
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha asegurado este lunes que el Ayuntamiento sigue sin recibir respuesta de Casa Árabe después de comunicarle hace una semana que deberá abandonar el edificio de Escuelas Aguirre antes del próximo 1 de septiembre. También ha mantenido su disposición a colaborar en la búsqueda de una nueva sede.
"Nosotros no hemos tenido ninguna comunicación por parte de Casa Árabe hasta el momento, ni se nos ha dado respuesta al burofax que enviamos", ha afirmado Almeida, quien ha insistido en que el Ayuntamiento mantiene su voluntad de seguir formando parte del patronato de la institución y de colaborar para que continúe desarrollando su actividad desde otra ubicación.
El alcalde ha reiterado que la decisión de recuperar el inmueble no responde a un rechazo a Casa Árabe, sino a la situación del edificio y a la gestión realizada durante la etapa de Irene Lozano. Para el edil, "ni el volumen de actividades de Casa Árabe, ni la gestión que se ha llevado a cabo por Irene Lozano, que ha permitido que este edificio se deteriorara y tuviera un problema grave de conservación" justifican mantener la cesión del inmueble.
"Espero que no ejerzan de okupas, sinceramente lo digo, espero que no nos aboquen a una okupación, espero que no nos aboquen a ir a un procedimiento judicial para tener que desalojarles. Yo creo que las cosas son más razonables y más sensatas", ha manifestado, con confianza en que la institución abandone el edificio de Escuelas Aguirre antes de la fecha citada.
En este sentido, el regidor también ha respondido a las críticas del secretario general de Comisiones Obreras, Unai Sordo, que cuestionó la opinión del edil de que la institución acabó convertida "en un chiringuito de Irene Lozano". "Casa Árabe no es un chiringuito, pero Irene Lozano lo utilizó como un chiringuito", ha asegurado, antes de responsabilizar al Gobierno central de su deterioro por haber nombrado como directora a "la biógrafa de Pedro Sánchez".
Pese a ello, Almeida ha defendido que el Consistorio seguirá colaborando con Casa Árabe y ha insistido en que su intención es que la institución mantenga su actividad, aunque en una sede distinta a Escuelas Aguirre.