Colabora
Pedro Gil Ruiz

El extraño caso de la factoría china en el exFerrol del Caudillo

¿Se han parado a pensar cómo es posible que dos periódicos publiquen una información que afecta a la seguridad nacional basándose en preocupaciones?

Buque de Saic Motor en Ferrol. | Europa Press

Dos días antes del eclipse (del corazón, para Bonnie Tyler o a secas para Pink Floyd), otro acontecimiento tan extraordinario como inhabitual se observó en la Península Ibérica. Y si son 114 los años transcurridos desde que nuestros antepasados observaron uno total en 1912, de ese otro no hay registros. Desde que somos demócratas —va para 50 años, parece mentira— no se recuerda que algo así haya sucedido. Dos diarios de muy distinta línea editorial —gubernamental el uno; el otro, ya se verá—, El País y El Mundo, llevan a sus portadas la misma filtración, que no información. A todo trapo, a cuatro columnas. Lo hacen el 10 de agosto. Una fecha que pasará a los anales de la intoxicación periodística patria. Los redactores, corresponsales ambos en asuntos de defensa y realeza, la compartieron diligentes con sus lectores.

Hay que ser una fuente avezada en la manipulación y de indubitada autoridad para vender la misma confidencia. Porque no hay más que eso: una confidencia. El soplo de una preocupación. ¿Será Radio Macuto? Está por medio "el Ejército", según nos dice El Mundo. Defensa y el CNI, para El País. Lo publican los dos periódicos en sus ediciones de papel. El mismo día. Una fecha del mes de agosto que mañana será olvidada, pero cumple con el propósito perseguido: ¿será qué entienda quien debe entender? Una noticia que es de inmediato matizada, que no desmentida. Quizá porque el ministro de guardia no sabe qué desmentir.

El pasado 9 de agosto, a las 22:36 (¿no se percató El País de que compartía exclusiva?) la web de El Mundo anticipa la primicia que será portada a cuatro columnas a las pocas horas: "El Ejército ve 'una amenaza' la fábrica de China en Ferrol". Lo firma la corresponsal en Casa Real y Defensa. "El Ministerio de Defensa cuenta con informes que reflejan lo que unos y otros ven como 'una amenaza'. En el mundo militar y en el de la seguridad solo ven pegas a este proyecto". Una anotación: de esos "informes" no hay ni rastro en el texto. Ni una cita, ni un entrecomillado. Máxima debe ser la credibilidad del que filtra su existencia. Vale con su palabra. ¿Se señala a "fuentes castrenses consultadas" para sugerir un origen o para velar otro: el "mundo de la seguridad"? Tampoco ni rastro de la ministra en la información. ¿Se pidió confirmación a Defensa de la existencia de esos informes? No consta. La fuente era la confirmación.

El responsable de Defensa y Casa del Rey de El País firma la noticia que ocupa la portada del mismo día, el 10 de agosto. "Una fábrica China en Galicia pone en alerta a Defensa y al CNI". Se publica en la web a las 5:30. Permitan otra anotación: en este caso no hay informes. No se menciona su existencia. Lo que hay es "preocupación del Ministerio de Defensa y el CNI". Supuestos informes o preocupación justifican dos portadas. Inconsistencias que sirven para enviar un mismo mensaje y que nos interrogan: ¿Quién lo filtra? ¿A quién va dirigido? ¿Será algún secret service?

La ministra de Defensa hace acto de presencia en El País: "Margarita Robles le transmitió recientemente su preocupación al presidente gallego, pero este está muy comprometido con el proyecto, que considera estratégico para la recuperación industrial de su comunidad". ¿Es una advertencia al PP o un trampantojo? El Mundo, en la noche del día 10, hurga en la herida de una supuesta división gubernamental. "Las alertas del Ejército abren la mayor brecha a Sánchez en su apuesta por China. Un aviso del Ministerio encabezado por Margarita Robles". ¿Es un aviso de la ministra al presidente? ¿O un aviso de un tercero a ambos?

Veinticuatro horas tardó doña Margarita en despejar el balón. "Robles ha confirmado a Rueda que su departamento no se opondrá, sin perjuicio de las condiciones operativas que sean necesarias". ¿Le ha puesto el ronzal al presidente de la Xunta? No tiene sentido. Pedro Sánchez se había reunido con las autoridades chinas 10 días antes de que lo hiciera Alfonso Rueda. Alguien está interesado en cargarse la operación. "Una campaña por un supuesto espionaje trata de forzar a Sánchez para que frene la inversión de la china SAIC en Ferrol", titula La Voz de Galicia, que señala a "algunas firmas muy vinculadas al sector de la Defensa" como el origen de las informaciones. Muy pocos empresarios tienen poder para manipular a las dos principales cabeceras de la capital. "Intereses empresariales", remacha el alcalde de Ferrol. Demasiado vulgar. Habrá que preguntar al coronel Baños a ver si es una conspiración de Los service para chinchar al Gobierno.

Pero ¿se han parado ustedes a pensar cómo es posible que dos periódicos publiquen una información que afecta a la seguridad nacional y a una inversión con miles de empleos en juego basándose en preocupaciones? "Solo un 16,3% de los españoles cree que los medios no se hacen eco de bulos ni mentiras; en cambio un 81,5% opina que sí lo hacen". Es una de las conclusiones de la IV Encuesta sobre la calidad de la democracia en España. Es del CIS de Tezanos, así que no se fíen. Seguro que ese 16% está inflado. Lo dejamos en un seis y acertamos.

Temas

Ver los comentarios Ocultar los comentarios

Portada

Suscríbete a nuestro boletín diario