
La llegada de la Inteligencia Artificial (IA) a cada vez más población y su uso cotidiano por más y más gente, incorporando esta herramienta a su trabajo o tareas diarias, está haciendo que se despierte un interés cada vez mayor por esta tecnología. Si hace unos días contábamos cómo el CEO de Nvidia ponía en valor profesiones como la de fontanero, electricista o carpintero de cara al futuro, afirmando que estos profesionales serían esenciales para construir fábricas de IA, en esta ocasión, traemos las reflexiones del fundador y máximo accionista individual de Amazon (con el 9% de todas las acciones), Jeff Bezos.
El creador de Amazon asistió el pasado octubre al evento "Italian Tech Week" de 2025, que se celebró en Turín, y expresó que existe una cualidad en los trabajadores que la IA jamás podrá sustituir: la capacidad de inventar. Para el que es considerado uno de los hombres más ricos del planeta, es justamente la creatividad humana lo que constituye el verdadero motor de la innovación y el progreso.
"La prosperidad de la civilización proviene de nuestros inventos. Hace 10.000 años, o cuando fuera, alguien inventó el arado y todos nos enriquecimos. Y así es cómo sucede, paso a paso: creamos herramientas y estas se multiplican. Me refiero a toda la civilización. Estas herramientas incrementan nuestra prosperidad y este patrón continuará. La IA es una parte fundamental de ello. Los viajes espaciales serán una parte crucial. No veo cómo alguien que viva hoy en día pueda desanimarse", expresó Bezos.
Bezos rechaza el miedo a la IA
El que fuera en su día CEO de Amazon no comparte el miedo que existe en una parte de la población con la IA, al asegurar que "nunca ha habido un mejor momento para estar entusiasmados con el futuro". Esta preocupación que tiene mucha gente por los posibles efectos que acabe teniendo la IA no es algo irrelevante.
De acuerdo con una reciente encuesta realizada por el centro Pew Research en 25 países del mundo, el 34% de los encuestados está más preocupado que ilusionado con la IA, mientras que el 16% se ve más ilusionado que preocupado. En el caso de España, el 39% de la población se vería más preocupada que ilusionada, por el 19% que se vería más ilusionada que preocupada (el porcentaje restante se ve igualmente ilusionado que preocupado). Curiosamente, es en Estados Unidos donde más población está preocupada que ilusionada con la llegada de la IA, respaldando esta opinión el 50% de los encuestados.
"Soy un inventor, es mi naturaleza"
Por otro lado, Bezos también manifestó en dicho evento que se considera un inventor, mencionando que una de las cosas que más le gusta es la de "estar con un pequeño grupo de personas frente a una gran pizarra blanca, inventando. Soy inventor, es mi naturaleza".
En este sentido, cuenta una anécdota sobre sus primeros años en Amazon: "Un día, en los inicios de Amazon, porque literalmente me pongo frente a una pizarra y puedo generar cien ideas en media hora, Jeff Wilke se me acercó (llevaba veinticinco años trabajando para Amazon, pero en ese entonces probablemente solo me conocía desde hacía un año) y me dijo: ‘Jeff, tienes ideas suficientes para acabar con Amazon’."
Reconoce la influencia de su abuelo
La cuarta persona más rica del planeta cuenta cómo uno de sus abuelos fue una influencia decisiva para él: "Desde los tres o cuatro años hasta los 16, me iba a pasar las vacaciones con mis abuelos a su rancho en el sur de Texas. En aquella época, solo conocía a mi abuelo como ganadero. Había hecho muchas cosas en su vida, pero en aquel momento era ganadero. Y lo hacía; creo que esto es bastante común en las zonas rurales, donde la gente hace todo por sí misma. Él mismo hacía el trabajo de veterinario; reparaba todo."
"Tenía una excavadora Caterpillar D6 que compró por unos 5000 dólares porque estaba completamente averiada. Y nos pasamos todo el verano arreglándola. Y para sacar la transmisión, tuvimos que construir nuestra propia grúa. Tenía una ingeniosidad increíble. Creía que podía resolver cualquier problema. Yo le observaba mientras hacía de veterinario con el ganado. Fabricaba sus propias agujas. Cogía un trozo de alambre, lo calentaba con un soplete, lo aplanaba, lo afilaba y le hacía un pequeño agujero. Algunas de las reses incluso sobrevivieron", contó el fundador de Amazon.


