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Ferraz y Borja Cabezón mienten sobre la estructura empresarial y de testaferros creada para eludir impuestos

Las nuevas informaciones de El Confidencial dejan en evidencia las explicaciones dadas por el PSOE y por el propio Borja Cabezón.

Las nuevas informaciones de El Confidencial dejan en evidencia las explicaciones dadas por el PSOE y por el propio Borja Cabezón.
Borja Cabezón durante un discurso en Berlín en diciembre de 2022. | PSOE

El entramado mercantil con ramificaciones en Costa Rica a través de testaferros, que fue diseñado para eludir impuestos, y su vinculación a Borja Cabezón, está acreditado por documentos de la Agencia Tributaria incorporados a un procedimiento judicial, donde el apellido Cabezón aparece en una tabla de Excel junto al nombre de la sociedad británica Glengrove Limited, tal y como informa este martes en una nueva entrega exclusiva El Confidencial.

Esos documentos "fueron intervenidos por Hacienda y la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional en abril de 2016 en Nummaria". Este despacho madrileño, especializado en el asesoramiento a famosos y grandes fortunas, se hizo muy conocido por el caso que afectó a Ana Duato e Imanol Arias, y estaba dirigido por el fiscalista Fernando Peña, condenado a 80 años de cárcel el pasado mes de julio.

La operativa de Nummaria según la AN

Muchos clientes de Fernando Peña, como podría ser el caso de Borja Cabezón, que reconoce en su comunicado del lunes que contrató sus servicios "por su reconocido prestigio y reputación en aquel momento", pudieron no ser localizados por la Agencia Tributaria o durante la investigación de la UDEF.

Como se señala en la sentencia de 275 páginas de la Audiencia Nacional que condenó a Peña a 80 años de cárcel, el fiscalista que dirigía Nummaria, Peña creó un entramado de sociedades españolas, a la vez con sede fuera de España, fundamentalmente en Costa Rica e Inglaterra —como es el caso del entramado de Borja Cabezón— pero también en Canadá, Uruguay y Luxemburgo. Y añade que era Peña quien controlaba múltiples sociedades que empleaba tanto para facilitar la opacidad de las operaciones del despacho Nummaria, como para entregarlas a los clientes que deseaban emplearlas para la realización de las actividades ilícitas.

El relato de la Audiencia Nacional continuaba explicando que ya desde antes del año 2000 el despacho profesional de Peña "facilitó estructuras jurídico-económicas diseñadas, implementadas y gestionadas por el despacho con la finalidad de asegurar la opacidad de las operaciones económicas de sus clientes, bien frente a la Hacienda Pública, bien frente a otras terceras personas físicas y jurídicas que ostentan algún derecho de crédito contra aquellos".

Por este motivo, muchos clientes de Nummaria lograron escapar de ser juzgados o, como señala El Confidencial, evadieron menos de 120.000 euros, quedando la evasión de impuestos en sanción administrativa y no como delito castigado con hasta 6 años de cárcel. Lo que no significa que no hayan cometido delitos fiscales.

Las mentiras de Cabezón y Ferraz

Durante la investigación de los ordenadores de Nummaria, en las mercantiles que controlaba desde Costa Rica, aparece la tapadera Glengrove Limited junto a la palabra "Cabezón".

"En la misma línea de la tabla —señala El Confidencial en su información de este martes—se lee también la inscripción 'disuelta 2013', pero Glengrove Limited siguió operativa hasta 2017 y otras partes de la estructura mercantil nunca han sido disueltas. Además, hay otros documentos que evidencian que Cabezón continuó usando los servicios de Nummaria", lo que permite afirmar que Borja Cabezón mintió en el comunicado emitido el lunes por la tarde cuando dijo que la información del medio hacía referencia a actividades de hace 16 años.

Por la misma razón puede afirmarse que el desmentido de Ferraz defendiendo la transparencia de Cabezón y negando que tuviese empresas fuera de España y que hubiese utilizado una estructura societaria con testaferros en Reino Unido y Costa Rica, supuestamente destinada a eludir impuestos, como desveló en exclusiva El Confidencial el lunes, es también mentira.

Ferraz insistía este lunes en que "las cuentas de Borja Cabezón son transparentes, están bien publicadas, son públicas y no existe ninguna sociedad, ni directa ni indirectamente, en el extranjero", tal y como aseguró el ministro Ángel Víctor Torres a preguntas de los medios de comunicación.

Parece cada vez más claro que Borja Cabezón utilizó los servicios de Nummaria no "por su reconocido prestigio y reputación", como señalaba en su comunicado del lunes por la tarde, sino porque el despacho de Fernando Peña le facilitó las "estructuras jurídico-económicas" para "asegurar la opacidad de las operaciones económicas" ... "frente a la Hacienda Pública" —es decir, para eludir el pago de impuestos—, como señalaba la sentencia de la Audiencia Nacional de julio de 2025 que condenaba al dueño de Nummaria a 80 años de prisión.

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