Las enfermedades cardiovasculares, que incluyen patologías como la angina de pecho, el infarto de miocardio y la muerte súbita, constituyen la primera causa de mortalidad en España. Efectivamente, un 40 por 100 de las defunciones tienen su origen en una enfermedad cardiovascular. Cada año 50.000 españoles sufren un infarto, falleciendo uno de cada tres pacientes infartados.
El infarto agudo de miocardio se produce generalmente cuando la obstrucción de una arteria coronaria restringe gravemente o interrumpe el flujo de sangre a una región del corazón. La causa más frecuente de la obstrucción de una arteria coronaria es un coágulo sanguíneo. También conocido vulgarmente como trombo, éste es el resultado de una acumulación lenta pero imparable de colesterol, o sea lípidos, en la pared arterial y el endurecimiento de ésta. Es la enfermedad de la arteria o aterosclerosis.
Estos depósitos protuberantes en la luz de las arterias pueden ocasionar fisuras alrededor de las cuales se agregan las plaquetas sanguíneas, los parches biológicos que cierran las heridas. Cuando el cúmulo de plaquetas y otros productos sanguíneos alcanzan un tamaño crítico aparece el coágulo, un tapón que puede atorar el paso de sangre a una región del corazón. Este fatal proceso que conduce a la antesala del infarto puede ser heredado, como acaba de descubrir un equipo de científicos italianos. Éstos han comprobado con la ayuda de un equipo de ultrasonidos que los niños de padres que han sufrido un ataque cardiaco prematuro presentan en sus arterias las anomalías funcionales y estructurales que conducen a la aterosclerosis. Las huellas del deterioro han sido detectadas incluso en niños de 6 años de edad.
El hallazgo, que ha sido publicado en la revista New England Journal of Medicine, reviste una gran importancia en la prevención de las dolencias cardiacas. Desde hace tiempo, los médicos saben que lo males del corazón tienen un fuerte componente familiar: el riesgo de que una persona padezca un infarto es mayor si alguno de sus progenitores lo ha sufrido de forma prematura. El trabajo italiano ofrece ahora la posibilidad de que los médicos puedan detectar precozmente las señales de la aterosclerosis en los pacientes de alto riesgo y, por consiguiente, tomar las medidas terapéuticas adecuadas para impedir la aparición del trombo y alejar el fantasma del infarto.
Como dijo en cierta ocasión Blaise Pascal, el corazón tiene razones que la razón ignora: se sabe en mil cosas. El descubrimiento italiano vuelve a dar la razón al matemático y filósofo francés.

Razones del corazón
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