Menú
Con tu apoyo hay más Libertad
  • Sin Publicidad
  • Acceso a Ideas
  • La Ilustración Liberal
  • Eventos

LAS RAZONES PARA PEDIR LO QUE LA AUDIENCIA NACIONAL HA PEDIDO

Este martes 23 de enero llegan dos noticias que marcarán el camino para conocer lo que ocurrió el 11 de marzo de 2004. El Mundo adelantó que la Audiencia Nacional ordenará practicar nuevos análisis del explosivo usado en los trenes. No es la única decisión del tribunal, también anuncia que llamará a declarar en calidad de testigos a tres etarras, Henri Parot y los dos detenidos en la conocida como caravana de la muerte, Gorka Vidal e Izkur Badillo. Parece claro que en el juicio por los atentados del 11-M se hará lo que no hizo el juez instructor Juan del Olmo.

0
(Libertad Digital) El informe sobre los explosivos es uno de los documentos más solicitados por los investigadores que conocen en profundidad el sumario instruido por el juez Del Olmo. Resulta necesario hacer hincapié en que, tres años después de la masacre, no se sabe qué tipo de explosivo causó las 192 muertes y los miles de heridos y que los únicos análisis desarrollados se refieren a pruebas que no causaron víctimas, que ni siquiera estallaron. Se trata de la mochila de Vallecas y la furgoneta Kangoo de Alcalá.
 
Sobre estos ejes descansó la versión oficial que daba por sentado el uso de Goma 2-ECO y la autoría islamista de los atentados. El episodio de la bomba incompleta en las vías del AVE –faltaba el iniciador y no estaba conectada– y la explosión del piso de Leganés también llevaban el sello explosivo de la Goma 2- ECO. Lo defendieron y lo defienden desde el ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba hasta la fiscal Olga Sánchez pasando por el propio juez Del Olmo. Pero siempre ha faltado el informe realizado en los focos de explosión, es decir, de los explosivos que mataron a esas 192 personas.
 

 
MOCHILA DE VALLECAS. De forma muy resumida, tales pruebas que sustentan la versión oficial son tan débiles como irregulares. Respecto a la mochila, no hay forma de saber dónde fue encontrada y cuál fue su recorrido hasta llegar a la comisaría de Puente de Vallecas. Contenía un teléfono, el famoso Trium T-110 que, como demostró Libertad Digital, no necesitaba una tarjeta para activar la alarma que, en teoría, iniciaría la explosión. Sobre el explosivo que contenía y su desactivación en el Parque Azorín tampoco ha habido sino dudas e irregularidades. Tanto en el diario El Mundo como en Libertad Digital informamos de muchas de ellas.
  • La ocultación al juez durante meses de una radiografía realizada a la mochila antes de su desactivación.
  • A la Policía no se permitió fotografiar la mochila y se le requisó el carrete de las instantáneas realizadas. (Ampliación)
  • El artefacto presentaba unos cables sueltos que hacían imposible la explosión.
  • Contenía gran cantidad de metralla, que no se ha hallado en los cuerpos.
  • La corriente que ofrecía el vibrador del teléfono no garantizaba el correcto funcionamiento de la bomba.
  • Hubo una mochila gemela en poder del juez que no era la original porque esa la tenían los TEDAX.
  • Sánchez Manzano le dijo al juez que no se puede saber por qué no explotó.
LA FURGONETA DE ALCALÁ. Respecto a la furgoneta Kangoo encontrada en Alcalá de Henares y sin entrar en los detalles novelescos de su hallazgo, habrá que concretar varios puntos que a estas alturas tampoco se sostienen. Muchos de ellos, lo único que confirman es su relación con las otras irregularidades de la mochila.
  • La fotografía adjuntada al juez sobre el resto explosivo hallado en la furgoneta es la misma que la que se aportó como contenido de la mochila de Vallecas. Hay que aclarar que el resto de explosivo, si lo había, era del tamaño de una moneda mientras que el encontrado en la mochila pasaba de la decena de kilos. (Ampliación)
  • El resto de explosivo no es detectado por los perros que entran de cuerpo entero en el interior del vehículo.
  • La furgoneta llega al complejo policial de Canillas más de una hora antes de lo que dice el informe de inspección ocular. (Ampliación) 
  • Los objetos aparecidos, según la segunda inspección, no estaban cuando se halló la furgoneta. (Ampliación)
  • Según Sánchez Manzano, en la Kangoo hay restos de metenamina que no son hallados en la mochila de Vallecas pero que sí los contiene la muestra patrón.
Las aportaciones que dejan al caso los explosivos hallados en las vías del AVE –no incluido en el sumario del 11-M–, en Leganés y en el Skoda Fabia tampoco parecen dignas de un periodo de instrucción. En cuanto al AVE hay que recordar que no se encontró teléfono, que el cable medía más de cien metros y no estaba conectado a un iniciador. En Leganés, aparte de la necesaria investigación sobre lo allí ocurrido, sorprende el hallazgo de más de quinientas fajas de las que sirven para contener el explosivo.
 
