L. D. / EFE.-
Después de una noche de relativa calma, este domingo se reanudaron los combates en la aldea de Radusha, 30 kilómetros al noroeste de Skopje, en la zona limítrofe con Kosovo. Las fuerzas gubernamentales lograron anoche rechazar los ataques de la guerrilla al puesto de guardafronteras y la comisaría de policía en Radusha, después de 24 horas de combates en los que nueve policías resultaron heridos, uno de ellos grave.
Las autoridades macedonias aseguran que en la zona de Radusha hubo ataques contra las tropas desde la vecina provincia de Kosovo e infiltraciones de extremistas albaneses en apoyo a la guerrilla separatista. Skopje ha denunciado en varias ocasiones que los extremistas albaneses reciben apoyo logístico desde Kosovo, y ha protestado por la porosidad de las fronteras vigiladas por la fuerza multinacional de pacificación (KFOR) de la OTAN.
El presidente macedonio, Boris Traykovski, dirigió la noche de este sábado una carta al secretario general de la OTAN, George Robertson, y al secretario general de la ONU, Kofi Annan, en la que exige que "la KFOR cumpla con sus obligaciones". Traykovski pidió que la KFOR "detenga la movilización de los extremistas albaneses y cierre los centros de entrenamiento" de éstos en Kosovo, provincia serbia de mayoría separatista albanesa que desde junio de 1999 es de hecho un protectorado de la ONU.
En la comarca septentrional de Kumanovo se registraron anoche y esta madrugada disparos de morteros y armas automáticas, sin que se produjeran víctimas. La carretera que lleva de Skopje, la capital, hacia Tetovo, está cerrada hoy al tráfico a la altura de la estratégica aldea de Bojane, aunque las autoridades aseguran que no se debe a enfrentamientos sino a un "control del terreno".
Las autoridades macedonias aseguran que en la zona de Radusha hubo ataques contra las tropas desde la vecina provincia de Kosovo e infiltraciones de extremistas albaneses en apoyo a la guerrilla separatista. Skopje ha denunciado en varias ocasiones que los extremistas albaneses reciben apoyo logístico desde Kosovo, y ha protestado por la porosidad de las fronteras vigiladas por la fuerza multinacional de pacificación (KFOR) de la OTAN.
El presidente macedonio, Boris Traykovski, dirigió la noche de este sábado una carta al secretario general de la OTAN, George Robertson, y al secretario general de la ONU, Kofi Annan, en la que exige que "la KFOR cumpla con sus obligaciones". Traykovski pidió que la KFOR "detenga la movilización de los extremistas albaneses y cierre los centros de entrenamiento" de éstos en Kosovo, provincia serbia de mayoría separatista albanesa que desde junio de 1999 es de hecho un protectorado de la ONU.
En la comarca septentrional de Kumanovo se registraron anoche y esta madrugada disparos de morteros y armas automáticas, sin que se produjeran víctimas. La carretera que lleva de Skopje, la capital, hacia Tetovo, está cerrada hoy al tráfico a la altura de la estratégica aldea de Bojane, aunque las autoridades aseguran que no se debe a enfrentamientos sino a un "control del terreno".
