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Rubalcaba se esconde criticando a Pedro J. Ramírez para no contestar a Zaplana sobre el 11-M

Esgrimiendo las pruebas que apuntalan la versión oficial del 11-M, como la mochila de Vallecas, Eduardo Zaplana reclamó al ministro del Interior la verdad sobre la masacre. Pero las respuestas de Rubalcaba tuvieron un prólogo y un epílogo, ambos escritos en el grupo Prisa con la ayuda de Vocento: El País seguido del ABC echaron un capote al ministro tratando de desprestigiar al diario El Mundo. Y Rubalcaba no dudó en hacer un chiste con el titular del diario de Polanco preguntando si el PP "quiere saber la verdad a cualquier precio". Del informe sobre la conexiones ETA-islamistas sólo dijo: "no existe". El ministro no contestó a Zaplana, criticó a Pedro J. Ramírez. Lo que se dejó en el tintero lo recuperó Gabilondo, en Cuatro, contra Mariano Rajoy.

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Esgrimiendo las pruebas que apuntalan la versión oficial del 11-M, como la mochila de Vallecas, Eduardo Zaplana reclamó al ministro del Interior la verdad sobre la masacre. Pero las respuestas de Rubalcaba tuvieron un prólogo y un epílogo, ambos escritos en el grupo Prisa con la ayuda de Vocento: El País seguido del ABC echaron un capote al ministro tratando de desprestigiar al diario El Mundo. Y Rubalcaba no dudó en hacer un chiste con el titular del diario de Polanco preguntando si el PP "quiere saber la verdad a cualquier precio". Del informe sobre la conexiones ETA-islamistas sólo dijo: "no existe". El ministro no contestó a Zaplana, criticó a Pedro J. Ramírez. Lo que se dejó en el tintero lo recuperó Gabilondo, en Cuatro, contra Mariano Rajoy.
(Libertad Digital) Eduardo Zaplana comenzó realmente por el principio: "no conocemos quiénes montaron las bombas, ni el tipo de explosivo que estalló en los trenes". Son, para el portavoz popular, "lagunas y contradicciones que debilitan el carácter probatorio del sumario".
 
Recordando que "sigue vigente el mandato de los españoles", Zaplana lo resumió en: "queremos saber la verdad y ver a los culpables en la cárcel". Justificó la presentación de esta interpelación parlamentaria "porque no debemos consentir que se mienta".
 
"Saben, porque es conocido, que destacados responsables de Interior, –citó al jefe de la UCO o de los Tedax– han omitido falseado o tergiversado la verdad en la comisión de investigación". Zaplana justificó también la razón de su interpelación en que "el Gobierno y en concreto el ministro tiene responsabilidad en la debilidad de la instrucción del sumario" por lo que, dijo, "será a su Gobierno a quien pedirán cuentas lo ciudadanos si los imputados sólo son condenados a penas leves".
 
Pasando a las pruebas concretas, Eduardo Zaplana anunció que se limitaría a una de ellas, la mochila de Vallecas, y abordaría el resto si era necesario, en el turno de réplica. Respecto a la mochila, el portavoz popular recordó la contradicción de que alguna de las versiones escuchadas ha de ser falsa. La que dice que se encontró en la estación de El Pozo o el informe de la UCI y UCIE que dice que la mochila pudo ser manipulada en IFEMA.
 
Zaplana recordó al Gobierno que está obligado a proporcionar la verdad porque "somos muchos los que todavía no sabemos". Pidió a Rubalcaba el informe del análisis de los explosivos que estallaron en los trenes, "informes que tienen que existir o explicar por que no existen". El diputado popular insistió en las contradicciones que existen con el sumario y  "es a usted, el ministro de Interior al que corresponde esa explicación y a mi exigírselas, además de la inconsistencia de la respuesta a 200 preguntas escritas del PP".
 
Zaplana también pidió explicaciones de por qué se negó que se destruyeran pruebas cuando la Policía reconoce que se destruyeron las cintas de audio de la intervención policial en el piso de Leganés. "Qué prisa, qué prisa por desguazar los trenes", dijo Zaplana, que preguntó a Rubalcaba si la policía sigue teniendo en su poder la  Kangoo o la Skoda, si la policía tiene aún pruebas.
 
Según el diputado popular el ministro del Interior debe explicar "por qué todas las evidencias de ocultación, de manipulación apuntan siempre hacia altos cargos del ministerio del Interior, porque se reunieron en la sede del PSOE para preparar su comparecencia en la comisión, debería ser usted el primero más interesado en esclarecer y evitar que los ciudadanos hagan conjeturas".
 
"Después de los días dramáticos cambiaron sus dudas por certezas, ya se sabe todo", dijo Zaplana, que añadió que en estos últimos dos años se ha recorrido el "camino inverso y se han cambiado las certezas por dudas más que razonables, el propio juez ha abierto una pieza para seguir indagando". "Demasiadas contradicciones y casualidades que ofenden al dolor y la memoria de las víctimas".
 
Para Zaplana "cuesta creer en la casualidad" de que ETA robe un coche en el mismo callejón en que reside el principal imputado, "cuesta creer que sea una práctica habitual" en la policía conservar en el domicilio del jefe de los TEDAX la principal prueba, que dos policías con perros no encuentren nada en una furgoneta  y después haya más de 60 evidencias claves. "Cuesta cree que el jefe de la desactivación de explosivos se equivoque sobre qué explosivo utilizaron en los atentados, aunque no seré yo el que diga que no puede ser". Zaplana argumentó que en un país que ha sufrido decenas de atentados cuesta creer que se "contaminen pruebas y haya errores de trascripción" y que tras dos explosiones no encuentren restos para saber qué estallo.
 
