
El Partido Popular sospecha que la Inspección de Trabajo no ha atendido la denuncia hecha por el sindicato CNT en la Taberna Garibaldi, establecimiento de Madrid impulsado por Pablo Iglesias, después de denunciar trato vejatorio y abuso laboral contra los empleados por obligarles a hacer jornadas de entre 12 y 14 horas. Una situación que, de confirmarse, vulneraría varios derechos laborales básicos.
El sindicato acusó a la empresa de no entregar los cuadrantes en plazos establecidos por convenio; no implantar un sistema de fichaje transparente; no adaptar la prevención de riesgos laborales a la realidad del centro; retrasar la entrega de las nóminas o no regular las horas extra. También, cambios organizativos sin planificación. La entidad ha negado todos estos hechos en otro comunicado.
El conflicto ha alertado al PP por la aparente inacción del Ministerio de Trabajo, liderado por la vicepresidenta Yolanda Díaz, ya que lo habitual es que actúen de oficio ante este tipo de hechos denunciados. Por ello, el grupo de Ester Muñoz ha registrado en el Congreso varias preguntas, a las que ha tenido acceso Libertad Digital, con el fin de esclarecer si el que fuera vicepresidente del Gobierno dispensa ese trato a sus empleados.
El PP pregunta al Gobierno si "ha recibido Inspección de Trabajo y Seguridad Social alguna denuncia" sobre la posible vulneración de derechos laborales cometida en la Taberna Garibaldi. En caso de ser así, "qué actuaciones se han realizado o tiene previsto realizar" este organismo y si se ha ordenado alguna inspección a este establecimiento.
El PP reclama conocer las actas de infracción, propuestas de sanción o requerimientos levantados que hayan podido producirse como resultado de esas posibles actuaciones de la Inspección de Trabajo, para descartar un posible trato de favor hacia el que fuera líder de Podemos.
Un tratamiento ventajoso que se produciría a pesar de la mala relación que le une ahora a Yolanda Díaz, responsable del Ministerio que tendría que investigar esta situación, y que decidió dejar fuera del actual Gobierno a su mujer Irene Montero, y a la líder de Podemos, Ione Belarra. Esto a pesar de que Iglesias promovió el liderazgo de Díaz, que ahora ha renunciado también a seguir pilotando Sumar.
