
Tensión en los mercados por la guerra de Irán. La inestabilidad de rutas energéticas críticas, como el estrecho de Ormuz, la paralización de infraestructuras críticas, como el macrocomplejo de GNL de Qatar, y las probabilidades de que la guerra se enquiste en Oriente Medio están generando una importante volatilidad.
Así, en los últimos días, las bolsas mundiales han caído en picado mientras los precios del petróleo y el gas se han disparado. Y sobre todo, en el caso de este último. En concreto, esta semana, el gas ha superado los 57 euros, lo que supone una escalada de casi un 100% desde los 29 euros en los que cerró el pasado 2 de enero.

Y es que, las subidas en el precio del gas tienen un impacto amplio en la economía debido a que influyen en los precios del transporte, del mercado mayorista de la electricidad, de los bienes finales o de la factura que paga un hogar.
En este sentido, el subdirector del comparador Selectra, Borja Osta, señala a Libre Mercado que frente a este nuevo episodio de incertidumbre, conviene plantear varios escenarios:
A. Si el conflicto se atenúa en pocas semanas, "podríamos ver correcciones parciales en los precios del petróleo y el gas y una moderación de los impactos sobre inflación y costes energéticos" comenta.
B. Si la situación dura varios meses, "los precios del gas y del crudo podrían permanecer elevados o con alta volatilidad, lo que se acabaría reflejando con mayor claridad en las tarifas de electricidad y gas para consumidores y empresas, especialmente para quienes tienen contratos indexados a los mercados o aquellos a los que les toque renovar el contrato. Sin embargo, son pocos los consumidores domésticos en España que tienen una tarifa de gas cuyo precio fluctúe diariamente según el mercado mayorista internacional" añade el experto.
C. En el escenario más adverso, una interrupción prolongada de flujos energéticos o un cierre efectivo de rutas clave como Ormuz, "podría llevar a un aumento más pronunciado de los precios y a respuestas coordinadas entre gobiernos y reguladores para proteger la seguridad energética y mitigar el efecto sobre inflación y crecimiento" pronostica.
Osta considera que "China será uno de los principales mercados afectados, ya que la ruta marítima hacia Asia queda muy limitada. Este hecho genera indicios de las intenciones de Trump de alargar esta situación, teniendo que recurrir medio mundo al gas de EEUU y Venezuela". Este escenario "concuerda la situación de hace 2 meses de Venezuela, donde China también se aprovechaba de las exportaciones de Venezuela, hasta que EEUU ha entrado en el país" añade.
¿Qué pasará con las facturas de los españoles?
Los datos recientes reflejan "nerviosismo en los mercados", señala el experto, "con unos picos en los precios de la luz y gas en días pasados que volverán a descender el día de mañana". El MIBGAS ha pasado de 39 €/MWh a 54 €/MWh y ahora a 49 €/MWh. Mientras que el precio medio aritmético del mercado eléctrico diario pasó de 28 €/MWh, 56 €/MWh a 90 €/MWh y ha regresado a 63 €/MWh.
A pesar de este respiro, "esto no quiere decir que los precios no vayan a elevarse si el conflicto se mantiene", según Osta.
El gas
Respecto a la TUR de gas, cabe recordar que se revisa cada tres meses (en este caso a finales de marzo). "En contexto de crisis energética, el Gobierno estableció un tope máximo de variación por revisión, que impide que el precio suba más de un determinado porcentaje (por ahora establecido en 15%) aunque el mercado mayorista se dispare más" apunta.
La luz
Respecto a los que estén en una tarifa PVPC, deben saber que está parcialmente indexado al mercado mayorista. Cuando sube el gas:
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Sube el precio del pool en las horas en que el ciclo combinado marca precio.
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El impacto se nota en días.
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Si la subida es sostenida, la factura mensual puede escalar con rapidez.
"Si el conflicto se estabiliza pronto, el impacto puede quedarse en un pico puntual. Si dura meses, el efecto se consolida. Para la tarifa PVPC el mercado de futuros sigue al alza, algo que es normal, pero que pudiera agravarse derivado del conflicto internacional y, hay otro factor importante a tomar en cuenta: los servicios de ajuste. Estos se han encarecido de forma significativa para evitar otro apagón" señala el experto. Como hemos explicado en LM, desde el fatídico cero energético del pasado mes de abril, REE está usando mucho más gas en el mix para estabilizar la red, lo que supone un mayor coste en la factura.
"Por estas fechas, el año pasado, el precio medio de los servicios de ajuste rondaba los 0,017 €/kWh (con picos de 0,023). Estos meses se encuentran en torno a 0,029 €/kWh, alcanzando precios de 0,035 €/kWh. Es decir, prácticamente el doble que hace un año" explica el experto.
"El motivo es que un sistema con altísima penetración renovable como el nuestro necesita más respaldo. Y, tras lo ocurrido con el apagón, la prioridad es clara: seguridad de suministro. Eso implica mantener ciclos combinados arrancados y disponibles, aunque probablemente no entren en el mercado. Y eso tiene un coste que también impacta la factura final" apunta.
Respecto a los precios de la luz en el mercado libre, Osta recuerda que los contratos en vigor no pueden modificarse unilateralmente durante su periodo de vigencia. Es decir, "si un consumidor tiene una tarifa firmada con unas condiciones y un precio determinado, la comercializadora no puede cambiar ese precio mientras el contrato esté activo" matiza.
Lo que sí puede ocurrir es que "la compañía decida no mantener esas condiciones cuando llegue el momento de la renovación de contrato, pues estos suelen tener vigencia de un año. En ese caso, puede proponer una nueva tarifa con precios actualizados, acorde a la situación del mercado. Es ahí donde podrían producirse subidas si las comercializadoras trasladan al cliente el mayor coste de aprovisionamiento".
"En situaciones excepcionales, puede ocurrir que la compañía decida rescindir el contrato, aunque no es lo habitual. En ese caso, el consumidor tendría varias opciones: que por defecto se le cambie a una tarifa PVPC con una comercializadora de referencia, aceptar la nueva tarifa que propone la compañía o buscar otra compañía. A día de hoy, algunas compañías de B2B ya han cortado los precios actuales y solo permiten ofertar indexados hasta que se aclare la situación" cuenta.

