la normativa en vigor, y no es una decisión caprichosamente optativa para los ministros por simpatías o antipatías, porque entonces el mensaje que se transmite a la opinión pública española es despectivo hacia nuestro sistema de monarquía parlamentaria". Ya no hay ninguna normativa en vigor y mucho menos una monarquía parlamentaria. Vivimos en la dictadura sanchista y al albur de los caprichos y deseos de nuestro particular Pedro Maduro Ortega.


"El Consejo de Europa examinará «de urgencia» si la amnistía cumple los estándares democráticos". Que tengan cuidado, a Weber Sánchez le ha llamado nazi por criticarla.

Ignacio Camacho pide un "verificador" para la reunión de Feijóo con Sánchez. Hay que aprender de Puigdemont, que le tiene cogida la medida al embustero tramposo. "Un verificador neutral, si es que en la escena pública española queda alguien capaz de moverse en ambientes imparciales, que constate la existencia de un agujero en el famoso muro y levante acta de lo que hablen". "Hasta los sanchistas más recalcitrantes convendrán en que la palabra del jefe del Gobierno sufre un cierto déficit", por decirlo fínamente. "Digamos que su relación con la coherencia y la voluntad de compromiso está algo viciada o encaja poco y mal en la costumbre estándar". Vamos, que es un embustero de tomo y lomo y cualquiera se reune con él sin testigos. Aunque a Sánchez le dan igual los testigos, nos ha mentido a todos en nuestra cara y se ha quedado tan fresco.


"La simple presencia de un tercero impediría al menos que luego trasladasen a la opinión ciudadana una versión sesgada. Y sí, la fórmula sonaría bastante rara, pero no más que pactar en Suiza la amnistía de un delincuente huido de España. Que salga otra vez Nadia Calviño a explicar si esa clase de tratos bajo manta forman parte de las enseñanzas de primer curso de democracia". Que le esa lección a su jefe, tiene un cero en primero de democracia.

La Razón

"Los 30 días "horribilis" del «muro» de Sánchez". ¿Ya ha pasado un mes? Parece que fue ayer. "Moncloa moviliza a los ministerios para improvisar temas con los que tapar la crisis institucional, judicial y social". Mucha crisis para tapar.


Dice Marhuenda que "lo que se trata es de blanquear los indignos pactos con Puigdemont, Junqueras y Otegi. Por supuesto, siempre con el chantaje de que el PP incumple la Constitución con el CGPJ. Lo que quiere la izquierda política y mediática es someter la división de poderes a la soberanía popular y el autoritarismo democrático o despotismo democrático utilizando la definición de Tocqueville". Y por eso presionan a Feijóo por tierra, mar y aire. Vaya manera de invitarte a una reunión.

"Es bueno recordar el «no es no» de Sánchez o cuando le preguntaba a Rajoy con arrogancia qué era lo que no había entendido de esa negativa. En aquella época tampoco quería reunirse con el entonces presidente del Gobierno. Por tanto, nada obliga a que el PP sea el tonto útil de este decorado radical y frentista organizado a mayor gloria del PSOE". Nos has enseñado tu, Sánchez, que diría Malú. "España no tiene nada que ganar si Feijóo blanquea a Sánchez con una foto en La Moncloa. Y además le seguirán machacando los medios y los periodistas que ahora le dicen que se reúna para así centrarse". Aquí el único que tiene que centrarse es el déspota de Moncloa, y eso es pedirle peras al olmo. Ni caso a las presiones, Feijóo, no pongas La Sexta (es algo que hay que aprender para mantener la salud mental). Desde el otro lado del muro, mándales al carajo.


El editorial lo deja clarinete. "No se puede confiar en quien no tiene palabra". Y Sánchez es el msmísimo emperador de la trola. "La España del sanchismo es una anomalía, con un desempeño adulterado sin respeto a las reglas". Que nos vengan dando clases de cortesía los sanchistas que aplauden que Sánchez llame nazi a un alemán en el Parlamento Europeo, un tío que no felicita a un político cuando gana elecciones, que no condena el asesinato de político de derechas, pero de qué estamos hablando.


"Resulta que la cita apresurada y al toque de corneta de Pedro Sánchez con Alberto Núñez Feijóo se ha convertido en la principal preocupación de los ministros y responsables socialistas, que transmiten con contumacia, obediencia y disciplina el argumentario facilitado por la Presidencia. Se intenta arrinconar y etiquetar al líder del PP como si fuera una suerte de antisistema, contrario al diálogo y a los pactos de estado, abducido por la ultraderecha montaraz que el Ejecutivo ya tilda de violenta y de peor categoría democrática que el brazo político de la ETA". Sánchez todo lo tiene que hacer así, insultando, sometiendo, hostigando, castigando, qué personaje.


"Que todo el episodio de la cita entre ambos líderes se comprima en el mensaje de la vicepresidencia Nadia Calviño – «Si el presidente te llama a Moncloa, pues se va»–, coreado por otros compañeros del gabinete, habla de un enfoque viciado de las reglas democráticas, de una pulsión autoritaria que no entiende, ni quiere entender, la función de la oposición, como tampoco de otras instituciones del Estado a las que ningunea". Son La Manada.


"Es una bronca amañada y artificial que persigue que la cortina de humo del ruido y el enredo sea cada día más tupida para que la amnistía inconstitucional, los pactos de la vergüenza con el brazo político del terrorismo y el prófugo de la justicia, los golpes a la división de poderes y el ataque a la independencia judicial salgan del foco de la opinión pública y sean metabolizados por el ciudadano. Núñez Feijóo ha tenido las experiencias suficientes con Sánchez como para saber que todas sus decisiones deben partir de la desconfianza y la prevención extrema". Tiene más peligro que una piraña en un bidet, es más malo que el veneno. "Quien falta a su palabra de forma reincidente no tiene autoridad moral ni legitimidad política para imponer condiciones ni tocar a rebato a la oposición". Ni para nada, no tiene autoridad para nada salvo para ejercer el poder que ha conseguido con trampas. ¿No quiere un muro? Pues ahí tiene muro.


José Antonio Vera opina igual. "Por muy presidente que sea, Sánchez no es persona de fiar. Ni para Feijóo ni para su partido (González, Guerra, etc) ni para Manfred Weber, los americanos o Netanyahu. Nadie se fía de él". "Y si va a la reunión, deberá pertrecharse con casco y chaleco antibalas, cazaminas, dragaminas y todo tipo de armas contra el fuego amigo, pues donde menos se lo espere se encontrará con la trampa de quien tiene sobresaliente cum laude en materia de encerronas, emboscadas, tongos y trampantojos". Y que lleve guardaespaldas, además del verificador.

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