
Mercosur ya ha hecho los deberes. El bloque sudamericano ha completado la ratificación del acuerdo de libre comercio con la Unión Europea tras el visto bueno del Congreso de Paraguay este martes, el último país que faltaba por sumarse al proceso.
Con este paso, Paraguay se une a Uruguay, Argentina y Brasil, que ya habían aprobado el tratado en sus respectivos Parlamentos. Ahora, la pelota está en el tejado europeo, aunque la Comisión Europea ya ha decidido activar la parte comercial, y según las previsiones del Gobierno de España, la rebaja de los aranceles podría comenzar a aplicarse de forma provisional entre abril y mayo.
Paraguay, que ejerce actualmente la presidencia rotatoria de Mercosur, culmina así un proceso que se ha acelerado en las últimas semanas. El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, celebró el respaldo al acuerdo y destacó que abre la puerta a "un mercado de más de 400 millones de habitantes con el mayor poder adquisitivo".
Desde el Parlamento paraguayo subrayan además que el tratado incluye ventajas concretas para el país, como "cuotas de exportación sin aranceles para determinados productos, condiciones más flexibles en las reglas de origen y plazos más amplios para adaptarse a las exigencias sanitarias europeas".
De este modo, Paraguay se convierte en el último de los países en ratificar el acuerdo de libre comercio después de que Brasil también formalizase este martes la promulgación del acuerdo.
Falta la parte europea
El tratado político y de libre comercio entre la UE y Mercosur se firmó el pasado 17 de enero en Asunción después de más de dos décadas de negociaciones. Sin embargo, el Europarlamento decidió remitirlo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para evaluar si es compatible con el Derecho Comunitario. Con esa maniobra, el proceso de ratificación ha quedado congelado hasta que se emita el veredicto.
Sin embargo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ya anunció a finales de febrero que se aplicaría de forma provisional porque la parte comercial del acuerdo es competencia exclusiva de la Comisión. De hecho, el Gobierno estima que entrará en vigor entre abril y mayo y ya ha empezado a movilizar a las empresas españolas —especialmente del sector alimentario— para que se preparen y aprovechen la rebaja o eliminación de aranceles.


