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Cataluña colapsada: caos ferroviario y movilidad insostenible

El Ministerio de Puente, Renfe, Adif y el 'Govern' siembran el caos con anuncios contradictorios sobre el servicio ferroviario en la región.

El Ministerio de Puente, Renfe, Adif y el 'Govern' siembran el caos con anuncios contradictorios sobre el servicio ferroviario en la región.
El servicio de Rodalies y Regionales continúa paralizado en Cataluña. | EFE

Los trenes de Schrödinger. Cataluña ha entrado en una dimensión desconocida. No se sabe si los trenes circulan o no circulan, si el servicio se ha suspendido, se ha reanudado o ha sido cancelado en el interín. La región es el Triángulo de las Bermudas ferroviario. Tras el accidente que le costó la vida a un maquinista en prácticas el pasado martes a la altura de Gelida, la región vive un caos ferroviario y viario de dimensiones inéditas, puesto que también está cortada la autopista AP-7 en sentido sur desde el martes por la noche.

Después de dos días con los servicios de Rodalies (cercanías en catalán) totalmente suspendidos por el plante de los maquinistas ante las graves deficiencias de las infraestructuras y la evidente inseguridad, el viernes se reanudó renqueante el servicio de trenes. Con retrasos de más de media hora y con incidencias más que notables. Un desprendimiento de tierras en la R1 obligó a suspender la circulación de trenes entre la estación de Maçanet-Massanes y la de Blanes. Precisamente la misma en la que un tren descarriló al chocar contra una piedra en la tarde del pasado martes, el mismo día del accidente de Gelida.

Maquinistas y personal de Adif habían inspeccionado conjuntamente las vías y los primeros decidieron asumir la reanudación del servicio. Mientras tanto, responsables de Renfe, Adif y de la Generalidad discutían sobre la viabilidad de dar servicio ferroviario en unas condiciones tan precarias y con tan alto riesgo.

Anuncios contradictorios

A las tres de la mañana el gobierno catalán informaba de que este sábado no habría servicio de Rodalies. La decisión se había tomado en una reunión en la que estaban presentes el consejero de Presidencia, Albert Dalmau, presidente accidental por la convalecencia de Salvador Illa, la consejera de Territorio y presidenta de la nueva empresa mixta Generalidad-Renfe para el traspaso de Rodalies, Sílvia Paneque, la de Interior, Núria Parlon y representantes de Renfe , Adif, Protección Civil, Mossos d'Esquadra, Servicio Catalán de Tránsito y hasta del "Institut Cartogràfic". De modo que a las tres de la mañana la previsión era la de que este sábado no habría servicio de trenes de cercanías en Cataluña. Pero sobre las siete de la mañana la situación ha dado un vuelco y parece ser que hay una cierta actividad ferroviaria en contraste con el anuncio oficial de la madrugada.

Según la versión oficial, Renfe y Adif habían comunicado su incapacidad para operar el servicio este sábado, pero después Renfe ha asegurado que la suspensión no será total sino parcial a fin de revisar los puntos con riesgo de desprendimientos.

Aclaraciones de Renfe

Sobre las 9:30 de esta mañana, el portavoz de Renfe en Cataluña Antonio Carmona ha comparecido para atribuir el cambio de orden a que se ha seguido trabajando durante toda la noche para poder restablecer parcialmente el servicio. Según Carmona, la Generalidad está siendo permanentemente informado, pero no ha sabido explicar por qué el Govern aseguró a las tres de la mañana que el servicio de Rodalies y regionales quedaba totalmente suspendido este sábado.
Según este portavoz, sólo están cortados los tramos en los que hay peligro de desprendimientos y que en esos casos Renfe ofrece un servicio alternativo por carretera.

El desencuentro entre Renfe, Adif y la Generalidad es manifiesto. El gobierno catalán, que ahora lideran Albert Dalmau y Sílvia Paneque, reprocha a Renfe y a Adif los constantes cambios de criterio. Y este sábado ha vuelto a quedar en entredicho la capacidad del ejecutivo. El pasado miércoles anunció que habría servicio de Rodalies y no hubo ni el miércoles ni el jueves. Anoche aseguró que hoy no habría servicio y Renfe ha reanudado sus operaciones en contradicción con lo anunciado a las tres de la mañana por el Govern.

La crisis ferroviaria y de infraestructuras está destruyendo la credibilidad del gobierno de Salvador Illa a pasos agigantados, al igual que la del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible de Óscar Puente.

El desastre de la AP-7

El gobierno catalán mantiene el refuerzo de autobuses para tratar de paliar los efectos de las constantes incidencias y alteraciones del servicio de cercanías mientras crece la sensación de caos y catástrofe. No ayuda que la AP-7 vaya a estar cortada en sentido sur como mínimo dos semanas por los desperfectos causados por la caída del muro que causó el accidente ferroviario mortal de Gelida. La autopista es de titularidad estatal y forma parte de la red europea. Permanece cortada en dirección sur desde el martes y esa circunstancia está provocando colas kilométricas en toda la red viaria catalana. La intención es abrir este sábado uno de los tres carriles cortados para tratar de paliar los atascos. Y la previsión es que las obras para evitar el hundimiento de la autopista duren quince días como mínimo.

Responsables políticos y técnicos vuelven a reunirse esta mañana para abordar una situación que está reventando las costuras del Gobierno y de la Generalidad, incapaces e impotentes, desbordados y absolutamente superados.

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