
El letrado del prófugo Carles Puigdemont y uno de los redactores de la ley de amnistía, Gonzalo Boye, ha salido al paso de las nuevas diligencias del titular del juzgado de instrucción número 1 de Barcelona, Joaquín Aguirre, con un ataque en toda regla sobre la salud mental del magistrado. Boye ha atribuido la nueva investigación de Aguirre al consumo de estupefacientes. "A ciertas edades, los psicotrópicos pueden ser peligrosos y llevan a delirios como estos", ha señalado el abogado chileno en relación al auto de pieza separada dado a conocer este viernes.
Boye ha atacado al juez en los medios catalanes TV3 y Rac 1 y también a través de su cuenta en X, donde ha manifestado entre otras cosas que "Aguirre, en su particular delirio, acuerda investigarme no por mis actos, que no son delictivos, sino por el trabajo que hago como abogado. Lo mismo ocurre, por ejemplo, con quien actuó como traductora. Este tipo es un auténtico peligro para cualquier sociedad democrática".
Lo digo como investigado: Aguirre, en su particular delirio, acuerda investigarme no por mis actos, que no son delictivos, sino por el trabajo que hago como abogado. Lo mismo ocurre, por ejemplo, con quien actuó como traductora. Este tipo es un auténtico peligro para cualquier…
— Gonzalo Boye (@boye_g) June 21, 2024
También ha señalado que las investigaciones del juez son un caso de malversación de fondos públicos y que Aguirre no está capacitado para ejercer como magistrado. Boye pretende que tanto la malversación como el delito de alta traición que el juez atribuye a Carles Puigdemont entre otros por sus conexiones con el régimen de Putin estarían bajo el manto de la amnistía.
Boye fue condenado en 1996 a catorce años de cárcel por su participación en el secuestro etarra del empresario Emiliano Revilla. Sólo cumplió seis. Aprovechó la estancia en prisión para obtener el título de licenciado en Derecho.