
La desidia del ministro de Transportes, Óscar Puente, se está reflejando también en el mantenimiento de las carreteras: "El deterioro es exponencial".
El temporal de lluvias que ha azotado el país en estas últimas semanas junto al accidente de Adamuz ha puesto sobre la mesa el debate del estado de las infraestructuras de transporte en España. Numerosos usuarios han publicado vídeos y fotografías en redes sociales retratando el mal estado de las carreteras del territorio español en los que se aprecian grandes socavones. "La lluvia por sí sola no destruye el asfalto. Lo que hace es poner en evidencia un deterioro previo", señalan desde ASEFMA.
Como ya publicó Libertad Digital, la Asociación Española de la Carretera (AEC) publicó en julio de 2025 un informe acerca del estado de las carreteras en nuestro país en el que se señalaba que atravesaban el peor momento de su historia reciente debido a que el 52% de la red se encontraba en "situación grave". El informe cifraba en 13.491 millones de euros el déficit acumulado de conservación vial.
Desde la AEC han señalado a Libertad Digital que todavía estos datos no han sido actualizados pero "todo apunta a que la situación no solo se mantiene sino que se habrá agravado".
Tu coche no puede circular si no pasa la ITV, pero no hay una ITV para las carreteras, eso sí, radares por todas partes… pic.twitter.com/OYh3N0WhHw
— Jose Manuel Soto (@JOSEMANUELSOTO1) February 16, 2026
De igual manera, desde la asociación han señalado que los socavones percibidos por los conductores durante el temporal tienen que ver con un mal estado previo de las carreteras. "Uno cuando va conduciendo no percibe una grieta", sin embargo "esa grieta se acaba convirtiendo en un agujero" con las lluvias si no se realiza un mantenimiento adecuado, ha explicado la AEC. "El deterioro de las carreteras es exponencial", sentencia la entidad que explica que si el problema no se arregla "hoy" el problema continúa agravándose.
En la misma línea se ha pronunciado el presidente ejecutivo de la Asociación Española de Fabricantes de Mezclas Asfálticas (ASEFMA), Juan José Potti. "La lluvia por sí sola no destruye el asfalto. Lo que hace es poner en evidencia un deterioro previo. El agua es el principal enemigo del pavimento: cuando existen fisuras o envejecimiento, penetra en el firme, debilita las capas inferiores y provoca desprendimientos o socavones", ha explicado el presidente.
De igual manera, desde esta asociación han señalado que el desfase acumulado desde el año 2011 supera los 225 millones de toneladas, a pesar de que la industria del asfalto terminó el año 2025 con una producción un 9,2% superior respecto al año anterior.
"La falta de conservación preventiva provoca que los firmes envejezcan antes de tiempo, pierdan regularidad superficial y capacidad estructural", ha explicado Potti. El presidente ejecutivo de ASEFMA también ha comentado que esto afecta al confort e incrementa el riesgo "especialmente en episodios de lluvia intensa, frenadas, maniobras evasivas o tráfico pesado". "No se trata de afirmar que las carreteras sean inseguras en general, sino de advertir que el margen de seguridad se reduce cuando el mantenimiento se retrasa durante años", añade.
Dimite la jefa de conservación de carreteras
La semana pasada la subdirectora general de Conservación y Gestión de Activos, Paula Pérez, presentó su dimisión en medio de discrepancias internas sobre el modelo de contratación de los servicios de mantenimiento y justo cuando el temporal estaba afectando a la península.
La persona que ocupa este puesto tiene la función de garantizar el adecuado estado y funcionamiento de las carreteras del Estado. De igual manera, entre sus funciones también se encuentran la elaboración y supervisión de proyectos relacionados con la construcción y la seguridad vial.
Por otro lado, este martes ha dimitido también la subdirectora general de Coordinación de Carreteras, Ana Martínez Pérez-Beato, para incorporarse a Correos como nueva directora de Auditoría y Control, bajo la presidencia de Pedro Saura.


