
La Sesión de Control en el Congreso ha dejado un momento cuando menos curioso que podría haber destapado la enésima mentira de Pedro Sánchez... o "inventada", como se refería el propio presidente del Gobierno a la estrategia de defensa de Víctor de Aldama en el caso Koldo cuando todavía defendía la limpieza en la actuación de sus ministros.
Era el turno de Esther Muñoz, portavoz del PP en el Congreso, que en su pregunta a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, le ha dicho a propósito de la corrupción que rodea al Gobierno y al partido: "Intentan hacernos creer que Sánchez no sabe nada de lo que pasa en su Gobierno ni en su casa. Lo único que sabe el señor Sánchez es que en el año 87 fue al mejor concierto de su vida, el de Guns N' Roses, y no vinieron a España hasta el 93. Es que miente hasta cuando se hace el moderno", asegura. "Sánchez es un farsante".
Hacía referencia la diputada popular a una entrevista el pasado 13 de noviembre del presidente del Gobierno en Generación Ya, en Radio 3, en una estrategia con la que Pedro Sánchez trata de recuperar voto joven que, según las encuestas, está perdiendo a raudales, de ahí la alusión de Esther Muñoz a hacerse "el moderno". Durante la misma Sánchez reconoció ser un ávido fan de los festivales de música y conciertos, afición que quería retomar cuando sus altas responsabilidades como jefe del Ejecutivo se lo permitiese "dentro de muchos años", aclaró, por si había alguna duda de un posible adelanto electoral.
Le preguntaron entonces cuál había sido uno de los conciertos más memorables al que había asistido, señalando el que Guns N' Roses ofreció en el extinto Vicente Calderón de Madrid en 1993.
"Para mí uno de los más míticos, cuando yo tenía 14 o 15 años, fue el de Guns N' Roses en el Calderón", señala Sánchez. "Yo creo que perdí tres kilos o cuatro con los botes que daba y con la gente que había". Incluso alabó al guitarrista de la formación, Slash: "Verle con la guitarra me pareció magnífico".
Dio tantos detalles que, una de dos: o se lo ha inventado o ha tenido un lapsus de varios años en cuanto a su edad, porque Pedro Sánchez nació en 1972, por lo que en 1993 no podía tener 14 o 15 años, sino 21. Porque para considerarlo tan mítico, acordarse de detalles como los kilos que perdió y recordar lo magnífico que fue ver al guitarrista, resulta extraño que cometa un lapsus de 6-7 años en cuanto a la edad que tenía cuando asistió a ese concierto. Pero con Sánchez todo es posible. Si piensa que decir que fue a un concierto con 14 o 15 años muestra su precocidad en una afición y eso puede darle un toque de modernidad, pues no lo dudará ni un minuto: se quita 6-7 años y pelillos a la mar. O puede ser que nunca estuviese en ese concierto y todo fuese una inventada.
