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Sangría en el PSOE: "¿Qué va a pasar conmigo?"

El batacazo electoral en el PSOE tiene un claro efecto ERE en el partido: 2.262 concejales, 55 escaños autonómicos y cientos de altos cargos menos.

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El pasado domingo 22 de mayo un tsunami recorrió el mapa de España pintándolo de azul. El PSOE cosechó el peor resultado de su historia en unas elecciones municipales, obteniendo casi 10 puntos y dos millones de votos menos que el PP. En cambio, el partido liderado por Mariano Rajoy consiguió duplicar la distancia que sacó en 1995, triunfo que anticipó su victoria frente a los socialistas en las generales, que perdieron tras 14 años en el poder.

El PP ha obtenido en estos comicios su mejor resultado de la historia con un porcentaje de apoyo (37,58%) que supone casi dos puntos y 400.000 votos más que en 2007, además de una inmensa distancia en concejales con el PSOE (más de 4.500). Así, el PP amplía su poder municipal en toda España, y obtiene un triunfo histórico en Sevilla para gobernar, con amplio margen, una plaza emblemática que deseaban conquistar.

Pero los socialistas no sólo han perdido la importante capital andaluza, sino que se cumplieron los peores pronósticos: adiós a Barcelona. El poder en la capital catalana se jugaba por un solo concejal. Al final éste recayó en Xavier Trias (CiU), que gobernará junto al PP, y dejó al actual alcalde, Jordi Hereu, sin opciones para repetir en el cargo.

No sólo eso. El PP mantuvo sus mayorías absolutas en todos los feudos donde gobernaba (Madrid, Comunidad Valenciana, Castilla y León, La Rioja y Murcia) y podrá hacerlo tras el 22-M en Asturias (en alianza con Álvarez-Cascos), Cantabria, Castilla-La Mancha y Baleares. En Canarias y Aragón, donde es la fuerza más votada, los populares deberán cerrar pactos con otras fuerzas minoritarias para mandar. Sólo en Navarra y en Extremadura pueden quedarse fuera del Gobierno.

Andalucía: sálvese quien pueda

Es decir, el PSOE sólo conservaría su feudo extremeño con todo lo que esto supone: la pérdida de 2.262 concejales, 55 escaños autonómicos, diputaciones provinciales, altos cargos y empresas públicas. Esta sangría es especialmente llamativa en Andalucía, donde la inmensa mayoría de los principales ayuntamientos han pasado a manos de los populares, así como las diputaciones provinciales.

En la de Cádiz una pregunta recorre los pasillos de la institución: "¿Qué va a pasar conmigo?" Los más preocupados son los asesores, esas personas colocadas a dedo por el partido. La práctica totalidad de las mismas da por hecho que no va a continuar en su puesto. Dentro de este grupo hay categorías. Por ejemplo en dicha Diputación, los de primera cobrarían casi 60.000 euros anuales, mientras que los segundos recibirían unos 45.000.

Por su parte, las personas que están bajo el título de libre designación son funcionarios a los que la Corporación les da unas atribuciones especiales y que, entre otras cosas, perciben un complemento en su sueldo por esta cuestión, pero no estarían pendientes de ser fichados por uno o por otro partido. Los hay en todas las categorías profesionales, desde directores de área a bedeles, pasando por las secretarias de los propios diputados. En total suman unos 40 entre todos. Aquí sí que existe una gran preocupación porque esos complementos en el sueldo citados van desde aproximadamente 200 euros hasta los 500 que puede ser el mejor caso.

Para los directores de área se estableció en el año 2007 un concurso donde se sacaron 16 plazas y a las cuales se presentaron el mismo número de funcionarios. En la lista de nombres hay funcionarios y, otros, que también han ejercido en la política, la inmensa mayoría de ellos en el PSOE.

Ahí están los casos de Francisco Vázquez Cañas, que fue secretario provincial de los socialistas entre 1997 y 2001 y que ahora es director del área de Sociedad de la Información y, además, gerente de Epicsa, la empresa pública relacionada con la informática de la Diputación; o Dora Salvador, que formó parte en su día de Nueva Izquierda y, posteriormente, del PSOE; o Carlos Perales Pizarro, director del Área de Ciudadanía, antiguo concejal en el Ayuntamiento de Cádiz entre 1999 y 2003 y hermano del líder provincial ya fallecido, Alfonso Perales.

