Menú

Las comunidades de vecinos pueden prohibir tener mascotas en casa pese a la ley de bienestar animal

El propietario de una vivienda denuncia a su comunidad de vecinos porque no le dejan convivir con un caniche.

El propietario de una vivienda denuncia a su comunidad de vecinos porque no le dejan convivir con un caniche.
Un teckel descansa en el sofá. | Pixabay/CC/zoschfrosch

¿Puede una comunidad de vecinos prohibirte tener perro en casa? La respuesta, según una reciente sentencia del Juzgado de Primera Instancia n.º 2 de Vigo, es clara: sí, puede. Y, en este caso, ni siquiera la ley de bienestar animal puede impedir este tipo de restricciones.

El caso arranca en diciembre de 2023, cuando un vecino decidió llevar a los tribunales a la comunidad de propietarios porque no le dejan convivir con un perro de raza caniche. Los vecinos alegan que hay una norma que prohíbe "cualquier tipo de animal en viviendas y en todas las áreas comunitarias, a excepción de los perros guía".

El propietario del caniche sostiene que la comunidad no ha aplicado previamente esta norma y que la convivencia con el perro "no causa molestias ni infringe las normas de convivencia". Además, defiende que esa prohibición choca con la actual legislación animalista, que promueve que las mascotas formen parte del núcleo familiar.

Sin embargo, el juzgado no lo ha visto así y ha dado la razón a la comunidad de propietarios.

La norma, antes que el caniche

La sentencia argumenta que la norma de la comunidad no era nueva ni improvisada: se aprobó en 2010 por unanimidad y se incorporó después a los estatutos.

Pero hay un detalle especialmente llamativo sobre el origen de la prohibición. Resulta que todo empezó por los problemas que causaron varios perros que vivían precisamente en esa misma vivienda, cuando el propietario era el padre del demandante. Es más, el padre del demandante fue precisamente quien impulsó la norma para evitar que se repitieran esas situaciones.

Desde entonces, la prohibición se ha respetado de forma continuada. Y, según recoge la sentencia, el actual propietario conocía perfectamente la norma y los motivos antes de instalarse de forma estable en casa de su padre y de incorporar un caniche a la unidad familiar.

La ley animalista no es un "todo vale"

Quizá lo más relevante del fallo es el mensaje de fondo: la ley de bienestar animal no otorga un derecho ilimitado a tener mascotas y vivir en comunidad implica aceptar ciertas reglas.

"La ley (de bienestar animal) impone deberes y obligaciones a quienes tienen animales, orientados a garantizar su bienestar y protección, pero no elimina la posibilidad de que, en el ámbito de la propiedad horizontal, se establezcan limitaciones legítimas cuando respondan a razones de convivencia, salubridad o interés general", señala la sentencia.

Y añade: "El hecho de que existan prohibiciones de acceso de animales a determinados espacios públicos o privativos no constituye, por sí mismo, una vulneración de la normativa de protección animal, lo que evidencia que la ley no consagra un derecho irrestricto a su presencia en cualquier lugar o contexto".

Con todo esto sobre la mesa, el juzgado ha sido claro: la prohibición de la comunidad de vecinos es válida, no contradice la ley y no supone ningún abuso. Por lo cual, el dueño del caniche tendrá que pagar las costas del proceso después de que su demanda haya sido desestimada.

Temas

En España

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida