La tendencia que apunta el informe y sus notables diferencias con otras economías, convierten al sector público en España en una seria amenaza al sector privado. No sólo está mejor pagado en los sectores de menor valor añadido, sino que sigue detrayendo más recursos y su tamaño comienza a ser mayor que el sector privado, único generador de la riqueza del que se ve alimentado el primero.

