
La reestructuración interna en Vox continúa cobrándose piezas de su "vieja guardia". El grupo parlamentario en el Congreso ha oficializado el cese de Javier Ortega Smith como portavoz en la Comisión de Justicia, una decisión que supone el tercer recorte de competencias para el dirigente madrileño desde el pasado mes de noviembre y que confirma su total ostracismo dentro de la formación que ayudó a fundar.
Según los escritos registrados en la Cámara Baja a los que ha tenido acceso este diario, el relevo se hizo efectivo el pasado viernes, 9 de enero. Su sustituto será Juan José Aizcorbe, diputado por Barcelona y exgerente del partido, quien refuerza su peso en el grupo parlamentario al sumar esta portavocía a las de Presupuestos, Trabajo y la Comisión Mixta del Tribunal de Cuentas.
La reacción de Ortega Smith no se ha hecho esperar. A través de sus redes sociales, el que fuera secretario general y vicepresidente del partido ha reivindicado su trayectoria con un mensaje que contiene una carga de profundidad dirigida a Bambú: "Seguiré luchando con la misma fuerza... a pesar de la hostilidad de nuestros enemigos y la ingratitud de los otros".
Estas palabras, donde el término "ingratitud" apunta directamente a la actual cúpula liderada por Santiago Abascal, llegan después de que el propio Ortega Smith calificara de "equivocada e injusta" su degradación el pasado mes de noviembre. En aquel entonces, el choque dialéctico terminó en un cruce de metáforas futbolísticas: mientras Abascal le instaba a "dejar paso al banquillo", Ortega se reafirmaba como un "delantero" con experiencia que aún sabe "meter goles".
La caída en desgracia de Ortega Smith no es casual, sino el resultado de meses de "tiranteces" y gestos de autonomía que no han sentado bien en el equipo de Abascal. Entre los detonantes que han acelerado su salida de la cúpula destacan su apoyo explícito a Iván Espinosa de los Monteros tras su salida del partido; su asistencia al desfile del 12 de Octubre, contraviniendo la orden de Abascal de no acudir para evitar coincidir con el Gobierno de Pedro Sánchez; y la pérdida de poder orgánico, de ser el número dos del partido, pasó a ser vocal en enero de 2024, para terminar fuera de la dirección el pasado diciembre.
Con este movimiento, Ortega Smith queda reducido a la condición de diputado raso en el Congreso, manteniendo únicamente la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid, aunque dentro del partido se da por hecho que no repetirá como cabeza de lista en los próximos comicios municipales. Vox completa así su giro estratégico, alejando de los focos a uno de sus rostros más mediáticos y vinculados a la etapa fundacional.

