
Tras una nueva aprobación del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) por parte del Gobierno, la ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha presumido del "hito" logrado en diferentes medios de comunicación. Sin ir más lejos, ayer miércoles estuvo en el programa Al Rojo Vivo de la Sexta, donde lanzó varios dardos a la patronal y donde llegó a afirmar que muchos empresarios la felicitan por la calle por subir el SMI.
Durante la entrevista, el presentador Antonio García Ferreras le preguntó por la subida del SMI y por la discrepancia de organizaciones como la CEOE o Cepyme ante esta subida. Yolanda Díaz respondió que "si una pequeña empresa no puede pagar a su trabajador 37 euros más al mes, no es una empresa sólida". Este razonamiento de Yolanda Díaz parte de varios errores. Uno de ellos es considerar que la subida de 37 euros brutos más al mes por cada trabajador es el único coste adicional que tendrá que pagar la empresa.
El coste de aumentar el SMI
La realidad es que la empresa tendrá que pagar más, ya que al subir el salario bruto también suben las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, cuya subida rondará los 160-173 euros al pasar el salario bruto de 1.184 euros a 1.221 euros al mes en 14 pagas. De esta forma, el coste anual no sería de 518 euros (como afirma Yolanda Díaz), sino de aproximadamente 678-690 euros. Es decir, el trabajador que ya esté en la empresa (o el que quiera ser contratado) deberá producir para la empresa cerca de 700 euros más al año.
Otra cuestión es que hay muchas pequeñas y medianas empresas donde es muy difícil que se produzca un aumento de la productividad, estando estancada desde hace varios años en la economía española. De manera que, si no aumenta la productividad por trabajador y su salario sube no por un aumento de la productividad sino por una obligación por parte del Estado, esa empresa tendrá que asumir un mayor coste sin que haya aumentado el beneficio que aporta cada trabajador, teniendo que recurrir al despido o al cierre de la empresa.
Una tercera cuestión es que, como ya sucediera con las anteriores subidas del SMI, esta subida del 3,1% provocará pérdidas a nivel de empleo, ya sea porque se destruya o porque se deje de crear empleo. En Libre Mercado ya hemos contado en varias ocasiones cómo la subida del SMI ha ocasionado destrucción de empleo; por ejemplo, la subida del SMI en 2019 provocó la destrucción de más de 100.000 empleos, según el Banco de España.
"Muy bien, Yolanda"
En la misma entrevista, expresó que le apenaba la postura de la patronal y añadió "Quiero salvar a los empresarios. La gran mayoría de los empresarios españoles... voy por la calle estos días y me dicen muy bien, Yolanda, por subir el salario mínimo".
Dichas palabras han llamado la atención en redes sociales, y no es para menos. Sin embargo, suponiendo que es cierto que a Yolanda Díaz la paran por la calle empresarios españoles para felicitarla por subir el SMI, ¿no tendría más sentido que esos empresarios subieran por su propia cuenta el salario a sus trabajadores en lugar de esperar a que Yolanda Díaz les obligue? ¿O quizás esos empresarios ya pagan más del SMI y lo que buscan es que haya menos competencia al verse muchas pymes perjudicadas por esta subida del SMI?
Sea como fuere, el optimismo que muestra Yolanda Díaz parece no tener en cuenta todos estos factores y matices que hemos comentado, o tal vez sí y a la ministra no le importe en absoluto con tal de colgarse una medalla más de cara a los trabajadores. Aunque esta medalla pueda suponer que muchos de ellos se vean abocados al despido, como ya ha ocurrido en los últimos años.



