
El optimismo del Gobierno en materia laboral no cesa. Ayer martes, el el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó la última Encuesta de Población Activa (EPA) relativa al cuarto trimestre de 2025 que se ha saldado con luces y sombras.
Que la tasa de desempleo haya bajado del 10% y que la cifra de ocupados haya alcanzado el récord de los 22,46 millones de personas son cifras positivas, aunque detrás de estas cuantías se encuentra una letra pequeña a la que el Gobierno se resiste a prestar atención.
Más de 3,6 millones de funcionarios
Uno de los datos más preocupantes de esta publicación es el aumento sistemático del empleo público de los últimos trimestres. Tanto está engordando el número de funcionarios a sueldo de todo tipo de Administraciones, que la EPA revela que España ha roto la escalofriante barrera de los 3,6 millones de empleados públicos entre los pasados meses de septiembre y diciembre.
Así, el aumento del empleo público bajo el mandato de Sánchez ha pasado de los 3.117.800 ocupados que había en el segundo trimestre de 2018 en nómina estatal, hasta el máximo histórico de 3.641.400. Es decir, el empleo público se ha disparado en 523.600 personas durante estos años.

Cabe recordar que el aumento del empleo público no solo tiene un efecto directo en la economía productiva, que tiene que sufragar su coste con las 18,8 millones de nóminas privadas con las que terminó el 2025. También es importante destacar que sirve para maquillar las cifras de empleo del Gobierno.
Tanto es así, que el empleo privado se redujo este trimestre en 32.500 personas, hasta esos 18.821.900 ocupados, mientras que el empleo público aumentó en 108.700 personas, hasta esos nunca vistos 3,64 millones.
Una década aumentando el empleo público
En el siguiente gráfico se observa cómo se ha disparado el número de funcionarios en la última década, con PSOE y PP en el Gobierno. Sin embargo, sobre toda esa serie histórica destaca el subidón de empleos a cargo del Estado que se ha producido desde el tercer trimestre de 2020, que estaría relacionado con la pandemia. Sin embargo, una vez controlado el coronavirus, el número de empleados públicos ha seguido aumentando, lo que invalida la excusa sanitaria.

Entre los picos más llamativos de la gráfica anterior, se observa también el que se produce en el segundo trimestre de 2017, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, y el del segundo trimestre de 2018, justo cuando Pedro Sánchez entra en el Gobierno.

