
Durante su visita al puesto de mando en Adamuz para conocer la zona cero de la tragedia ferroviaria, Don Felipe y Doña Letizia pudieron conocer a las personas que ayudaron desde el primer momento a las víctimas de los trenes: desde los servicios de emergencias, policía, bomberos, protección civil o la UME, pasando por el personal sanitario o los voluntarios que prestaron ayuda nada más producirse el accidente.
Entre esos voluntarios estaba Julio, un joven de 16 años que regresaba de pescar junto a un amigo y a su madre, y que fue uno de los primeros en llegar al lugar del accidente. Como él mismo ha comentado a algunos medios, "intentamos, como pudimos, sacar a la gente que podía moverse, hasta que luego llegaron los cuerpos de Policía y Bomberos, quienes, de forma más profesional, se encargaron de continuar con las labores de rescate".
Tal y como señalan en El Mundo, la Casa Real se puso en contacto con el Ayuntamiento de Adamuz porque los Reyes querían conocer personalmente a Julio durante su visita de esta mañana, para agradecerle su acto heroico.

Julio ha explicado que el Rey le ha preguntado por lo que había hecho, y "yo le he explicado nuestra historia: que veníamos de pescar, nos encontramos las carreteras llenas de policía, bomberos y ambulancias, y conseguimos llegar aquí, por lo que llegamos de los primeros e intentamos hacer todo lo que pudimos, lo que estaba en nuestras manos, y ayudamos a bastantes personas". Además, ha confesado que su "cuerpo se convirtió en otro; solo pensaba en ayudar, fuese como fuese, y en contactar con familiares de estas personas para que no se pusieran aún más nerviosos".
Felipe VI se ha emocionado ante el relato de Julio y le ha dicho que veía reflejados en mí a los jóvenes de España, que todos deberían ser como yo".
Por su parte, la reina Letizia le ha preguntado cómo estaba y "si no tenía secuelas por todo lo que había tenido que ver", a lo que Julio le ha contestado que "de momento podía dormir más o menos bien, pero no sabía cómo seguiría dentro de unos días" por las imágenes que vio, ya que "en mitad del camino te encontrabas a gente que fallecía, o cuerpos que no estaban enteros". Como señalan en El Mundo, los Reyes también le han ofrecido, si alguna vez lo necesitara, los medios necesarios para garantizarle ayuda psicológica.

