
Según pasan los días y la investigación avanza, las dudas sobre el accidente de Adamuz parecen despejarse. Han transcurrido tan sólo ocho días desde que el ministro Óscar Puente compareciera por primera vez para asegurar que la vía donde se produjo el choque entre los dos trenes – un Iryo y un Alvia- y que ha dejado 45 fallecidos era "una vía completamente renovada en la que se han invertido 700 millones ( )". "Por tanto – concluía entones el responsable de Transportes - el accidente es tremendamente extraño ( )". Es "muy raro, muy difícil de explicar".
El encargado de la investigación, el presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) aseguró, en su primera entrevista tras el siniestro publicada este lunes, que uno de los aspectos que más le sorprende de su primer análisis es que la línea Madrid–Sevilla, donde se produce la tragedia, no haya sido objeto de una remodelación integral, sino que, en realidad, las intervenciones sean parciales y selectivas.
"Todos creíamos que se había hecho una remodelación integral de la línea Madrid-Sevilla después de 30 años de funcionamiento y no ha sido así", señaló Ignacio Barrón, que apunta ya a la rotura de la soldadura como causa más probable del descarrilamiento en su conversación con el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.
Mientras, el ministro admitió, también este lunes, que el dato que ofreció la rueda de prensa sobre la última auscultación por ultrasonidos de la soldadura clave en el accidente de Adamuz era, cuando menos, incorrecto. Puente aseguró en rueda de prensa la semana pasada que la auscultación era de noviembre del año pasado. Pero el documento que más tarde colgó el Ministerio de Transportes y que se elabora a partir de datos de Adif, indicaba otra fecha distinta: el 10 de septiembre.
También este lunes el ministro acabó admitiendo la información publicada por El Mundo, que indicaba que el tren Iryo comenzó a descarrilar desde un tramo de la vía sin renovar y fabricado en 1989. Después de tacharla de bulo, adjuntando para ello fotografías que lo que hacían era confirmarla, pasadas las horas admitió que en el tramo de Adamuz "hay otros de la época inicial" así como que en 2025 se produjo "una renovación integral, de punta a punta", pero "no necesariamente en todos y cada uno de sus elementos". En algún "punto," dijo, se conectaron carriles de una y otra época.
En este contexto, PSOE y Más Madrid salieron este jueves a señalar a Isabel Díaz Ayuso por los fallecidos en las residencias de ancianos durante la pandemia. La izquierda madrileña nunca ha dejado esta cuestión en los casi seis años que han pasado ya desde que los hechos sucedieran. Y así lo ha recordado la propia presidenta regional estos días.
"A nadie se nos escapa cómo funciona esto: en cuanto pueden ver la manera de culpar al Partido Popular de algo, no dudan en hacerlo y en retorcer lo que haga falta sin ningún rubor aunque pase el tiempo y, aunque en mi caso, por ejemplo, 142 sentencias judiciales les haya demostrado que se están inventando un relato para retorcerlo y para vivir de él", dijo sobre las residencias de ancianos este mismo lunes.
Minutos después, la portavoz de los socialistas madrileños en la Asamblea, Mar Espinar, sentenció: "No nos podemos olvidar que 7.291 mayores murieron abandonados durante la pandemia en nuestras residencias públicas". Lo hacía al hilo de algunas informaciones que apuntan al desvío de dinero destinado a las residencias públicas de la Comunidad de Madrid para pagar a Quirón por lo que han solicitado la comparecencia de la consejera del ramo, Ana Dávila.
Los protocolos de las residencias que dejaron abandonados a los mayores existieron y los firmó el gobierno de Ayuso.
Tienen que depurar responsabilidades.
7291 familias siguen esperando verdad, justicia y reparación. pic.twitter.com/JbPj4IXkkf
— PSOE Madrid (@psoe_m) January 26, 2026
"Confiamos en la Justicia y confiamos que esas familias encuentren la dignidad y las respuestas que llevan años esperando porque todas las víctimas merecen respeto, sinceridad y dignidad. Todas, sin excepción", añadió Espinar. Asimismo, la portavoz socialista calificó de "ocurrencia" la petición de la presidenta de dimisión tanto de Puente como del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. "Cuando se canse de hacer el idiota, yo le recomendaría que empezara a dar explicaciones sobre cómo tiene la sanidad en la Comunidad de Madrid", espetó.
Por su parte, la portavoz de Más Madrid también sacó a colación a las víctimas de las residencias. No así las de los trenes de Adamuz. En este sentido, Manuela Bergerot, instó a Ayuso a "respetar los tiempos de la investigación" y esperar "un tiempo prudencial antes de salir a pedir dimisiones".
Además, reprochó a la mandataria autonómica "politizar la tragedia y el dolor de las víctimas desde el minuto uno" y advirtió que a su partido no lo "van a encontrar ahí". "Nosotros vamos a ser prudentes, por respeto en primer lugar a las víctimas, a sus familiares y para que haya realmente un informe".