Al llegar a este punto es inevitable recordar a Juan Jesús Sánchez Manzano, jefe de los TEDAX en aquellos tiempos –hoy cesado en ese cargo pese a que su trabajo fue pilar de la versión oficial– y responsable de lo poco que se sabe sobre el arma homicida de los atentados. Son varias sus aportaciones de cuando estuvo al mando de los desactivadores pero sin duda se recuerdan como más significativas su alusión a los "componentes genéricos de las dinamitas" y a la presencia de nitroglicerina, extremos excluyentes pues, por ejemplo, la Goma 2-ECO no contiene nitroglicerina. Lo de nombrar compuestos y sustancias no es lo suyo porque su versión sobre la presencia de metenamina fue tan escandalosa como las anteriores por las que tuvo que rectificar. Tras las muchas informaciones aparecidas sobre los explosivos, el propio Sánchez Manzano quisó salir de su silencio (lo hace un día antes de que la Audiencia decida hacer un nuevo informe) y justificar su actuación.
 
Son muchas las dudas pendientes que un nuevo informe puede aclarar. Por ejemplo, por qué Jacobo Barrero, policía municipal, describe una mochila bomba que no se parece en nada a la que después dicen desactivar los TEDAX en la estación de El Pozo. Por qué no hay un listado de muestras halladas en los trenes adjuntado al sumario. Por qué se negó la utilidad de un simulacro, bien en vagones o por ordenador, para analizar los efectos que produce un tipo de explosivo en un determinado material. Por qué no se tiene en cuenta la declaración del Jefe Provincial de los TEDAX, José María Cáceres Vadillo, que, tras inspeccionar "dos veces, desde la cabeza a la cola" los trenes no halló mochila alguna y aseguró que sólo un alto explosivo de tipo militar deja la huella que quedó en los vagones.

 
Pruebas testificales con tres etarras
 
La segunda petición para el juicio que ya ha adelantado la Audiencia Nacional es una testifical. Llamarán a declarar en calidad de testigos a tres etarras: Henri Parot, Izkur Badillo y Gorka Vidal, estos dos últimos detenidos cuando trasladaban a Madrid la conocida como caravana de la muerte.
 
HENRI PAROT. Su nombre apareció en muchas informaciones relativas al 11-M. La más importante de ellas, publicada por El Mundo, desvelaba que el nombre y teléfono de este etarra así como la fórmula de la cloratita aparecieron escritos en un papel en el bolsillo de Abdelkrim Benesmail tras un registro de su celda. Benesmail no era otro que la mano derecha de Allekema Lamari, uno de los terroristas que, según el sumario, murieron en el piso de Leganés. Pero la personalidad de este etarra que tendrá que testificar arroja otros datos que quizá se esclarezcan con su declaración. (Ampliación)
 

Destaca entre ellos una carta en la que firmaba con su apodo Unai –el mismo por el que le conocía Benesmail– y en la que pedía a la dirección etarra acciones más contundentes como volar la Audiencia Nacional y usar explosivos de tipo militar.
 
IZKUR BADILLO, GORKA VIDAL Y EL CORREDOR DEL HENARES. La furgoneta interceptada en Cañaveras (Cuenca) que los etarras pretendían llevar a Madrid con 500 kilos de explosivo –cloratita reforzada con dinamita– tenía como destino el corredor del Henares. Al menos eso se desprende del mapa incautado a los terroristas y que el ministro del Interior encontró encima de su mesa en la mañana del 11-M como parte de un informe. No había que esforzarse mucho en comprobar la coincidencia entre el origen de los trenes que estallaron en Madrid y la zona que los etarras tenían marcada como presunto objetivo. (Ampliación)
 
 
El Mundo también desveló que el ex minero Emilio Suárez Trashorras contó a casi una decena de agentes de las Fuerzas de Seguridad (entre ellos el inspector de Avilés, Manolo García, Manolón) que El Chino era amigo de los dos etarras.
 
Estas pruebas testificales y periciales contribuirán sin duda a arrojar luz sobre lo ocurrido en el peor atentado terrorista de nuestra historia. Han sido solicitadas por la defensa del principal imputado, Jamal Zougham. Cabe recordar que Zougham fue imputado en base a reconocimientos que también están repletos de irregularidades.

Temas

En España

    Recomendado

    Lo más popular

    1. Las cinco razones por las que Carmena está encareciendo el alquiler en Madrid
    2. Gobierno y separatistas se alían en la presión a los jueces del golpe
    3. Una encuesta de Carmena le da la alcaldía a Villacís
    4. Katy Mikhailova: 'La gordofobia ataca de nuevo'
    5. María Jesús Ruiz airea los verdaderos motivos de su ruptura con Julio Ruz
    0
    comentarios

    Servicios