
Sobre Indra, una de las compañías que más ha brillado en nuestro índice Ibex-35 en el último año, arrastrado por la temática defensa y la necesidad europea de rearmarse, se cierne una tormenta perfecta. Tormenta que le ha costado ya más de un 15% en bolsa en los últimos días.
Sobre la compañía confluyen tres vías de agua terribles. Por un lado, un problema serio con los programas de defensa, Una fusión en ciernes que deja de ser estratégica para el Gobierno y un presidente que deja de ser útil a los planes de Moncloa.
Distintas fuentes de mercado consultadas por Libre Mercado y conocedoras de la situación, aseguran que los días de Ángel Escribano como presidente de Indra podrían estar contados.
Estas mismas fuentes confirman que en la tarde de este miércoles, el presidente de Indra, Ángel Escribano fue citado de urgencia a Moncloa y allí se le habría solicitado la renuncia como presidente de Indra. Su doble condición de dueño de Escribano y presidente de Indra en mitad de una operación que se ha complicado mucho con el tiempo y, según otras fuentes, su posición con Santa Bárbara, han terminado de torcer su suerte al frente de la empresa aspirante a ser la campeona nacional de la defensa: Indra.
Escribano niega su destitución
Sin embargo este mismo jueves a primera hora, Escribano enviaba una comunicación a la agencia de noticias Bloomberg en el que negaba abiertamente que le hayan pedido la dimisión: "Quiero ser claro: nadie ha pedido mi dimisión ni hay ningún proceso en ese sentido", decía. Además, niega que haya sido convocado por el Gobierno a una reunión para discutir una posible renuncia.
Unas declaraciones que parecen abrir una guerra entre el Gobierno e Indra.
El problema con Santa Bárbara
Tal y como confirman fuentes de mercado a LM, el problema con Santa Bárbara es mayúsculo, ya que amenaza directamente la inversión del 2% en defensa que, aunque insuficiente, pretende ser el parapeto del Gobierno frente al empujón de Bruselas en este capítulo después de que los EEUU hayan decidido dejar de prestar su protección de Defensa al viejo continente.
Los problemas de Escribano con Santa Bárbara vienen de atrás, ya que como presidente de Indra, al poco de ser nombrado, Ángel Escribano centró su atención en la antigua fábrica nacional de blindados (Santa Bárbara), ahora filial del gigante norteamericano General Dynamics. Así lo explicó Escribano en una comparecencia en el Congreso de los diputados en marzo del año pasado cuando trasladó que Indra había lanzado una opción de compra a la matriz de Santa Bárbara para "mantener la soberanía" tecnológica en España.
Sin embargo esto no fue bien recibido por la empresa americana quien rechazó vender su filial española. Escribano criticó con dureza a los americanos acusándoles de no invertir en la compañía española y Santa Bárbara ha terminado respondiendo este mismo año con recursos ante el Tribunal Supremo por haber sido excluídos del Real Decreto 915/2025, aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 14 de octubre y que concedía créditos al 0% a cargo del Ministerio de Industria y Turismo para desarrollar programas especiales de modernización del Ministerio de Defensa. Hablamos de 3.002 millones de euros a coste 0 para Indra y Escribano, con el objetivo de que desarrollen nuevos programas de artillería autopropulsada.
Santa Bárbara, básicamente se quejaba por un lado de haber sido excluida del procedimiento negociado "sin publicidad ni concurrencia", del Ministerio de Defensa para la adjudicación de estos contratos y argumentaba que son la empresa "líder de la industria española dedicada a la fabricación de vehículos de combate terrestre", conocimientos que no tienen ni Indra ni Escribano, decían en Santa Bárbara. Y por el otro, también se quejaba de que el Real Decreto no había contado con el preceptivo, aunque no vinculante, informe del Consejo de Estado. Este último punto es el que podría hacer que el Supremo suspenda el Real Decreto y haga decaer los contratos, con lo que se pone en riesgo la operación para dedicar el 2% del PIB en Defensa.
Las fuentes consultadas cuentan que el Ejecutivo habría pedido a Escribano que solucionase el entuerto y evitar así cualquier riesgo de que decaigan los programas de defensa. Pero, según estas fuentes, no ha tenido éxito.
La operación con Escribano
El otro problema es el que tiene que ver con la operación de absorción de Escribano por parte de Indra. Una operación que se ha atascado desde hace meses y que ha dejado de ser estratégica para el Gobierno, según confirman fuentes muy cercanas a la operación. Según estas fuentes, el Gobierno estaba valorando que fuera SEPI quien se quedara con Escribano M&E comprando la compañía y no perder así la participación de control dentro de Indra (que sería mayoritaria para Escribano en caso de completar la fusión tal y como estaba planteada). Sin embargo, esta alternativa era rechazada por el propio Ángel.
La situación ha ido enquistándose durante los últimos días hasta que los rumores de la destitución de Ángel Escribano como presidente de Indra han cristalizado en la filtración de su llamada a capítulo en Moncloa.
Ahora, el todavía presidente de Indra se revuelve y niega cualquier intento de destitución. Mientras, la compañía sigue sufriendo en Bolsa. A la hora de redactar esta información Indra se deja un 2,29% hasta los 45,7 euros por acción, cuando hace sólo unas semanas rozaba los 60.

