
Un conductor de 61 años ha sido localizado por la Guardia Civil circulando a 251 km/h en la carretera R-2, a la altura de Ajalvir, el doble del límite máximo permitido en esa vía. El exceso de velocidad fue detectado durante un control rutinario de tráfico, y la actuación ha abierto una investigación por un posible delito contra la seguridad vial.
Los hechos ocurrieron el pasado 17 de febrero a las 12:10 horas, en el kilómetro 20,400 de la R-2. Según informan desde el Sector de Tráfico de Madrid, el vehículo superaba ampliamente los 120 km/h establecidos como límite, poniendo en grave riesgo a otros usuarios de la vía. El radar funcionaba en modalidad dinámica, centrado en la prevención y vigilancia, por lo que no se notificó la infracción de forma inmediata, pero los agentes lograron identificar al conductor.
Riesgos y sanciones
El hombre, con antecedentes por diversos motivos, ahora está siendo investigado bajo el artículo 379.1 del Código Penal por superar en más de 80 km/h el límite de velocidad permitido. La normativa establece penas que van desde 3 a 6 meses de prisión, multas de 6 a 12 meses, trabajos en beneficio de la comunidad entre 31 y 90 días, y la privación del permiso de conducir de 1 a 4 años.
Los especialistas en seguridad vial recuerdan que circular a velocidades extremas no solo aumenta la probabilidad de accidentes, sino que también multiplica la gravedad de las lesiones en caso de colisión. Conducir a más del doble de la velocidad permitida se considera una de las infracciones más graves y puede tener consecuencias penales severas.
Control y prevención
La Guardia Civil mantiene controles aleatorios de velocidad en la red de carreteras de la Comunidad de Madrid como parte de su estrategia de prevención y vigilancia. Los radares dinámicos permiten detectar situaciones de riesgo extremo sin interferir en la circulación inmediata, facilitando la identificación posterior de conductores que pongan en peligro la seguridad vial.
Este caso vuelve a poner de relieve la importancia de respetar los límites de velocidad y extremar la precaución, especialmente en carreteras convencionales donde un exceso de velocidad puede tener consecuencias letales tanto para el conductor como para terceros.