Según el dirigente popular "el gobierno tiene obligación de salir al paso de las contradicciones del sumario" y garantizar "que paguen los que tienen que pagar por lo que tiene pagar".
 
"En vez de acusar al PP por no conformase con la versión oficial deberían colaborar con la justicia y poner todos los medios a su alcance. Usted agitó la bandera de la verdad el día de reflexión". Zaplana dijo que los atentados del 11-M interesan a toda la sociedad española que tiene "derecho a conocer la verdad". "No se preocupen tanto por nuestra salud política, déjenos, es nuestra responsabilidad pero otras veces que se han ocupado lo que luego se comprobó es que la salud delicada era la suya".

 
RESPUESTA DEL MINISTRO DE INTERIOR
 
Rubalcaba aprovecha para hacer chistes sobre el precio de la verdad
 
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, comenzó su respuesta haciendo un resumen de la actuación de Interior cuando lo dirigía Acebes y escudándose en que el PP pide que comparezca el gobierno socialistas "para explicar qué hizo el gobierno anterior, atacado por hechos protagonizados por otro gobierno". Acusó a Zaplana de criticar "lo que ustedes hicieron" y "desacreditar" a las fuerzas de seguridad y a los profesionales "a los que entonces mandaban".
 
"No lo hacen en servicio a la verdad, ni a su verdad, sino por orden de quien manda en su partido que no se sienta en la calle Génova. Ese es su problema, pero también de todos los españoles".
 
Rubalcaba dijo que él defiende a las fuerzas de seguridad "cuando ustedes mandaban y ahora que mandamos nosotros también" y concluyó que los atentados del 11-M "los hicieron radicales islamistas y no se ha encontrado prueba alguna de la participación de ETA". Recordó que falta poco para el juicio y consideró misteriosamente que la interpelación del PP es a causa de esta cercanía.
 
Habló de Zouhier , "¿recuerdan ustedes a Zouhier? que fue "engañado, perseguido por la guardia civil... ha desaparecido, el auto del juez dijo que no había coacción. Pero antes de desaparecer hizo una entrevista a un diario en castellano. El auto le acusa de un delito de colaboración en los atentados, tenencia explosivo, no sigo por la presunción inocencia".
 
Rubalcaba no se apeó ni un instante de su estrategia: repasar las exclusivas de El Mundo. Le tocó el turno a Suárez Trashorras: "que cada vez que declara –apuntó– dice algo distinto". También esgrimió "lo que de él dice el auto: colaboración con banda terrorista". Pero Rubalcaba no cambió el eje de su discurso, que era relacionar al PP con el diario de Pedro Jota como autores de una teoría de la conspiración. Y, tirando de un inoportuno sentido del humor reprodujo el titular con el que el diario El País salió este miércoles en ayuda de él mismo. "Hoy veo una nueva interpretación: queremos saber la verdad a cualquier precio". El periódico de Polanco contraprogramaba este miércoles publicando que Trashorras se ofreció a contar lo que fuera por dinero.
 
Sobre Francisco Javier Lavandera comenzó calificándole como "excelente amigo de Alicia Castro", diputada del PP. Bromeó sobre su testimonio de que es "otro que también teme por su vida". Y no perdió la oportunidad de referirse al libro que se presentó este miércoles escrito por Francisco Javier Lavandera de la mano de Fernando Múgica. Se refirió a él como un libro "editados por el mismo diario que tiene derechos de autor del resto" de confidentes. En cuanto a las amenazas que el propio Lavandera viene denunciando, como el tiroteo sufrido mientras conducía su coche, el ministro también se permitió bromear pese a que las investigaciones policiales están sujetas a secreto: "Ahorro la información sobre el tiroteo", zanjó Rubalcaba.
 
Más bromas. El ministro del Interior, de discurso brillante, resumió lo que él llama "teoría conspirativa". En su monólogo final dijo: "A ver si lo entiendo, la furgoneta, la mochila, el AVE y Leganés fueron unos y los del 11M fueron otros". A esta síntesis llegó repasando las informaciones periodísticas como "la tarjeta del Grupo Mondragón que confunden con una cinta de música" o la "famosa mochila de Vallecas" que, según el ministro es una prueba irrefutable ya que en el sumario se dice que en ningún momento se rompió la cadena de custodia. La única vez que Rubalcaba se refirió a los explosivos es que la Goma 2 ECO aparece en la mochila, en las vías del AVE, en la furgoneta y en el piso de Leganés. Ni siquiera mencionó si hay un informe sobre los explosivos. Tampoco contestó qué ha sido de los restos de los trenes o de la Kangoo y si se han destruido.
 
En los últimos segundos de su intervención, Rubalcaba dio un paso más aunque no llegó a terminar la frase: "Si no fuera porque hay 191 muertos, pero a ustedes eso...". Pero el ministro no da puntada sin hilo y esos puntos suspensivos estaban pensados para que la bancada del PP protestara. Así fue y Rubalcaba entró al trapo diciendo que no entendía "por qué preguntan por escrito si los perros tenían gripe y no olieron la dinamita". La frase hecha para cerrar el círculo se la dedicó a Irak. Quizá fue esta la única vez en la que se refirió directamente al PP sin ligarlo con El Mundo: "La primera víctima de la guerra es la verdad, en su caso es así". Después acusó a los populares de elaborar teorías conspirativas porque no quieren que se llegue a la verdad sino tapar sus vergüenzas. Sí hubo una conspiración –concluyó–, la suya para engañar a los españoles".

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