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Una pelea de elefantes en Cabárceno se salda con un ejemplar muerto

El longevo animal no superó las graves heridas sufridas durante un ataque grupal en el recinto de Cantabria, a pesar de la atención veterinaria.

Parque de la Naturaleza de Cabárceno. | C.Jordá

El Parque de la Naturaleza de Cabárceno, situado en la comunidad autónoma de Cantabria, ha perdido a una de sus hembras más veteranas. Se trata de Zambi, una elefanta africana de aproximadamente cincuenta años de edad, que ha perdido la vida este lunes a consecuencia de un violento enfrentamiento con otros miembros de su grupo. Las graves lesiones sufridas durante el altercado resultaron fatales para el paquidermo.

Los hechos tuvieron lugar en torno a las 12:00 horas, cuando se desencadenó una fuerte disputa en la que participaron diferentes machos y hembras. Según ha detallado la dirección de la instalación cántabra a través de un comunicado oficial, la rápida actuación de los cuidadores permitió aislar al resto de la manada. De este modo, los servicios veterinarios pudieron acceder de inmediato para tratar de salvar al ejemplar herido.

Sin embargo, los esfuerzos de los especialistas resultaron infructuosos. La contundencia de los golpes recibidos, unida a la avanzada edad de Zambi, impidieron que pudiera sobreponerse al incidente. Los responsables y los trabajadores de la institución han lamentado profundamente este fatal desenlace y han trasladado su enorme tristeza tras más de tres décadas de estrecha convivencia con el animal.

Nacida originariamente en el continente africano hace medio siglo, la elefanta llegó al recinto español en el año 1994, procedente del parque zoológico de la ciudad alemana de Augsburg. Durante toda su trayectoria en estas instalaciones, logró reproducirse con éxito y tuvo cuatro crías junto a Chisco, que fue el primer macho reproductor en instalarse en este espacio natural de Cantabria.

Los expertos del centro han recordado que este tipo de reyertas por la jerarquía son un comportamiento completamente habitual en su medio natural. En este sentido, han puesto en valor que la enorme extensión destinada a los elefantes africanos, que abarca una superficie de veinticinco hectáreas, facilita que estos mamíferos desarrollen unas pautas de conducta idénticas a las que mostrarían en su ecosistema de origen.

Con esta triste desaparición, la población actual de esta especie en el parque queda compuesta por cuatro machos y trece hembras. A pesar de la contingencia, la instalación se mantiene como uno de los referentes europeos en la conservación del elefante africano, respaldado por un programa de reproducción que ha propiciado el nacimiento de más de veinte crías a lo largo de su historia.

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