Siento no poder contar la experiencia que viví ayer, pero la persona que venía conmigo y que fue la protagonista me ha pedido por favor que no la divulgue.
Sólo puedo decir que me ha reconciliado con el ser humano en general, sea de donde seaa, venga de donde venga, y crea en lo que crea.
Y sólo puedo decir que hay gente maravillosa, que la inmensa mayoría de las peronas lo es, y gracias a todos los ciudadanos anónimos que prestaron su colaboración en un asunto que podía haber acabado trágicamente, y que gracias a Dios no lo fue.