
La gestión económica de Milei en Argentina ha supuesto un motivo de ilusión para aquellos que confían en que las ideas de la libertad son el motor de la prosperidad. Así, la caída de la pobreza y el control de la inflación, gracias al ajuste fiscal y el fin de la emisión monetaria, han llevado a que el ritmo de incremento del IPC prácticamente se haya estancado. Sin embargo, la renuncia del director del organismo estadístico argentino ha puesto en tela de juicio estos éxitos del Ejecutivo de Milei. ¿Realmente ha manipulado Milei los datos de inflación?
¿IPC manipulado?
El pasado 2 de enero el periódico Clarín publicó que el director del Indec Marco Lavagna renunció a su puesto. Al respecto, este medio recordaba que "Lavagna, de origen peronista y referenciado en el Frente Renovador de Sergio Massa, había asumido su cargo en diciembre de 2019, en el inicio del gobierno de Alberto Fernández, y se mantuvo como director tras el cambio de gobierno en diciembre de 2023". Del mismo modo, explicaba que "la renuncia de Lavagna tiene lugar a una semana de que el Indec lance el nuevo IPC".
Lo cierto es que el Ejecutivo argentino se había comprometido a actualizar la metodología de cálculo del IPC en enero de 2026. Pero desde La Nación explican que la Casa Rosada ha presionado al Indec para postergar dicha modificación, lo que habría motivado la renuncia de Lavagna. "Quienes conocen el trabajo de la Dirección Nacional de Estadísticas de Precios del organismo, cuentan que el nuevo índice estaba listo desde marzo pasado", señala este medio.
Sin embargo, todo ello no tiene por qué suponer una manipulación de los precios. Al respecto, el economista Juan Ramón Rallo explica en un vídeo en su canal de YouTube que, si bien es cierto que el Ejecutivo argentino ha presionado al Indec, esto no implica que Milei haya manipulado los datos de inflación. El economista recuerda que, si bien el Ejecutivo argentino se comprometió a reformar la metodología de cálculo del IPC, también es cierto que este índice en el fondo es una media ponderada.
Así, Rallo incide en que no hay un único precio en el mercado que sirva para medir directamente la inflación, puesto que el sistema de precios se compone de precios individualizados. Por ello, con el IPC se pondera de cada precio en función de los hábitos de gasto de las familias. De esta forma, lo que se busca es hacer una estadística más imparcial y reducir los sesgos implícitos.
En cualquier caso, Rallo subraya que estas ponderaciones no se han cambiado en Argentina desde el año 2004, por lo que no se han actualizado los patrones de gastos desde hace dos décadas. Por ello, era razonable la negativa inicial de Milei a actualizar el cálculo del IPC de forma inmediata tras su llegada a la Casa Rosada, porque de este modo los datos de inflación no habrían sido equivalentes –y por tanto, la comparación sería menos fiable– con respecto a los anteriores.
"Originalmente, la justificación que utilizó Javier Milei para no ponerlo en marcha –y tenía cierto sentido– es que, si se entraba en un fuerte período de desinflación después de superar la etapa peronista y al mismo tiempo se modificaba la metodología de calcular el IPC, muchos sospecharían o dirían o denunciarían que la inflación está bajando, no porque las políticas de Javier Milei hayan sido efectivas, sino porque se ha cambiado la metodología de calcular la inflación y por tanto a esa nueva metodología le corresponde una inflación más baja que antes", expone Rallo.
No obstante, Rallo sostiene que, si bien esta justificación pudo tener sentido durante algunos meses, "conforme se ha consolidado esa baja estructural de la inflación, desde casi el 300% interanual hasta el 30%, ya no hay muchas excusas para no actualizarla". Sin embargo, destaca "que uno pueda tener dudas o sospechas sobre los próximos datos que publique el Indec, no debería ser equivalente a tener la certeza de que los próximos datos que vaya a publicar el Indec vayan a estar manipulados". Pero ¿por qué?
Al respecto, el economista sostiene que, en realidad, "el significado de manipulación en toda esta polémica consiste en que no se va a cambiar el modo en el que se ha venido calculando desde hace muchos años la inflación en Argentina". Por ello, subraya que "manipulación en este contexto no significa que el Indec se vaya a inventar el dato de inflación". Al contrario, Rallo defiende que, dada la decisión del Gobierno, "el Indec va a tomar los datos en bruto de miles de precios y los va a sintetizar con una fórmula que es la que se ha venido siguiendo hasta el momento".
"Ni siquiera estamos hablando de que el Indec vaya a romper los estándares metodológicos seguidos hasta la fecha para implantar otros que le resulten convenientes a Javier Milei", expone el economista. De este modo, incide en que "el Indec va a seguir calculando la inflación como la ha venido calculando a lo largo de la última década con gobierno de Milei, con gobierno peronista y con gobierno de Macri".


