L D (EFE) Los dueños del Olympia detectaron que gran parte de los que habían comprado entradas para el espectáculo de Dieudonné tenían previsto convertir la noche en una manifestación contra el cómico, como ya ocurrió el pasado día 5 en Lyon.
En esa ocasión se registraron varios incidentes con el público y un espectador arrojó una botella con ácido al escenario, por lo que el humorista impuso una demanda por actos violentos.
La polémica estalló el pasado diciembre cuando Dieudonné, hijo de una francesa y un camerunés, hizo unas declaraciones en televisión consideradas antisemitas por varias asociaciones, que le denunciaron por "difamación radical". Disfrazado de judío ortodoxo, el humorista hizo unas declaraciones en las que evocó el "eje del bien estadounidense-sionista" y concluyó con un "Heil Israel" acompañado del saludo nazi.
Desde entonces, varias salas de diferentes ciudades de Francia han anulado espectáculos del artista. "Si mis declaraciones han herido la sensibilidad de alguien me he excusado ya, no puedo ir más lejos", afirmó Dieudonné. Aseguró que es "un humorista que intenta hacer su trabajo y al que le quieren privar de ello". "Lucho contra todas las fronteras, ya sean religiosas, étnicas, geográficas. Soy un ciudadano del mundo", afirmó.