
El Mundo
"Sánchez pide a Illa "no tensionar" a Junts en Cataluña para intentar revertir la situación". Que le trate con cariño, con amor y le haga mucho, mucho la pelota. Las bofetadas al PP. "De una cara dura imponente", lo llama Raúl del Pozo suavemente. "El llamado Gobierno progresista carece de mayoría y está a merced de las derechas que pueden tumbar cualquier votación; incluso hacen maniobras para cargarse al Gobierno, que ha olvidado que gobernar es también pactar. En el ómnibus de la semana pasada metieron de todo: subsidio de paro, pensiones mínimas, ayudas al transporte, subvenciones a la dana y las mezclaron con otras escandalosas como el regalo de un palacete al PNV. PP y Junts y Vox votaron contra la emboscada. El Gobierno, en vez de arreglar el desaguisado, se ha dedicado a hacer propaganda, acusando a los partidos que se han opuesto a su decreto de abandonar a los pensionistas". El problema es que hay mucho idiota que les cree. O que prefiere creerles, que es peor. "Desde el PSOE acusan al PP de malos demócratas. Devoran a sus adversarios y a sus aliados como si pensaran disolver las cámaras porque no pueden seguir gobernando contra una oposición que califican de filibusteros, como son ellos mismos". A Pedro le gusta gobernar así, como el macarra que es.
El País
"La inestabilidad política amenaza los Presupuestos del Estado y de siete comunidades". El chulo playa Sánchez Corleone ya dijo que le importaba una higa gobernar sin presupuestos. "Las prórrogas complican la puesta en marcha de nuevos proyectos y los deja en manos de continuas negociaciones entre partidos. El Ejecutivo ve cada vez más difícil sacar adelante las cuentas y seis regiones del PP tampoco logran armar mayorías". Pero no habrá elecciones.
"El juez que investiga al fiscal general evita indagar el origen de la filtración sobre el novio de Ayuso". Mercedes García Arán dice que "la maraña en que se ha convertido la filtración de correos electrónicos sobre la pareja de Isabel Díaz Ayuso es ya insoportable". Bueno, no se ha convertido solita, la han convertido los siervos mediáticos sanchistas como El País. "Las contradicciones son tantas que parece imposible llegar a considerar probado el origen de la filtración". Leelo bien, chatita, si prestas atención seguro que lo entiendes perfectamente. El fiscal filtró información de un ciudadano particular por encargo de Sánchez para cargarse a una rival política. ¿Ves? No es tan difícil.
"Pero ante lo cansino de la situación, creo que habría que debatir el fondo de la cuestión: sea quien sea el autor de la filtración, lo filtrado ¿es, realmente, un "secreto" o una "información que no deba ser divulgada" en el sentido del artículo 417 del Código Penal?". Bingo, el fiscal ha cometido un delito. Luego se enreda, haciéndose la tonta para sacar a su fiscal del lío del que se metido. Dice que espera que no acabe en la cárcel, "pero, mientras tanto, el perjuicio para la autoridad de una institución fundamental como la Fiscalía General del Estado puede ser irreparable". Ya es irreparable.
ABC
"El PP y Vox abren brecha y sumarían juntos 195 escaños". Encuestas, ya saben para lo que valen. En 2023 nos quedó muy claro a algunos.
José F. Peláez pone a caldo al PNV, algo siempre agradable de leer. "No hay nada en España similar al PNV y dudo que exista algo así en el mundo. No existe un punto de vista tan cínico, un relato tan ventajista ni una manera de estar en el mundo tan manipuladora como la suya. El PNV no es un partido político: es un gestor de aduanas con un jersey sobre los hombros. No tiene ideología, administra chantajes. No defiende ideas, protege injusticias. Y lo hace con la habilidad del trilero que siempre sabe dónde está la bolita y con la astucia del que lleva un siglo practicando el arte del victimismo oportunista. Pero es el suyo un victimismo especial. No ponen pucheros: te perdonan la vida. No lloriquean: te observan como si, al destruirte, te estuvieran haciendo un favor". Dan náuseas.
La Razón
"El caso Koldo y la trama de hidrocarburos confluyen en República Dominicana". Vicente Vallés nos regaña por votar lo que hemos votado. "En 2015, la suma de la crisis financiera iniciada seis años antes y una obscena cantidad de casos de corrupción provocó un cambio del sistema de partidos que teníamos desde la Transición: un sistema bipartidista, con algunos partidos pequeños que podían condicionar la gobernabilidad cuando no había mayoría absoluta. Ese modelo colapsó con la aparición de Podemos y Ciudadanos, y la posterior irrupción de Vox. Y llegados a las elecciones de julio de 2023, los españoles nos liamos la manta a la cabeza y metimos en el Congreso a diputados de una veintena de partidos. Una fiesta". "Como eso es lo que hemos decidido libremente, eso es con lo que tenemos que lidiar responsablemente". Así que, menos quejitas.
En Vozpopuli, Mikel Giménez habla de huevos. Del de Sánchez, en concreto. "Queremos hablar del huevo, en plural, de Sánchez, en alusión al ibérico "¡No hay huevos", conjuro infalible para que alguien haga lo que parece imposible. Ahora se emplea más "Agárrame el cubata", pero se nos antoja una expresión más flojita que la primera, hija del castellano recio sin resquicio para el equívoco, que invoca lo testicular a la hora de plantear un reto, lo mismo a un albañil que a un presidente el gobierno.
"Ha dicho que acabará la legislatura, que hay gobierno para rato, que se puede gobernar sin presupuestos y que eso de las mayorías ya se verá. En otro cualquiera podría ser una alucinación de orate, una cortina de humo que encubriese una estrategia sofisticada o una bravuconada vomitada en un momento de calentura lingual. Sin descartar ninguna de las tres, lo peor es que Sánchez lo dice porque se lo cree, porque piensa que va a estar presidiendo a España hasta que le dé la gana. Lo dicho, él, que se preguntaba con la modestia franciscana que le caracteriza, como iba a pasar a la historia ya tiene la respuesta: será como el del huevo de Sánchez. En plural, insistimos". Por sus huevos. Claro, que siempre aparece alguien que los tiene más grandes que uno. Al tiempo.