
"Como vale mucho dinero cambiarlo, nos mandan todas las semanas a hacer una foto a ver si sigue igual", ha revelado un trabajador de Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) en el programa Horizonte —dirigido por Iker Jiménez en Cuatro— al explicar cómo procede la entidad pública cuando se detectan anomalías como la que pudo presentar el punto del trazado de Adamuz en el que descarriló el tren Iryo, el pasado 18 de enero, antes del accidente ferroviario que costó la vida a 45 personas.
En este caso, el testimonio —que ha puesto varios ejemplos y ha preferido ocultar su identidad, por temor a represalias— hacía referencia a una rotura en la placa de hormigón que sustenta la vía, que se ha registrado en un punto de la línea en la que él trabaja y que continuaría sin arreglar. "Me llamaron a mí porque un maquinista pasó por allí y notó un golpe muy grande", relata este experto en mantenimiento de las partes móviles de los desvíos de alta velocidad.
👇🔴 TREMENDO
Un trabajador de ADIF envía a Horizonte imágenes del estado de las vías.
Esto es MUY grave. Están jugando con nuestras vidas. pic.twitter.com/d9V8OWjEgy
— Pedro Pineda Celis (@pedropcelis) January 26, 2026
"Pásate por allí, que (los trenes) están pasando despacio", le dijeron, "porque un maquinista anunció que hay un bache allí de la hostia". Cuando el trabajador de mantenimiento de Adif llega al lugar, se encuentra con que "la base, la placa de la vía, justo en una junta de hormigón, se ha partido por debajo", comenta al tiempo que se muestran las imágenes de la rotura, que ha generado un desnivel en la vía "al estar una placa más alta que otra".
Fisuras de gran tamaño
Pero, según su testimonio, la decisión de Adif fue la de hacer un seguimiento de la evolución de la placa en lugar de repararla. "Esto es una barbaridad", señala el trabajador de Adif en un video en el que se muestran las imágenes del hormigón partido y el desnivel de la vía. "Es peligrosísimo, por aquí el tren pasa a 300 km/h", exclama.
El relato del trabajador de Adif resulta muy ilustrador. Por lo que cuenta, la tónica habitual de la entidad pública es la de evitar sustituir las piezas en mal estado. El experto en mantenimiento asegura que en su línea se han encontrado fisuras de un tamaño que "sobrepasa la tolerancia" y sin embargo "se han cambiado solo dos carriles". "El resto están sin cambiar y en observación", asegura.
Otras anomalías, sin resolver
Por otra parte, el testimonio muestra lo que ocurre en otro punto del trazado de la alta velocidad en el que se aprecia un hueco importante entre la vía y el balasto (lecho de piedras sobre el que asientan las traviesas que sustentan los rieles), ocasionando un desnivel que supone un riesgo para la seguridad.
"Tú fíjate cuando pasa el tren, cuando pisa la vía, fíjate cómo se hunde el carril", señala en un video en el que podemos ver cómo se deforma la vía —que baja y sube— al paso del convoy. El problema es que, indica, si no se arregla el material termina fisurándose.
"Es como si coges un alambre y lo doblas para arriba y para abajo, para arriba y para abajo, para arriba y para abajo", explica el experto en mantenimiento de la alta velocidad. "Eso se calienta y, con los cambios de temperatura, al final acaba partiendo".


