
La economía española cada vez da más signos de deterioro. El paro oficial –sin tener en cuenta el maquillaje estadístico realizado mediante figuras como las de los fijos discontinuos– sigue cerca del 10%, siendo la temporalidad uno de los mayores problemas del mercado de trabajo. Del mismo modo, el incremento de los precios, sumado al estancamiento de los salarios, ha producido una importante caída del poder adquisitivo de los españoles.
En este contexto, el Gobierno español, en lugar de aliviar la carga que los ciudadanos tienen que soportar, sigue gravando de forma excesiva a los contribuyentes. Tal es así que, solo con el IRPF, el año pasado el Fisco recaudó más de 130.000 millones tras haberse incrementado los ingresos por esta vía en más de un 10%. De hecho, tal y como se desprende de los datos ofrecidos por Tax Foundation, nuestro país se encuentra a la cabeza de los que más gravan la renta de las personas físicas en Europa.
Líderes en fiscalidad
El IRPF en España se encuentra más de 10 puntos por encima del promedio de la OCDE. De acuerdo con Tax Foundation, el tipo impositivo más alto del IRPF se sitúa en 2026 en el 54%. Por su parte, el promedio de la OCDE es de 43,4%. Por tanto, a ambos los separa una brecha de 10,6 puntos porcentuales. De hecho, estos datos sitúan a España como el cuarto país que más grava la renta de las personas físicas en toda la UE.
Concretamente, el informe elaborado por Tax Foundation sitúa a Dinamarca a la cabeza del ranking, con un tipo máximo de IRPF del 60,5%, seguido por Francia, con un tipo impositivo máximo del 55,4%. Asimismo, en tercer lugar se encuentra Austria, donde el tipo máximo del IRPF alcanza el 55%. Como hemos señalado, en cuarto lugar se encuentra España, con un tipo máximo del 54%, seguida de Bélgica, donde este tipo impositivo es del 53,5%.
La fiscalidad en estos países difiere de forma significativa con respecto a aquellos en los que las rentas de las personas físicas no sufren una carga tan alta. Lo cierto es que, según Tax Foundation, el país que cuenta con un tipo máximo del IRPF más reducido es Bulgaria, donde se sitúa en el 10%, mismo tipo máximo de Rumanía. Por su parte, el tipo máximo del IRPF en Moldavia es del 12%, en Hungría del 15% y en Ucrania del 19,5%. Al respecto, el informe subraya que "los países europeos que no pertenecen a la OCDE suelen tener tipos impositivos más bajos y gravar la renta personal con un tipo único", como sería el caso, precisamente, de Bulgaria, Rumanía, Moldavia, Ucrania y Georgia.
Cambios en la tributación
Así las cosas, Tax Foundation informa de que varios países europeos han modificado sus tipos máximos del impuesto sobre la renta personal con respecto al año pasado. De este modo, el informe explica que "Dinamarca ha añadido un tramo adicional del impuesto sobre la renta para ingresos superiores a 2,8 millones de coronas danesas (375.000 euros), aumentando su tipo máximo del 55,6% al 60,5%", mientras que Eslovaquia "añadió dos tramos impositivos adicionales". Por su parte, "Finlandia redujo su tipo impositivo máximo del 25% al 35%".
En este sentido, Tax Foundation detalla también que "otros países europeos podrían modificar sus tipos impositivos máximos del impuesto sobre la renta personal en los próximos años". Al respecto, destaca que "Austria pospuso la expiración prevista de su tramo impositivo más alto en 2026 hasta 2030, manteniendo su tipo impositivo máximo en el 55% en lugar de volver al 50%".
Si nos centramos en el caso español, podemos comprobar cómo ha crecido el tipo máximo del IRPF desde el año 2019. De acuerdo con el informe elaborado por Tax Foundation, en el año 2019 este tipo impositivo alcanzaba en España el 43,5%, situando a nuestro país entonces en el octavo puesto del ranking. Desde entonces, el Gobierno de Pedro Sánchez ha incrementado el tipo máximo de este gravamen en 10,5 puntos porcentuales y hemos pasado a ocupar el cuarto puesto de la lista.


