Los lazos históricos entre Vietnam y la URSS han estado basados hasta ahora en las discordias ideológicas que motivó la Guerra Fría, según el experto estadounidense en asuntos vietnamitas William Turley quien considera que "en los escalones más altos del Partido Comunista de Vietnam existe un sincero reconocimiento al apoyo ofrecido por la Unión Soviética en un momento en que tuvo que estirar sus recursos".
Sin embargo, según Turley, las relaciones personales entre los vietnamitas y los rusos nunca fueron excelentes, y más bien se podrían describir como "técnicamente buenas y, sobre todo, frías". De hecho, Putin es el primer dirigente ruso que visita Hanoi a pesar de una historia de solidaridad entre Moscú y el Partido Comunista de Vietnam que se remonta a la declaración de independencia vietnamita de Francia, en septiembre de 1945. En homenaje a estos lazos y a los varios miles de millones de dólares que la URSS invirtió en el país asiático, en forma de ayuda militar y al desarrollo, apenas quedan un par de jardines públicos dedicados a ese país y algunas estatuas de Lenin, mientras que los vietnamitas de a pie se refieren a los rusos como "estadounidenses sin dinero".