Colabora
Pablo Planas

Las joyas

En el caso de Zapatero todo es susceptible de empeorar, de modo que su situación de la semana pasada era francamente óptima en comparación con esta.

'Botín' de joyas, pulseras, pendientes, relojes y piedras preciosas en un despacho de Zapatero | JUZGADO CENTRAL DE INSTRUCCIÓN NÚMERO 2 AUDIENCIA NACIONAL

A simple vista, las joyas encontradas por la UDEF de la Policía Nacional en la caja fuerte de José Luis Rodríguez Zapatero parecen una colección de bisutería barata de un mal gusto prodigioso. Algunas de las fotografías provocan una extraña sensación de incomodidad. Todo es muy extraño. Una caja fuerte en el despacho del expresidente que según la fiel Gertrudis es la caja fuerte del domicilio del expresidente y su señora. ¿Y entonces, qué pinta la caja ahí? Luego, que si las joyas son una herencia de doña Sonsoles. Que si también hay regalos y que tal y cual. Por no hablar de que primero no tenían la llave y luego ya sí, cuando vieron la radial de la policía.

Las joyas son horribles, verdaderamente espantosas. Algunas de ellas parecen atrezo de la película Apocalypto. Y otras de Sissi emperatriz. Tal vez más que por su valor estaban en la caja fuerte para apartarlas de la vista de lo feas que son. Si es que hasta resultan obscenas, como si en vez de joyas fueran una colección de lencería usada.

En el caso de Zapatero todo es susceptible de empeorar, de modo que su situación de la semana pasada era francamente óptima en comparación con esta. Por no hablar de la irrupción en escena del portavoz del expresidente, uno que parece un espontáneo pero que se ve que sí que es el portavoz. Hablamos de Luis Arroyo, consultor y exasesor presidencial que ha salido al paso de los informes de la UDEF y del sumario del juez de la Audiencia Nacional diciendo que todo son "conjeturas disparatadas". Y chimpún. De perdidos al río. O como diría el propio ZP, "from lost to the river".

Pinta mal y cada día peor. Faltaba la esposa. Rodríguez Zapatero ha puesto en riesgo evidente a sus hijas al utilizarlas en sus enjuagues y ahora también ha quedado expuesta la hermética y discreta Sonsoles, de profesión cantante de ópera. Como la Castafiore. Cuentan en La Otra Crónica de El Mundo que en su última aparición pública se la vio muy risueña departiendo con Santos Cerdán. Vaya, con Santitos, qué casualidad. Sucedió durante la presentación del último libro de Zapatero, La solución pacífica.

Ahí lo tienen. Un estafador de altos vuelos. Escribe libros. Y qué libros. "Con una amplia experiencia en geopolítica y resolución de conflictos, José Luis Rodríguez Zapatero ofrece un lúcido análisis sobre el estado actual de las relaciones internacionales al tiempo que defiende la necesidad de una solución pacífica que, a través del diálogo y la cooperación, destierre la confrontación", reza la contraportada de la cosa. Y aún más: "Si queremos paz, hagamos paz. Nos apremia el futuro". Sólo por imitar a Paulo Coelho deberían caerle veinte años.

Temas

Ver los comentarios Ocultar los comentarios

Portada

Suscríbete a nuestro boletín diario