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Rajoy denigra a los minoritarios y llama a recuperar "nuestros" votos

El PP presentará su programa electoral el 28 de abril en Barcelona. Para ganar, Rajoy llama a la movilización.

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El PP presentará su programa electoral el 28 de abril en Barcelona. Para ganar, Rajoy llama a la movilización.
Foto de familia, con Cañete, del Comité Ejecutivo | Tarek

En la liturgia de los procesos electorales, era el día de las sonrisas, las palmaditas en la espalda y los aplausos. Y de un protagonista: Miguel Arias Cañete, el elegido por el líder para mantener la racha de victorias a pesar del desgaste por la crisis. En dicha ceremonia, también forma parte de lo común llamar a la movilización y a la unidad: hay que ir "casa por casa", convenciendo "uno a uno", y el partido ha de ser una piña.

Por su puesto, Mariano Rajoy no rompió el rito de las precampañas. Sus asesores más próximos -entre ellos Pedro Arriola, su sociólogo de cabecera- insisten en que la economía debe centrar el mensaje. Y, en concreto, incidir en los indicadores que empiezan a multiplicarse y que confirman el discurso oficial de la recuperación. "No hay que distraerse", repite siempre el presidente ante los barones y la cúpula del PP, reunidos este lunes en Génova13 para dar el pistoletazo electoral tras las vacaciones de Semana Santa -que, por cierto, nadie se ha saltado-.

Claro que no todo en esa liturgia podía salir como anillo al dedo para el jefe. "Luis Bárcenas reitera que dio sobres a Rajoy y Cospedal", se podía leer en los medios al tiempo que el presidente del Ejecutivo reunía a los suyos en la sede nacional. El diario El Mundo abría su portada este mismo martes: "La UNEF vincula las donaciones al PP con campañas electorales". Unas acusaciones ante las que tuvo que dar la cara Carlos Floriano, número tres y responsable de la campaña, y no María Dolores de Cospedal, como hasta la fecha ha sido lo habitual.

Objetivo: el votante de siempre

Desde hace meses, en el PP se hace público un temor por encima de otros: las bases están descontentas e, incluso, está habiendo bajas de militantes. Por ejemplo, en Madrid. "¡Así no nos va a votar ni mi mujer!", explotó Mario de la Fuente, el alcalde de Robledo de Chavela, ante Floriano a finales del año pasado. Muchos coinciden: la subida de impuestos, la política antiterrorista y la en ocasiones aparente tibieza contra la ofensiva separatista han hecho mella. Así lo recogen también los sondeos. Y, ante este panorama, Rajoy dio una orden concisa a las puertas de los comicios: la clave "es movilizar a nuestros votantes" y por ello "pido ayuda e implicación a todos". Esto es, se conjuró contra la abstención y el posible trasvase de votos.

Si el PP logra recuperar la confianza de los suyos, Rajoy cree que ganará sin problemas al PSOE. Y de ahí que exija una movilización histórica de las estructuras y defienda las bondades de las grandes formaciones. Esto es, la vigencia del bipartidismo frente a unas siglas minoritarias -UPyD, Ciudadanos o Vox- en las que podría recalar las papeletas de un sector del votante tradicional. Así, destacó la "importancia" de "los grandes partidos" en un Parlamento Europeo con "más competencias" en el que, a su juicio, no caben las aventuras políticas.

Floriano tiró de estos argumentos en la rueda de prensa posterior. "Se trata de explicar bien las cosas", replicó sobre el descontento del electorado. "La subida de impuestos ha venido obligada por la situación económica" mientras que la política antiterrorista "ha sido y es la misma que cuando el PP estuvo en el gobierno anteriormente", expuso a modo de resumen. También hizo hincapié en la necesidad de votar "a los grandes partidos europeistas", y aún añadió: "Se pueden plantear algunos debates que son falsos y algunas alternativas donde no las hay".

Programa electoral el día 28

Fue un Comité Ejecutivo breve y con ausencias -sí estuvo la plana mayor del Ejecutivo pero faltaron destacados líderes regionales como el gallego Alberto Núñez Feijóo- aunque a Rajoy le sirvió para reiterar su discurso y a Arias Cañete para recibir el aplauso preceptivo. El candidato coincidió con el presidente en apuntar al eje central de la campaña: la economía. "Hay que votar para consolidar la recuperación", dijo el aún ministro, que modificó su agenda oficial para asistir al acto de partido. Según las fuentes consultadas, antes del fin de semana dejará sus responsabilidades gubernamentales.

"Yo estoy dispuesto a exprimir el limón hasta que no salga más zumo", resumió Cañete ante sus compañeros, mientras desde el PSOE se usaba como primera arma electoral la relación de su empresa con la administración pública. Para el PP, las explicaciones ya están dadas pero Marcelino Iglesias pidió hasta en dos ocasiones al presidente una valoración en la sesión de control en el Senado: "Cañete ha rescatado del caos al Ministerio de Agricultura" consiguiendo "la mejor dotación presupuestaria", replicó Rajoy de forma vehemente ante la ovación del Grupo Popular.

Antes, en el Comité Ejecutivo, Rajoy simplificó sobre la preocupación ciudadana: "Los españoles quieren que se hable de economía". Y volvió a poner en contexto: se evitó la "quiebra", se ha mantenido el sistema de bienestar y a partir de ahora se consolidará "la creación de empleo". Por lo que, remachó, hay motivos para pedir el voto con la cabeza bien alta como si se trataran de unas elecciones municipales. La otra pata de su discurso será la defensa de la unidad nacional: dentro de la ley, precisó, siempre habrá diálogo.

Conocidas las líneas generales, el programa electoral será dado a conocer el próximo 28 de abril en un acto que ya se prepara en Barcelona y al que asistirán tanto Rajoy como Cañete. Floriano, como director de campaña, confirmó que ya trabaja con el socialista Óscar López para que se celebre un cara a cara con Elena Valenciano y otro debate televisivo con el resto de formaciones, en el que irán los números dos de PP y PSOE.

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