Menú

Eitan Horn, 738 días secuestrado por Hamás: "Tengo muchísimo miedo, pero estuve muerto dos años, así que..."

Federico Jiménez Losantos entrevista en esRadio a una víctima de Hamás, secuestrado durante más de 700 días por los terroristas.

Eitan Horn, un ciudadano argentino-israelí nacido y criado en Buenos Aires, secuestrado por la banda terrorista Hamás durante 738 días, ha sido entrevistado este viernes en Es la mañana de Federico de esRadio. La víctima de los islamistas, que subrayado su intención de que "la gente se informe y sepa la verdad, no solo un lado de la narrativa", aboga por "que la gente se informe y sepa la verdad, y no sólo un lado de la narrativa" y, entre lágrimas, ha declarado que recibió "un cachetazo a los valores y a la moral que defendí toda mi vida".

Eitan y sus hermanos Iair y Amos –este segundo, también en el estudio– vivían en el kibutz de Nir Oz. El 7 de octubre, los terroristas de Hamás irrumpieron en su vivienda y secuestraron a Eitan y a Iair. El segundo, diabético, fue liberado tras 498 días de cautiverio.

Entrevistado por Federico Jiménez Losantos, Eitan ha declarado que "el que no estuvo dentro de los túneles nunca va a poder la magnitud de cómo es estar ahí, ya sea una hora o dos años, como lo he estado yo". Para la víctima de Hamás, "lo más fácil es contar las cosas mínimas del día a día, como, por ejemplo, ver la luz del día, la de la luna, escuchar el cantar de los pájaros, olores…, de todo eso fui privado dos años, porque estuve dos años bajo tierra. Poder decidir a qué hora te levantas, te vas a dormir, te bañas, si es que te bañas…, estuve tres meses sin darme un baño, y cuando me lo di, no era un baño normal".

Además de las "condiciones infrahumanas a nivel de higiene" –"No lavarse los dientes durante dos años. Cuando lo tienes, no vas a desperdiciar el poco agua que tienes, porque no sabes si mañana va a haber"–, Eitan ha lamentado la "violencia física, mental y sexual que sufrimos durante estos dos años veinticuatro siete".

Asimismo, Eithan ha subrayado la forma en que el grupo terrorista Hamás utiliza a la población palestina y los recursos que los países de la ONU entregan a la UNRWA. Amos ha denunciado en este sentido que "cuando los gobiernos donan dinero a la UNRWA están dando dinero a los terroristas", ha querido destacar el entrevistado, que ha contado cómo, durante dos semanas, los terroristas utilizaron la leche que se donaba para alimentar a recién nacidos para alimentar a los rehenes israelíes. "Todo el que da dinero a la UNRWA está financiando el terror", ha insistido al respecto.

En este sentido, Eitan también ha querido subrayar las diferencias existentes entre los terroristas de Hamás y la población israelí. Así, ha contado cómo, durante su cautiverio, los terroristas les mostraban fotografías de sus hijos de tres años portando una kalashnikov y les recordaban que, diez años después, serían sus hijos quienes regresen a Israel para asesinar a todos los ciudadanos.

Cabe destacar, adicionalmente, que durante la entrevista los hermanos Horn se han mostrado favorables con respecto a la existencia de un Estado palestino. Sin embargo, han recordado que será imposible que esto suceda mientras gobierne el grupo terrorista Hamás. "Ojalá tengan un Estado palestino, pero si está Hamás y hay otro 7 de octubre es imposible", han incidido, recordando al mismo tiempo que las acciones emprendidas sobre la franja de Gaza por el Gobierno de Israel fueron una respuesta a los ataques terroristas del 7 de octubre.

De este modo, ha destacado también que, mientras que la cultura de los terroristas de Hamás se basa en la muerte, en el judaísmo se valora la vida. Precisamente, esto es lo que ha permitido a la población israelí comprender los términos de la negociación pactados para la liberación de los rehenes israelíes, que incluían la devolución de mil terroristas. "En el judaísmo valoramos la vida, no la muerte como ellos, y no hay precio para la vida", ha aseverado. Del mismo modo, Eitan ha querido recordar que el 7 de octubre los terroristas de Hamás no sólo asesinaron a judíos, sino también a árabes no musulmanes.

Por otra parte, Eitan también ha incidido en que, durante los dos años de cautiverio, no pudo llenarse de odio y rencor "hacia las personas que me cuidaban pero en un segundo podían matarme". En suma, ha explicado también que "ahora que estoy en libertad trato de no tener odio ni rencor, aunque, perdonar, no puedo perdonar".

"Todas las verdades sin miedo"

Eitan ha recordado cómo, "durante mucho tiempo, nos daban galletas": "Una o dos por persona. El envoltorio era de la UNRWA. Venían de la ayuda humanitaria. Entonces, yo les pregunto: ‘¿La población la está recibiendo?’. Se ríen y dicen: ‘No, no, la ayuda humanitaria la recibimos nosotros, la bajamos a los túneles, nos repartimos la comida entre todos los terroristas, a los judíos les damos un poco, y lo que sobra, lo vendemos a los ciudadanos’. ‘¿Y el que no tiene plata?’. ‘No come, no es problema nuestro’. Los terroristas de Hamás nos contaban todos las verdades sin miedo: no había cámaras ni micrófonos".

La víctima de los terroristas islamistas ha recordado cómo ellos veían en las noticias "a las madres llorando desesperadas, gritando con los niños desnutridos en manos, y lloraban de la risa. Y yo, en el otro lado, lloraba de tristeza. Que me maten a mí, lo tengo entendido, pero, ¿a su propia población?", ha añadido.

Eitan también ha rememorado el momento en el que tuvieron "que darle nuestro pésame a uno de los terroristas que nos cuidaba porque, supuestamente, le mataron a la familia. Le dimos el pésame con todo el dolor del mundo, y él nos dice: ‘No, van a estar bien. Están con Alá. No estoy triste, estoy contento’".

Israel vuelve "de a poco y mejores"

Por su parte, Amos ha insistido en que "todo gobierno que da dinero a la UNRWA está financiando el terror". Ha contado que el otro hermano, Iair, "está en recuperación": "Cada uno tiene sus tiempos. Está más tranquilo invirtiendo su tiempo en recuperarse de alguna manera". Sobre Eitan, ha apuntado que "tiene psicólogo, psiquiatra. Físicamente, adelgazó 64 kilos. Es un proceso muy largo de recuperación. Confiamos en que vamos a estar bien".

Finalmente, Amos ha dicho que en Israel "estamos volviendo de a poco y mejores": "Hay una técnica de rearmar vasijas japonesa que, después de que se rompen, lo arman con oro. Nos hemos roto, pero volveremos mejores. Israel es un país feliz, valoramos la vida y, de a poco, estamos rearmando el país. Elegimos vivir ahí".

Temas

En Internacional

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida