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Txeroki al grupo Navarra: "Dejamos muchas huellas en Capbreton al huir a la carrera"

El jefe de los pistoleros de ETA se jactó ante los dos responsables del grupo Navarra de que la policía sabía perfectamente qué etarras participaron en los asesinatos de Capbreton porque "se habían tenido que ir a la carrera, dejando numerosas huellas en el lugar."

Atentado de ETA en Bilbao
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Imagen del etarra Txeroki tras ser detenido.

L D (Agencias) La juez antiterrorista francesa Laurence Le Vert, que instruye el sumario abierto tras el atentado, procesó este vienes a Aspiazu Rubina, entre otros delitos, por "dirección de un grupo con el objetivo de preparar un acto de terrorismo", en relación con crimen de Capbreton. Sin embargo, no alude a la presunta autoría material. La magistrada ha solicitado pruebas de ADN y huellas para determinar si el jefe de los grupos de ETA estuvo realmente aquella mañana en la cafetería Leclerc de Capbreton.

La Guardia Civil sólo tiene la completa certeza de la implicación en los hechos de Saioa Sánchez. Esta terrorista fue detenida cuatro días después de los asesinatos a cientos de kilómetros del lugar del crimen, tras una atropellada huida. Sánchez confesó haber estado en Capbreton, no así el arrestado junto a ella, Asier Bengoa, quien podría haber acudido después en ayuda de su jefa de su grupo etarra desde el piso que ambos compartían en Toulouse.

Txeroki se arrancó a confesar su participación en el doble crimen de Capbreton cuando los dos miembros del grupo Navarra con los que compartió cuatro días en una casa de Hendaya le trasladaron la polémica suscitada por la película de Jaime Rosales "Tiro en la nuca", según la declaración de los detenidos en Pamplona a la Policía. Durante toda la cinta, la cámara acompaña al asesino en los días previos y durante el crimen, mostrando su supuesta cotidianeidad sin explicaciones y sin diálogo.

Aurken Sola Campillo y Xabier Rey Ugarte viajaron el 29 de agosto al sur de Francia para encontrarse con dos terroristas de ETA. Al despedirse, Sola y Rey les preguntaron cuáles eran sus "nombres de guerra". El pequeño, de complexión fuerte, unos 34 años de edad y la con la cabeza rapada, según le describieron ante la Policía, contestó lacónico: Txeroki.

"Bien vestido: todo de negro, sombrero y barba".

La siguiente cita, celebrada en Hendaya el 15 de octubre, dio para mucho más. Ambos acudieron al puesto de la Cruz Roja en la playa de la localidad francesa y allí encontraron sentado a un hombre completamente ataviado de negro, con pantalones de vestir y camisa, sombrero, gafas de sol, barba recortada y una mochila al hombro. Al intercambiar las contraseñas fijadas, constataron que volvía a ser Txeroki.

El máximo dirigente de ETA pasó con Aurken Sola y Xabier Rey cuatro días en una casa propiedad de la tía de otra de las detenidas por pertenecer al grupo Navarra. Durante el día, Txeroki instruía a los etarras no fichados en la fabricación de explosivos, la elección de objetivos, el modo en que debían moverse para pasar inadvertidos a la Policía.

A partir de las ocho de la tarde ponían la televisión, preparaban la cena y charlaban. Txeroki les decía que echaba de menos las borracheras que cogía "a menudo" cuando era un etarra no fichado de la banda. También los porros que fumaba en esa época. En eso no fue sincero: los agentes franceses encontraron en su poder 100 gramos de hachís durante el registro del piso que ocupaba con Leire López en el momento de su detención.

El viernes, 17 de octubre, Aurken Sola y Xabier Rey sacaron por la noche el tema de "Tiro en la nuca". Entonces, Txeroki decidió contarles. Les dijo que la mañana del 1 de diciembre de 2007 estaba en la cafetería Leclerc de Capbreton, junto a otros dos terroristas de ETA, cuando dos jóvenes entraron y se sentaron junto detrás de ellos, a pesar de que la cafetería estaba vacía.  

El presunto asesino sospechó y evitó mirarles directamente. Lo hizo a través de un espejo. Cuando se levantaron salió detrás de ellos y vio cómo se introducían en un coche. Txeroki contó a los ya detenidos del grupo Navarra cómo paró el coche, que les preguntó si eran "txakurras" –significa perros en euskera, y suele ser utilizado por los acólitos de ETA para referirse a miembros de las Fuerzas de Seguridad– y que los dos guardias civiles respondieron que eran turistas. Sin embargo, el etarra encontró las placas identificativas de los agentes y una radio que llevaban en el vehículo, abriendo a continuación fuego contra ellos. Raúl Centeno falleció en el acto y Fernando Trapero agonizó durante cuatro días.

Los etarras robaron a los agentes del Grupo de Apoyo Operativo una bolsa con una cámara en su interior, según la declaración ante la Policía de Xabier Rey y Aurken Sola.

Polémica por la foto de Txeroki

Diversos medios de comunicación, apuntaban en los últimos días el malestar existente entre la justicia y las fuerzas de seguridad francesa por la publicación en España de la fotografía que se hizo de Garikoitz Aspiazu, Txeroki, tras su detención en el país vecino.

La razón, es que en Francia no está permitido la distribución de imágenes de los detenidos, como medida para preservar la presunción de inocencia. Es más, consideran que la aparición de estas imágenes, salvo en casos en los que se pide expresamente la colaboración ciudadana, pueden desvirtuar las ruedas de reconocimiento posteriores a las detenciones.

Este viernes, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, negó que la foto realizada a Txeroki tras su detención haya sido filtrada a la prensa desde el Departamento que él dirige. Rubalcaba dice que no le "consta" que la jueza francesa Laurence Le Vert esté enfadada por esa filtración, que podría frustrar la intención de la magistrada de efectuar una ronda de reconocimiento fotográfico con la única testigo del asesinato a tiros de dos guardias civiles en CapBreton, en el que supuestamente habría actuado Txeroki.

 

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