LD (EFE) Dalili Boubaker, responsable del CFCM, dijo que el primer ministro Jean-Pierre Raffarain, subrayó que "no hay amalgama entre los sucesos por las expulsiones de algunos imanes y la comunidad musulmana, ni tampoco con la mayoría de los imanes de Francia, extremadamente responsables, competentes, formados y fiables".
Boubaker mencionó que "para nosotros, el problema esencial de la labor de los imanes es que no se mezcle política y religión". El responsable mencionó que sólo "una minoría de imanes no están a la altura" de la lucha internacional contra el terrorismo, aunque reconoció que es "muy difícil" censarlos.
En ese sentido, explicó que ha propuesto al primer ministro "la contribución del CFCM para clarificar" el ejercicio de los imanes, "especialmente en lo relativo a la formación, la creación de una lista de imanes autorizados a ejercer y su estatuto". Según Boubaker, Raffarin "quiere tranquilizar a la comunidad musulmana", asegurarle su "simpatía" y su "voluntad de trato igual que con el resto de cultos de Francia".