En Córdoba, sólo en la Diputación, hay hasta una treintena de cargos de libre designación y directivos vinculados al PSOE, nombrados por el Pleno y las empresas provinciales. Según algunas informaciones, en el área de presidencia hay hasta diez puestos nombrados a dedo. Así, el presidente saliente, Francisco Pulido, se ha rodeado estos últimos cuatro años de ocho asesores.

El salario es de 40.816,46 euros al año para los asesores de Hacienda y Desarrollo Tecnológico, de Infraestructuras y Desarrollo sostenible, Desarrollo Económico y Planificación Estratégica, Formación y Empleo, Programas e Innovación, Patrimonio Histórico-Artístico y Comunicación e Imagen. El jefe de este último departamento, vinculado al área de Presidencia, recibe 42.357,40 euros anuales. Junto a estos asesores, Pulido también ha disponía de un secretario personal y de un jefe de gabinete.

Pero es que la cosa no se queda ahí, ya que a todos estos puestos hay que sumar los que dependen del grupo de diputados del PSOE, que también se nombran a dedo. Hay tres asesores, dos administrativos y dos auxiliares administrativos. Por su parte, el Ayuntamiento cordobés disponía en 2008 de 2,5 millones para cargos de confianza.

Salida de 300 cargos 'a dedo' del Ayuntamiento de Sevilla

¿Pero y qué pasa con la emblemática plaza sevillana? El relevo en la alcaldía de Sevilla causará la salida de 300 puestos colocados a dedo. El alcalde socialista, Alfredo Sánchez Monteseirín, ha multiplicado esas contrataciones. Ya en 2003 ese número se situó en 109. Junto a estos nombramientos que se publicaron en el Boletín Oficial de la Provincia, en los once distritos de la ciudad se hace una media de diez contrataciones de colaboradores, directores, coordinadores y secretarios. Eso sin contar, por ejemplo, con los planes estratégicos, como el Plan E del Gobierno, que también han dado cobijo a militantes.

Algo similar ocurre con la Diputación de Sevilla, que cuenta con 115 nombramientos de libre designación. Ahora, la institución presidida por Fernando Rodríguez Villalobos, es vista como una tabla de salvación por estos cargos socialistas que deberán abandonar el Consistorio.

25 millones de euros para los 314 directivos en Barcelona

Y saltando de sur a norte en el mapa, más en concreto al noreste peninsular nos encontramos más de lo mismo. Según respondió el propio PSC a preguntas de los populares, el Grupo del Ayuntamiento de Barcelona – esto es, el Consistorio más las empresas y organismos municipales – los socialistas contaban, hasta ahora, con 314 altos directivos. Cada uno de ellos cobra de media 80.000 euros al año, 25 millones de euros entre todos ellos.

Asimismo, fuentes populares han indicado a este periódico que en Castilla La Mancha, el feudo que más ha dolido perder a los socialistas, sólo los altos cargos dependientes de la Junta presidida por José María Barreda suman casi 200. Y en Baleares, Francesc Antich ha nombrado a dedo a 167 personas.

Es por tanto una auténtica catástrofe lo que ha supuesto el 22-M para el Partido Socialista, un auténtico ERE en donde miles de militantes perderán su cargo público y otros, directamente su empleo. Algunos de ellos tendrán difícil su recolocación en el mercado laboral puesto que nunca han trabajado en la empresa privada.

Los casos de Elorza y Castro

Dentro de este grupo estarían rostros tan conocidos como el veterano socialista vasco Odón Elorza o el alcalde de Getafe, Pedro Castro. Sobre el primero, y según publica él mismo en su perfil, toda su vida ha girado entorno a la política. Licenciado en Derecho, fue Parlamentario Vasco desde 1984 hasta 1991; especializado en las áreas de Vivienda, Infraestructuras y Medios de Comunicación, cargo del que dimitió para dedicarse exclusivamente a las tareas municipales.

Es presidente de la Comisión de Participación Ciudadana y Derechos Humanos de la FEMP. Así mismo, es Presidente de la Red de Ciudades Españolas por la Bicicleta y desde junio de 1991 ha sido alcalde de San Sebastián. Ahora, tras su salida forzada del ayuntamiento donostiarra, avanza a El País que puede "colaborar en reinventar el Partido Socialista a nivel nacional".

Por su parte, Pedro Castro, conocido por llamar "tontos de los cojones" a los votantes del PP, ni siquiera terminó sus estudios de Derecho. Concejal en el ayuntamiento de Getafe desde las primeras elecciones democráticas en 1979, ha ostentado el cargo de alcalde de este municipio madrileño desde 1983. Y, entre otros, continúa siendo presidente de la Federación de Municipios de Madrid (FMM).

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