
El Mundo
Terremoto en los mercados. "La IA china 'low cost' irrumpe para golpear la estrategia dominante de Silicon Valley". ¿Ha estallado la guerra?
En España se desarrolla la guerra de guerrillas entre el PSOE y Junts. "Junts plantea una negociación ya sólo sobre tres decretos separados y Sánchez se niega porque "la protección social no se trocea"". Un pulso de taberna. "El PP "no se deja presionar" y celebra que Sánchez o Puigdemont "saldrán heridos del choque de cornamentas"". Unas palomitas.
Jorge Bustos dice que "Pedro ha decidido pulsar el mismo botón del mismo decreto ómnibus -una ensalada césar- y va a sentarse a esperar que los mismos partidos que se lo tumbaron cambien el sentido del voto. ¿Significa esto que nuestro Pedro, después de tantas noches de claro en claro y de tantos días de turbio en turbio, ha perdido definitivamente la chaveta?". La novedad consiste en arrojar este sintagma a la cabeza del PP: «dolor social». Se trata de que los jubilados o los valencianos de la Huerta Sur o los usuarios del transporte público reaccionen en masa como el personaje de la viñeta de Gascón: «¡Qué país nos va a dejar la oposición!»". De la peña que pulula por las calles de España te puedes esperar ya cualquier cosa.
"Lo más parecido a un propósito consciente de causar dolor social en España lo formularon los chicos de Otegi en los noventa. Pedro no se acordará, porque es muy joven, pero su socio parlamentario más fiel amparó los asesinatos de Gregorio Ordóñez o de Ernest Lluch bajo la explícita estrategia de la «socialización del sufrimiento», que consistía básicamente en extender el terror más allá de los cuarteles de la Guardia Civil: a concejales, a catedráticos, a fiscales, a periodistas. A la señora que tuviera la mala suerte de pasar por allí. Eso sí era dolor social, Pedro. La única diferencia es que sus autores sí te votan los decretos". Y lo hacen con gustirrinín de recordar su asesino pasado. Qué tiempos, ¿verdad Otegi?
El editorial habla del fiscal. "El último auto del juez instructor Ángel Hurtado supone un severo golpe para el imputado fiscal general del Estado pues, a tan solo 48 horas de su declaración ante el Tribunal Supremo, desmonta la estrategia defensiva que ha urdido con la Abogacía del Estado".
"Ante los repetidos intentos de la Abogacía por desviar el foco de la investigación al fiscal general para centrarlo en Miguel Ángel Rodríguez, el juez se ve obligado a recordar una obviedad: lo que se investiga es la filtración de un documento secreto -un mail con información reservada de un particular, el novio de Isabel Díaz Ayuso- sin el consentimiento del afectado y presuntamente por parte de un funcionario: el fiscal general". De la abogacía, del Gobierno, del PSOE y de sus perros mediáticos. Existe "una campaña de desinformación masiva, con determinada prensa como colaboradora necesaria, entregada a confundir de forma consciente e interesada a sus lectores para salvar a cualquier precio al fiscal general, en defensa de los intereses del Gobierno". Con TVE a la cabeza. Pero eso existe desde que este mafioso es presidente. Intxaurrondo encabezó un manifiesto contra la prensa crítica con el Gobierno y la pagamos todos.
El País
"El Gobierno negocia con Junts para salvar lo máximo posible del decreto ómnibus". Bueno, negocia para Sánchez es poner una navaja en la yugular del contrario, mandar una cabeza de caballo a tu cama o comprar unos sicarios (los tiene a mano) para que te peguen un tiro en la nuca. "Salvar con Junts", dice Cué si el enemigo fuera el PP. Ay, de verdad, dan a la vez pena y asco los sicarios de Sánchez en los medios.
