
Ya no es necesario conocer a los novios para ir de boda. Una nueva plataforma, Invitin, propone un modelo de participación en enlaces reales en distintos países, en el que los invitados pueden comprar una entrada para asistir a la ceremonia, la fiesta o ambos, igual que si se tratara de un evento cultural. Este nuevo formato, que se extiende principalmente en Europa, permite a parejas dar visibilidad a su celebración y cubrir parte de los costes abriendo el evento a personas externas.
De eventos privados a celebraciones abiertas
Invitin, una empresa con sede en Francia, ha desarrollado una herramienta para que los futuros matrimonios publiquen su enlace en la plataforma, indiquen el número de plazas disponibles y fijen un precio por asistir. Los usuarios pueden registrarse en la app, consultar bodas activas por fecha y lugar, y reservar su plaza como en cualquier otro tipo de evento.
En la mayoría de los casos, el precio oscila entre los 99 y los 200 euros por persona, dependiendo de la duración del evento, el lugar de celebración y los servicios incluidos. Algunas celebraciones se extienden durante varios días, e incluso ofrecen opciones con alojamiento. Otras permiten asistir únicamente a una parte concreta, como la ceremonia o el banquete.
La propuesta no está dirigida a conocidos ni allegados, sino a cualquier persona interesada en vivir una experiencia distinta, ya sea por turismo, curiosidad o interés social. La plataforma plantea esta opción como una forma de ampliar el círculo de los novios y dar un nuevo uso a eventos que, tradicionalmente, han sido de carácter cerrado.
Fechas, lugares y número de plazas disponibles
Los enlaces publicados en Invitin incluyen los datos clave: lugar, fecha, duración, tipo de evento y número de plazas aún disponibles. En algunos casos, se detalla también si hay posibilidad de alojamiento incluido o si se trata de una celebración temática o multicultural.
Entre las bodas programadas en los próximos meses hay celebraciones en ciudades como Barcelona, Guntur (India), Avrainville (Francia) o Ahmedabad, con disponibilidad de entre 5 y 20 plazas por enlace, a precios que varían según el destino. La mayoría son eventos de uno o varios días, y algunos se celebran en espacios como castillos, fincas o recepciones en entornos rurales.
También se recogen eventos ya celebrados en países como Reino Unido, Portugal, España o Rusia, lo que muestra una progresiva expansión internacional del modelo. Cada ficha de evento incluye imágenes del lugar, nombres de los contrayentes, y la opción de apuntarse directamente desde la web o aplicación.
Un sistema pensado para cubrir cancelaciones y gastos
Una de las utilidades que la plataforma plantea para las parejas es compensar los costes de organización mediante el ingreso generado por nuevos asistentes. Además, según detalla el formulario destinado a futuros contrayentes, también permite cubrir plazas vacías en caso de cancelaciones de última hora.
El formulario consulta si los novios estarían dispuestos a vender entre 5 y 15 plazas, con precios que irían desde los 500 hasta más de 3.000 euros de recaudación potencial, según las respuestas posibles. También se plantea la opción de destinar parte de los fondos recaudados a asociaciones benéficas.
Aunque no se trata de una subasta ni hay pujas, el modelo convierte un evento tradicionalmente privado en un formato de asistencia regulada por un precio fijo y condiciones previamente establecidas por los anfitriones.
Un fenómeno que mezcla turismo, experiencias y vida social
A medio camino entre la economía colaborativa y el turismo experiencial, esta fórmula se basa en ofrecer una forma alternativa de compartir celebraciones reales. La plataforma asegura que los perfiles son verificados y que los eventos publicados cumplen con criterios de seguridad e inclusión.
En el sitio web, se describe el objetivo de "facilitar el acceso a bodas auténticas y abrir nuevas formas de conexión social", apelando tanto al deseo de vivir experiencias distintas como a la necesidad de repensar el modelo tradicional de boda.
Los asistentes, por su parte, pueden acudir en grupo, en pareja o de forma individual, sin necesidad de conocer previamente a los novios. La propuesta está dirigida a quienes buscan momentos sociales diferentes en destinos con atractivo turístico o cultural.




