La tertulia de Es la Mañana de Federico de este miércoles ha contado con un testimonio de excepción para analizar la crisis del sector primario. Ignacia de Pano, contertulia habitual y agricultora de profesión, ha alzado la voz contra las condiciones que el acuerdo con Mercosur impone a los productores españoles, denunciando una brecha de desigualdad normativa que amenaza con herir de muerte a la agricultura nacional.
De Pano, que vive en primera persona la asfixiante superregulación de la Unión Europea, ha sido tajante: el problema no es la apertura de mercados, sino la hipocresía regulatoria. Según la agricultora, España se ha convertido en un escenario donde producir es cada vez más difícil debido a las prohibiciones fitosanitarias impuestas desde Bruselas, mientras simultáneamente se abren las fronteras a productos que no cumplen ninguna de esas reglas.
En una intervención técnica pero apasionada, De Pano ha enumerado los productos que llegarán desde Hispanoamérica tratados con sustancias químicas que la UE ha prohibido a sus propios agricultores desde hace años por razones de salud pública o medioambiental. "Se quejaba de que se nos prohíbe usar herramientas para proteger nuestras cosechas, pero se permite que el consumidor español compre productos importados que sí las llevan", denunció, señalando que esta incoherencia es la base de una competencia desleal flagrante. Estos son los productos denunciados por De Pano:
"Pollo industrial de Brasil con hormona de crecimiento. Prohibido en la UE desde 1989.
Carne de vacuno de Argentina con antibióticos prohibidos en la UE desde 2006.
Arroz de Brasil con paraquat, prohibido en la UE desde 2007.
Limones de Argentina con carbenzadim, prohibido en la UE desde 2016.
Manzana de Uruguay con tiofanato metil, prohibido en la UE desde 2020.
Uva de Perú con cloripirifos, prohibido en la UE desde 2020.
Cebollas de Brasil con clorfenapir prohibido en la UE desde 2020."
La agricultora ha subrayado que la actividad agraria en España está sometida a un escrutinio burocrático que no existe al otro lado del Atlántico. Mientras el agricultor español debe cumplir con las exigentes métricas del Pacto Verde, los tratados de libre comercio como el de Mercosur permiten la entrada masiva de carne, frutas y hortalizas producidas bajo estándares que en Europa serían ilegales.
De Pano ha denunciado la asfixiante situación del campo español, calificando de hipocresía que se obligue a los productores locales a cumplir una normativa extrema mientras se permite la entrada de productos de Mercosur tratados con sustancias prohibidas en la UE. La libertad de mercado se pervierte cuando se compite en "desigualdad de condiciones" frente a países que no respetan los estándares fitosanitarios europeos. La contertulia fue tajante al señalar que no se opone al comercio exterior, sino a una "hiperregulación" que castiga al producto nacional mientras Bruselas mira hacia otro lado con las importaciones.
"Si a esto le unes los sueldos que se pagan allí, mucho más bajos que los que se pagan aquí; el coste del agua al agricultor español que se paga como el agua del grifo de cualquier familia normal; los palos en la rueda a cualquier emprendedor agrícola que cuando quiere modernizar su parcela y hacer un cultivo moderno y que le permita vivir se abalanza la consejería de agricultura de turno. Pero ese es el último eslabón de ocho mil impactos", se quejaba.
Para De Pano, esta situación sitúa al sector primario en una desigualdad de condiciones imposible de sostener. "Nadie teme al libre comercio si las reglas son iguales para todos", ha recalcado, incidiendo en que el actual marco europeo castiga al productor local con costes de producción disparados por la normativa, mientras premia la importación de países que operan con costes mucho menores y menores controles.
La conclusión de Ignacia de Pano en esRadio es un aviso para navegantes: si la Unión Europea no impone cláusulas espejo —que obliguen a las importaciones a cumplir los mismos requisitos que se exigen en España—, el abandono del campo será irreversible, dejando la seguridad alimentaria de los españoles en manos de terceros países.
