Son muchos los testimonios de personas que acudieron a ayudar en Adamuz cuando se enteraron del accidente ferroviario en el que se vieron afectados un tren Iryo y un Alvia. Gonzalo Sánchez, vendedor de la ONCE, no dudó en coger su quad para acudir hasta el lugar de los hechos y ha contado su experiencia junto a Juan Pablo Polvorinos en esNoticia.
Gonzalo Sánchez ha relatado que se encontraba en su casa cuando comenzó a escuchar sirenas y mensajes que alertaban de "un accidente en la vía": "Decido, con el equipo que tengo en casa, salir corriendo para allá", ha explicado. Al llegar, ha asegurado que se encontró "una imagen dantesca". Su primer impulso fue ofrecer ayuda y desplazarse hasta el punto más cercano posible al siniestro, acompañado por la Guardia Civil y portando una palanca.
Romper la alambrada y la importancia de su quad
El acceso al lugar del accidente estaba cerrado por una alambrada. Sánchez ha contado que la rompió para facilitar la entrada de los servicios de emergencia: "Yo estuve rompiendo la alambrada que hay para que pudieran entrar los equipos". Una vez dentro, la situación era extrema, con personas atrapadas y pidiendo auxilio bajo el tren. "¿Cómo actuamos aquí?", es la pregunta que ha recordado que se planteó en ese momento.
Tras comprobar que el material que había llevado no servía, tomó otra decisión: regresar a por su quad: "La zona para entrar es muy estrecha, muy angosta. En mitad de la sierra", ha explicado. Además, ha subrayado que allí "no pueden entrar camiones, coches, no pueden entrar nada". Con el quad logró acceder "hasta la zona cero", donde ya no se podía avanzar ni siquiera a pie. Desde allí comenzó a evacuar heridos en camilla hacia la pista de campaña.
Una noche entera de rescate
Entre idas y venidas, Sánchez afirma que pudo sacar "a 15, 16 personas o por ahí", aunque ha reconocido que hubo víctimas a las que no pudo ayudar: "Había gente que directamente no pudo sacarla porque no era un superman", ha dicho. También ha señalado que para algunos rescates "hacía falta grúas de gran tonelaje", imposibles de introducir en la zona. La movilización fue masiva: "Aquí se ha movilizado toda la comarca", con un despliegue que califica de "inmenso".
Su labor se prolongó desde las ocho y veinte de la tarde hasta que regresó a casa "a las tres de la madrugada". Sánchez aclara que no utiliza el quad por motivos laborales. "Yo soy vendedor de la ONCE", explica, y añade que el vehículo lo tiene simplemente porque le gusta el campo. Esa afición acabó convirtiéndose, esa noche, en una herramienta clave para el traslado de heridos junto a personal médico y Guardia Civil.
