
Óscar López y Manuel de la Rocha -director de la Oficina Económica de Pedro Sánchez- se han dedicado a muchas más cosas que a sus labores políticas. Los documentos en poder de Leire Díez demuestran que su actividad fue muy intensa en el papel de desestabilizar y colonizar empresas privadas. El rastro de las libretas de Leire Díez lo sitúa en operaciones como el control de Prisa o los cambios en la cúpula de Telefónica.
La cloaca no se olvidó de las empresas privadas. En absoluto. Leire Díez tenía claro que quería poder y una de las ramificaciones de ese poder está en las empresas privadas y en sus decisiones de publicidad con los medios también privados. Por eso las agendas de Leire reflejan una serie de movimientos muy insistentes por parte de dos personas en el entorno de las empresas privadas.
"Prisa: si siguen presionando para que Contreras asuma su posición no se va a quedar tranquilo y si no compran las acciones por el valor que ha pedido, va a dar la batalla", señalan esos manuscritos de Leire Díez. La frase hace alusión a la pelea por el poder en Prisa tras la entrada de Joseph Oughourlian como accionista y presidente del grupo de comunicación. Y la nota se completa con una aclaración final: "Esto lo apoya Óscar López". Porque, según esas notas de la máxima ejecutora de la cloaca, miembros del Gobierno estaban diseminados en las operaciones que deberían haber sido exclusivamente privadas para que se amoldaran a las indicaciones o deseos de Pedro Sánchez.
La segunda de las operaciones que viene narrada con detalle alude a Telefónica, donde hubo un cambio de presidencia que se llevó por delante al antiguo presidente del Grupo José María Álvarez-Pallete. "La idea de Rocha es articular Telefónica + Minsait e Indra + Escribano + Hispasat". Minsait es la rama de tecnología civil de Indra, que por esas fechas estaba en supuesta venta y no se encontraba comprador.
¿Qué pintaba ahí De la Rocha? Pues lo que es obvio en un Gobierno que se considera con derecho a decidir por las juntas de accionistas de empresas privadas. Pero es más. Es que De la Rocha ha sido el cerebro de infinidad de movimientos empresariales en los últimos tiempos todos tendentes, por supuesto, a generar más poder para Pedro Sánchez dentro de estructuras públicas o privadas.
De la Rocha es el director de la Oficina Económica del presidente del Gobierno desde el 29 de noviembre de 2023. Pero lo cierto es que desde la llegada de Sánchez a la Presidencia ha ejercido la función de muñidor, más empresarial que económico, de las operaciones de Pedro Sánchez en los mercados teóricamente privados.
De la Rocha fue secretario general de Asuntos Económicos y G20 de la Presidencia del Gobierno entre el 31 de diciembre de 2020 y el 29 de noviembre de 2023. Y antes director del departamento de Asuntos Económicos dentro del Gabinete de Pedro Sánchez.
Manuel de la Rocha es una persona que no disfruta en absoluto de que su nombre sea demasiado conocido. Es plenamente consciente de que sus maniobras requieren del secreto o, cuando menos, de la discreción. Pero lo cierto es que se ha convertido en un habitual de los tejemanejes del Gobierno en materia empresarial. Pública y privada.