"El juez Hurtado sale en defensa del novio de Ayuso y evita investigar el origen de la filtración". "El instructor de la causa contra el fiscal general rechaza citar al defraudador confeso, niega las diligencias que pide el imputado con argumentos engañosos y acusa a EL PAÍS de intentar variar su criterio". Se que el juez le ha visto el rollito a la máquina del fango de Sánchez. "El juez Hurtado califica de "opiniones" los relatos de hechos publicados por EL PAÍS". Un juez espabilado que no está en nómina de Sánchez, como los periodistas de El País.
"El instructor del Supremo lleva varias semanas sin querer investigar el origen del secreto y se permite la libertad de sugerir que las informaciones de EL PAÍS son malintencionadas". No hace falta hacer la oposición de juez para legar a esa conclusión. Hasta un barrendero lo haría.
"El magistrado tampoco lee bien las informaciones de este periódico cuando acusa a EL PAÍS de dar a entender que hubo una negociación con la Agencia Tributaria antes de judicializarse el asunto (eso pertenece a un titular de la información falsa publicada por El Mundo)". Está claro que José Manuel Romero se cree mucho más cualificado que el juez para juzgar los hechos. "El magistrado remata su auto con otra afirmación de dudoso rigor". A ver si el imputado al final va a ser el periodista por difamar a un juez.
ABC
"Ocho de cada diez españoles respaldan que se tomen medidas contra los okupas". "Junts apoyará el decreto social y un «miniómnibus» a cambio de la confianza". Pedro, hijo, que la cuestión de confianza no es más que un papelucho sin ningún valor.
Isabel San Sebastián dice que "apoco que lea periódicos o al menos le hagan llegar una versión masticada de su contenido (me inclino más por lo segundo), Pedro Sánchez debe de ser consciente a esta hora de que su última maniobra, rastrera donde las haya, ha cosechado un estrepitoso fracaso. No ha colado ni siquiera dentro de Frankenstein". "Los trucos de trilero que auparon hasta la Moncloa a este aspirante a tirano ya no funcionan. Sus mentiras no traspasan la barrera de los incondicionales entregados a la causa del pesebre público. A base de incumplir promesas y contraer deudas imposibles ha perdido por completo el escaso crédito político del que disponía, además de conseguir que ni los suyos le crean". Isabel, que te veo muy crecida. No te confíes nunca.
"Si no está dispuesto a rectificar, más le vale llamar a las urnas cuanto antes y desplegar toda su maquinaria propagandística para persuadir a los afectados de que vuelquen su justa ira en la «derecha insolidaria». A lo mejor logra su propósito con ese escaso treinta por ciento que ha comprado su mercancía averiada, aunque tengo para mí que, a medida que mengüe el bolsillo, menguará en igual medida la disposición a indultar a quien tiene en su mano impedir que la inflación se coma su paga". Llámame agorera, pero nunca olvidaré el 23J.
La Razón
"El Supremo aborda la proximidad de García Ortiz con Moncloa para decidir si anula su nombramiento". ¿A estas alturas? "La Sala de lo Contencioso resuelve sobre el recurso 24 horas antes de que declare como imputado por revelación de secretos". Dice Marhuenda que "lo que reclama Junts es lo mismo que el PP y es lo que debería haberle exigido la totalidad del pleno del Congreso de los Diputados. Es inaceptable que se utilicen decretos-ley ómnibus, porque es una perversión del procedimiento legislativo".
"Junts volverá a votar en contra del ómnibus y no puede contar con el PP. Es cierto que saldrán en tromba los aliados del Gobierno, como los sindicatos y los poderosos medios de comunicación de la izquierda, criticando a estas formaciones. No pasa nada. Lo mejor a la hora de enfrentarse al sanchismo es aguantarle el pulso. No tardará en cansarse y se rendirá". Puf, no sé yo. "Al PP le ha costado entenderlo, pero parece que comienza a darse cuenta, por fin, de que el Gobierno socialista y comunista y los sindicatos solo esperan que Feijóo asuma el papel de palmero". Puf, tampoco sé yo. A Feijóo enseguida le tiemblan las piernas.