
El PSOE niega que el paso de Pilar Alegría por el Gobierno haya pasado factura. Fuentes socialistas aseguran que su estrategia de los ministros candidatos "no está en cuestión", sostienen que les ha faltado tiempo y descartan cualquier desgaste del Gobierno. "Ha ido de menos a más", afirman estas mismas fuentes, que citan a Salvador Illa como ejemplo de liderazgo en el Ejecutivo y posterior éxito electoral, tras necesitar los votos independentistas de ERC para su investidura como presidente de Cataluña.
Tras el primer Comité Ejecutivo Federal posterior al descalabro en Aragón, la portavoz nacional del PSOE, Montse Mínguez, ha asegurado que "el PSOE cuenta con un amplio cuadro de personas relevantes, con liderazgos en todos los territorios". "Son liderazgos que se construyen desde el territorio y también desde el Consejo de Ministros. El PSOE es un partido territorial, que escucha y que presenta en cada comunidad a sus mejores cartas y avales. Ahí está Pilar Alegría, que lo ha demostrado con creces", ha defendido.
Culpan del fracaso al adelanto electoral y defienden a su "magnífica" candidata. En Ferraz descartan, por ahora, un adelanto electoral en Andalucía que pueda convertirse en un nuevo capítulo del descalabro socialista. En cualquier caso, no hay autocrítica, pese a que lo haya solicitado el candidato socialista a la próxima cita electoral, Carlos Martínez. El análisis del PSOE se centra en los escaños perdidos por el Partido Popular y en el auge de Vox. "El señor Feijóo se ha convertido en el mejor jefe de campaña del señor Abascal. Vox nace del Partido Popular, Vox crece con el Partido Popular y Vox se multiplica con el señor Feijóo. Se multiplica como los Gremlins", ha sostenido.
Insisten en no hacer una lectura nacional de este resultado. Argumentan que su fortaleza está en las municipales y, sobre todo, en las generales, ya que en las autonómicas el electorado tiende a refugiarse en partidos regionales y que, en las generales, el voto se concentra, "sin duda", aseguran, en el PSOE.
Añaden, además, que este resultado, y la posibilidad de que un escenario similar se repita en Castilla y León y Andalucía, no perjudica a Pedro Sánchez, sino todo lo contrario. Defienden que estos ciclos electorales, en los que el Partido Popular necesita cada vez más el apoyo de Vox para gobernar, juegan a su favor de cara a las elecciones generales previstas para 2027.

