
Los fabricantes de fertilizantes que operan en España aseguran que, por ahora, cuentan con existencias suficientes para abastecer a los agricultores durante los próximos meses. Sin embargo, el sector advierte de que la guerra en Irán podría complicar el suministro de materias primas y tensionar los precios en el mercado internacional.
La secretaria general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Fertilizantes (Anffe), Paloma Pérez, ha explicado a Efeagro que las compañías instaladas en España disponen actualmente de "stock suficiente para suministrar a los agricultores", concretamente, "al menos para dos o tres meses".
Pérez ha señalado que las tormentas de los últimas semanas registradas en España han obligado a muchos agricultores a retrasar la aplicación de fertilizantes en sus cultivos, por lo que parte de la demanda está todavía pendiente de materializarse.
La principal preocupación del sector no es la situación actual, sino la evolución del conflicto en Oriente Medio. "Hay mucha incertidumbre sobre cuánto va a durar", ha advertido la responsable de la patronal, ya que afecta directamente al suministro de materias primas esenciales para fabricar fertilizantes, como la urea, el azufre o el gas natural.
Si el conflicto se prolonga, ha reconocido Pérez, los fabricantes españoles podrían tener mayores dificultades para asegurar el abastecimiento.
Se dispara la cotización de la urea
El precio de estos insumos, además, depende en gran medida del comportamiento de los mercados internacionales, al igual que ocurre con el petróleo. En este sentido, ha destacado que la cotización de la urea se ha disparado en las últimas semanas.
La invasión rusa de Ucrania ya provocó un fuerte desequilibrio entre la oferta y la demanda en el mercado mundial de fertilizantes. La nueva escalada bélica en Oriente Medio agrava ahora esa situación, ya que por el estrecho de Ormuz transita aproximadamente el 30 % del comercio mundial de urea y azufre, además de cerca del 20 % del gas natural.
Ante este escenario, Anffe mantendrá esta semana varias reuniones con responsables del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para analizar las posibles consecuencias del conflicto y estudiar medidas para el sector. Según las primeras estimaciones de la patronal, la agricultura española consumió en 2025 alrededor de 4,3 millones de toneladas de fertilizantes.
Pérez ha subrayado en este contexto la importancia de contar con una industria nacional fuerte que permita garantizar el suministro a los agricultores, especialmente en momentos de inestabilidad internacional que pueden afectar a los productos importados.
Gran parte del impacto se explica por la caída de los envíos de gas natural —clave para los fertilizantes nitrogenados— y por el descenso de las exportaciones de urea, fosfato diamónico (DAP) y amoníaco procedentes de países como Catar, Arabia Saudí, Baréin u Omán.
Pese a estas tensiones, los precios internacionales siguen situándose por debajo de los máximos alcanzados a finales de 2021 y principios de 2022. No obstante, en las últimas semanas la urea en Oriente Medio ha registrado subidas cercanas al 20%, mientras que el DAP ha aumentado alrededor de un 5%.

